Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:
Agosto 2025
La instrucción presidencial es tajante y no deja lugar a dudas, ya basta del fuego amigo contra morenistas y familiares del presidente
Publicado en Notas principales
Martes, 23 Septiembre 2025 11:55

Aliento diario, martes 23 de septiembre.

Aliento diario, martes 23 de septiembre
El éxito en la vida depende de que tengamos o no una firme determinación que sostener.
 
Joyas del Corazón, martes 23 de septiembre
¡ Qué fuertes son las personas que comprenden claramente la razón y el propósito por los cuales están participando en una empresa determinada ! Si establecemos con claridad este punto básico, la vida se ve libre de confusión. Por penosas que resulten las circunstancias, nunca perderemos el ánimo, siempre seremos capaces de seguir creciendo en forma enérgica y recta.
Publicado en Soka Gakkai
Ante tantos casos de corrupción del sexenio pasado que han salido a la luz, es inconcebible que AMLO no conociera de las trapacerías de algunos de sus colaboradores 
Publicado en Notas principales
Cierran navegación por tormenta "Narda": Ante el incremento de las lluvias, alto oleaje y la llegada de la tormenta tropical "Narda" las autoridades del estado de Guerrero ordenaron el cierre a la navegación en el puerto de Acapulco
Publicado en Estados
Lunes, 22 Septiembre 2025 11:29

Aliento diario, lunes 22 de septiembre

Aliento diario, lunes 22 de septiembre
Para concretar nuestros ideales debemos tener una clara visión de la realidad, pues si apartamos la mirada de ella, esos sueños se convierten en meras ilusiones.

Joyas del Corazón, lunes 22 de septiembre
En la vida hay penas y dolores. En la naturaleza hay montañas y ríos que debemos atravesar. Así, cuanto más profundo es el río de la tristeza y más grande es la montaña de los sufrimientos, más honda es la dicha y más firme la felicidad que experimentamos cuando logramos abrirnos paso.
Publicado en Soka Gakkai
Lo que resta del año es un poco impredecible. El equipo naranja debe sumar de a máximo la próxima carrera para poder ser campeón
Publicado en Notas principales
Ahora, a partir del 29 de octubre comenzará a operar vuelos directos desde Ciudad de México a San Juan, Puerto Rico
Publicado en Turismo
Sin un estado de derecho robusto no hay forma que los grandes capitales busquen invertir en México ante la vulnerabilidad de su patrimonio 
Publicado en Notas principales
Ser País Socio en Fitur significa tener un rol destacado y privilegiado en la feria
Publicado en Notas principales
Viernes, 19 Septiembre 2025 08:25

Aliento diario, viernes 19 de septiembre

Aliento Diario, viernes  19 de septiembre 2025
El budismo es una enseñanza de creación de valor, y la creación de valor comienza por tener la sabiduría para apreciar cada situación que afrontamos y transformarla en alegría, esperanza y victoria.
Adaptado del capítulo «Con alma y vida», volumen 16 de La nueva revolución humana.
    
Joyas del corazón
Vivir fiel a uno mismo parece fácil, pero llevarlo a la práctica resulta extremadamente difícil, porque el ser humano tiende a soñar con un mundo exitante, lleno de placeres .Oscila entre la duda y la certeza de que podría existir un trabajo más adecuado para sí. A veces , por esta razón, abandona el lugar donde estaba arraigado, se dirige a uno y otro sitio y se pone a excavar para encontrar su veta de suerte .Con demasiada frecuencia, resulta que pasa gran parte de su preciosa vida buscando en vano. Vale la pena recordar el dicho " Cava allí donde tienes los pies, encontrarás una fuente ".
Publicado en Soka Gakkai

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.