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De Cinco Estrellas. San Juan, Puerto Rico se convierte en el destino 27 de Aeroméxico en EE.UU. Por: Victoria González Prado Destacado

22 Sep 2025
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De Cinco Estrellas. San Juan, Puerto Rico se convierte en el destino 27 de Aeroméxico en EE.UU. Por: Victoria González Prado Orlando Mata, Giancarlo Mulinelli y Juan Insunza.
  • San Juan, Puerto Rico se convierte en el destino 27 de Aeroméxico en EE. UU 
  • Según el Barómetro de ONU Turismo, cerca de 690 millones de turistas internacionales viajaron entre enero y junio de 2025 

Para dar a conocer los detalles de nuevo vuelo de Aeroméxico a Puerto Rico, se llevó a cabo desayuno en el que Orlando Mata, Corporate Communications, PR & Crisis Management Senior, presentó a los anfitriones de esa reunión: Giancarlo Mulinelli, vicepresidente Senior de Ventas Globales de Aeroméxico; Juan Inzunza, gerente regional de Ventas México de Delta Airlines; Jennie Shrem Serur, directora general del Instituto de Promoción Turística de Ciudad de México, en representación de Alejandra Frausto, secretaria de Turismo de Ciudad de México; Francisco Blanch, director de Leisure Sales de Descubre Puerto Rico, así como diferentes socios comerciales y agentes de viajes.

Desde el año pasado, Aeroméxico ha iniciado vuelos a nuevos destinos en Estados Unidos como Atlanta, Boston, Washington DC, Tampa, Phoenix, Filadelfia y también a Cali, Colombia, Panamá y Punta Cana, República Dominicana, entre otros. 

Ahora, a partir del 29 de octubre comenzará a operar vuelos directos desde Ciudad de México a San Juan, Puerto Rico. Con cuatro frecuencias a la semana.

La ruta representará oferta semanal de más de mil 300 asientos y será operada a bordo de equipos 737 MAX-8, que cuentan con capacidad para 166 pasajeros: 16 en cabina Premier, 18 en AM Plus y 132 en cabina turista. 

El vuelo operará saliendo de Ciudad de México, miércoles, jueves, viernes y sábado a las 12 horas para llegar a San Juan, a las 18:55 horas. De regreso, de San Juan a la capital del país el horario de despegue será a las 13:02 P.M., y los aterrizajes a las 16:15 horas. En la temporada alta de invierno (diciembre 18–enero 4) la ruta ofrecerá un vuelo diario.

Así, Puerto Rico se convierte en el destino número 27 de Aeroméxico en los Estados Unidos y la única línea aérea en ofrecer vuelos directos entre la capital mexicana y San Juan, ruta que se reactiva en el mercado aéreo después de más de 20 años.

Giancarlo Mulinelli, vicepresidente Senior de Ventas Globales en Aeroméxico aseguró que la incorporación de San Juan, Puerto Rico a la red de rutas de Aeroméxico, es muestra del compromiso de la compañía para seguir conectando a sus clientes con nuevas opciones de viaje, y también para llevar lo mejor de México a otros destinos del mundo. “Esta nueva oferta no sería posible sin el respaldo de nuestro aliado Delta Air Lines, así como de todas las autoridades en México y Puerto Rico, que hicieron realidad esta ruta. 

“Estamos muy emocionados San Juan, Puerto Rico, es destino que destaca por su belleza tropical y vibrante cultura. Será el destino número 27 de Aeroméxico en Estados Unidos”, concluyó.

 
Orlando Mata, Giancarlo Mulinelli y Juan Insunza.

 

En su oportunidad, Juan Inzunza dijo que para Delta Air Lines, colaborar en la apertura de la ruta entre Ciudad de México y San Juan, representa oportunidad para fortalecer el intercambio cultural y comercial entre ambos destinos. “Estamos convencidos de que esta conexión directa impulsará nuevas experiencias para las personas viajeras y contribuirá al desarrollo turístico y económico de la región”. 

