Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:
Agosto 2025
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, no solo tiene una oficina alterna en Washington, ante las exigencias de la relación comercial, sino que ahora, tendrá que buscar una en Pekín
Publicado en Notas principales
Jueves, 11 Septiembre 2025 09:05

Aliento diario, jueves 11 de septiembre

Aliento diario,  jueves 11 de septiembre.
La misión y la responsabilidad más relevantes de los individuos que profesan una fe, hoy día, son fortalecer su compromiso de construir un mundo libre de la tragedia de las guerras y buscar la unión de los pueblos basados en el anhelo común de concretar la paz y la felicidad del género humano.
 
Joyas del Corazón, jueves 11 de septiembre
Las personas de países distantes así como las que nos rodean, son nuestros congéneres; en ese sentido, estamos en pie de igualdad. Conocen la empatía, se sienten hondamente apenadas por el sufrimiento ajeno y oran con el incontenible deseo de hacer felices a los demás. Este sentimiento, tan propio de la mujer, contribuirá a abrir la puerta de la “globalización espiritual” que creará una red de amistad en todo el mundo.
Publicado en Soka Gakkai
Las reformas a la ley sobre impuestos de importación propone establecer aranceles a la importación de diversas mercancías de las industrias automotriz, textil, vestido, plástico, siderúrgico
Publicado en Notas principales
Miércoles, 10 Septiembre 2025 11:49

Información de los Estados: 10 de septiembre de 2025

Dos días de lluvias dejan 4 muertos en Jalisco, Chiapas, SLP y Chihuahua: Los fuertes aguaceros de los dos días recientes dejaron cuatro personas sin vida y una desaparecida en los estados de Jalisco, Chiapas, Chihuahua y San Luis Potosí; además, provocaron severos daños por inundaciones, la mayoría generadas por el desbordamiento de ríos y arroyos, informaron autoridades de Protección Civil estatales y municipales
Publicado en Estados
Miércoles, 10 Septiembre 2025 11:11

Aliento diario, miércoles 10 de septiembre

Aliento diario, martes 10 de septiembre
La belleza resplandece en la vida de los jóvenes que mantienen en alto su dignidad y se esfuerzan con profunda convicción e ideales elevados.

Joyas del Corazón, miércoles 10 de septiembre
Aunque viva en una mansión o en una humilde y pequeña casa, una madre es siempre una madre. Su profundo amor benevolente, su fortaleza y su acción representan la auténtica morada que se erige en su corazón.
Publicado en Soka Gakkai
Fundación Brisas refrendó su compromiso con la educación en México al entregar mil 334 mochilas con más de 30 mil útiles escolares a los hijos de colaboradores del Grupo
Publicado en Turismo
Las implicaciones políticas representan un golpe a la línea de flotación de la 4T y al proyecto político de AMLO porque este enorme acto de corrupción se generó en el corazón de su administración
Publicado en Notas principales
Martes, 09 Septiembre 2025 09:12

Aliento diario, martes 9 de septiembre.

Aliento diario, martes 9 de septiembre.
Las palabras que convencen, porque están respaldadas por la experiencia personal, son las que pueden disipar las oscuras nubes de sufrimiento que ensombrecen la vida de un amigo.
 
 
Joyas del Corazón, martes 9 de septiembre
Sea cual sea la dificultad, esfuércese pacientemente hasta lograr resultados. Jamás pierda la esperanza. Sepa comprender los tiempos, propiciar un ambiente adecuado y esperar con paciencia lo que anhela. Con toda seguridad llegará el momento oportuno para la victoria.
Publicado en Soka Gakkai
Toda crítica al gobierno es barrida de inmediato con descalificaciones e insultos emitidos no solo desde Palacio Nacional
Publicado en Notas principales
El Gran Premio de Italia nos dejó una carrera muy distinta a lo que se esperaba en la previa
Publicado en Notas principales

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.