Por su parte, Jennie Shrem Serur indicó: “para la Ciudad de México este vuelo significa mucho más que un trayecto aéreo, es una puerta abierta para que nuestras culturas se abracen, para que el turismo siga siendo un motor de desarrollo económico y para que cada viajero descubra, tanto en San Juan como en la capital mexicana, la magia de destinos llenos de historia, modernidad y hospitalidad”.

Francisco Blanch, al hacer uso de la palabra indicó: “es una alegría que Aeroméxico vuelva a conectar a la Ciudad de México con San Juan, operando inicialmente con cuatro frecuencias. Con esta nueva ruta, que se incrementará a un vuelo diario entre el 18 de diciembre al 4 de enero, esperamos que cada viajero descubra y disfrute lo que llamamos “Viva Boricua”: más que una campaña, es una invitación a conocer nuestro estilo de vida lleno de música, ritmo, sabor y hospitalidad. Esta conexión abre una gran oportunidad para el mercado mexicano, facilitando el acceso directo a Puerto Rico como destino de vacaciones, cultura, negocios y eventos, así como a quienes viajen para abordar un crucero. Los esperamos con los brazos abiertos”.  

Luego de la presentación, el director de Leisure Sales de Descubre Puerto Rico, ofreció breve seminario sobre los atractivos de la isla caribeña y aseguró que la isla destaca por la calidez de su gente, deliciosa gastronomía y playas paradisiacas. Algunos de los principales puntos turísticos incluyen el Viejo San Juan, Playa Flamenco y el Bosque Nacional El Yunque.

Conocida como La Isla del Encanto, Puerto Rico es destino vibrante que combina playas de ensueño, fortalezas centenarias, selvas tropicales y escena cultural que late con ritmo caribeño. Desde el Viejo San Juan hasta las cascadas de El Yunque, esta isla tiene algo para cada tipo de viajero.

Puerto Rico durante siglos, fue punto estratégico en el Caribe, lo que se refleja en sus fortalezas, iglesias y calles adoquinadas. En 1898 se convirtió en territorio de Estados Unidos, y hoy conserva identidad única que mezcla influencias taínas, españolas y estadounidenses. Su historia se vive en cada rincón del Viejo San Juan, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Con más de 500 años de historia, el Viejo San Juan cautiva con su encanto colonial, edificios coloridos y murallas con vista al mar. Invita a perderse entre callejones empedrados y plazas llenas de vida.

El Bosque Nacional El Yunque es santuario de biodiversidad, es el único bosque tropical del sistema nacional de EE.UU. Sus cascadas, sonidos selváticos y paisajes neblinosos crean experiencia inmersiva para los amantes de la naturaleza. En la Torre Yokahú podrás apreciar impresionantes vistas del dosel selvático y el mar Caribe.

Por las noches, algunas bahías se convierten en maravillosos escenarios las aguas brillan con cada movimiento, gracias a organismos microscópicos que emiten luz. Es experiencia mágica e inolvidable. Bahía Mosquito (Vieques) es considerada la más brillante del mundo según Guinness.

Agua turquesa, arena blanca y entorno virgen hacen de estas playas un destino imperdible. Flamenco es por sus aguas color turquesa y arena blanca. Culebra guarda también rincones poco explorados.

 
Francisco Blanch y Jennie Shrem.

 

En Playa Carlos Rosario practicar el Snorkel es como estar en paraíso submarino con tortugas marinas y corales vivos.

La Perla del Sur es Ponce con elegancia neoclásica y sabor caribeño. Su centro histórico, museos y plazas revelan ciudad artística, sofisticada y con identidad propia.

Museo de Arte de Ponce, el Castillo Serrallés y Cruceta del Vigía; la historia del ron y vistas de la ciudad desde las alturas son imperdibles. Puerto Rico tiene más de 300 playas.

¡Ah! Y no olvides que la piña colada nació en San Juan en 1954. El reguetón tiene sus raíces en los barrios boricuas. Hay muchos restaurantes donde podrás degustar la gastronomía del lugar y también en los food trucks encontrarás propuestas deliciosas.  

La venta de boletos ya está disponible a través de los sitios web de Aeroméxico y Delta. Los pasajeros podrán acumular y redimir puntos al volar con ambas aerolíneas a través de los programas de lealtad Aeroméxico Rewards y SkyMiles. Adicionalmente, tendrán acceso a las 53 salas Delta Sky Club en Estados Unidos y a nueve salones Premier en México.

 
Francisco Blanch, Giancarlo Mulinelli, Jennie Shrem y Juan Insunza. Abajo, atractivos de México y Puerto Rico.

 

***** Según el Barómetro de ONU Turismo, cerca de 690 millones de turistas internacionales viajaron entre enero y junio de 2025, lo que supone 33 millones más que en el mismo periodo de 2024. Aunque los resultados han sido mixtos por regiones, África destacó con el mejor desempeño, mientras que Asia-Pacífico continúa acercándose a los niveles previos a la pandemia.

El informe subraya que el crecimiento en llegadas y en ingresos turísticos ha contribuido al desarrollo de economías locales, empleos y medios de vida. El secretario general de ONU Turismo, Zurab Pololikashvili, señaló: “enfrentando desafíos globales, el turismo internacional mantiene un fuerte impulso y resiliencia. Esto nos recuerda nuestra gran responsabilidad de asegurar que este crecimiento sea sostenible e inclusivo, trabajando con todos los actores locales”.

En el desglose regional, África creció 12 por ciento en comparación con el primer semestre de 2024, con el norte del continente subiendo 14 por ciento y el África subsahariana 11 por ciento. Europa recibió casi 340 millones de turistas, 4 por ciento más que en 2024 y 7 por ciento por encima de 2019, aunque Europa Central y del Este aún se mantiene 11 por ciento por debajo de los niveles pre pandemia.

En América, el crecimiento general fue 3 por ciento. Sudamérica lideró con 14 por ciento, mientras Centroamérica apenas aumentó 2 por ciento. En cambio, Norteamérica y el Caribe registraron resultados planos, con ligeras caídas en las llegadas procedentes de mercados emisores clave como Estados Unidos. El Medio Oriente cayó 4 por ciento, aunque sus cifras aún están 29 por ciento por encima de 2019, el mejor desempeño frente a los niveles pre pandemia.

La región de Asia-Pacífico avanzó 11 por ciento, alcanzando 92 por ciento de los niveles de 2019. El noreste asiático creció 20 por ciento frente a 2024, aunque todavía permanece 8 por ciento por debajo de 2019. Países como Japón y Vietnam subieron 21 por ciento, Corea del Sur 15 por ciento y Marruecos 19 por ciento. En Europa, Francia y España registraron 5 por ciento de crecimiento, mientras que México y Países Bajos crecieron 7 por ciento.

Los ingresos turísticos también aumentaron de forma notable. Japón creció 18 por ciento, Reino Unido 13 por ciento, Francia 9 por ciento, España y Turquía 8 por ciento cada uno. El gasto emisor fue liderado por China y España (+16 por ciento cada uno), seguidos por Reino Unido (+15 por ciento), Singapur (+10 por ciento) y Corea del Sur (+8 por ciento). En 2024, los ingresos globales ya habían alcanzado récord de 1.73 billones de dólares, 14 por ciento por encima de la etapa previa a la pandemia.

A pesar de este buen momento, los riesgos persisten. ONU Turismo advirtió sobre los efectos de la inflación en transporte y alojamiento, así como las tensiones geopolíticas y la baja confianza del consumidor.

Aun así, la confianza mejoró levemente: el Índice de Confianza de ONU Turismo para septiembre-diciembre se situó en 120, frente a 114 del cuatrimestre anterior. Con ello, el organismo mantiene su proyección de 3 a 5 por ciento de crecimiento en llegadas internacionales para 2025, confirmando la resiliencia de la demanda turística global.

 
México y Países Bajos crecieron 7 por ciento.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.