Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. El amparo de la 4T ahuyenta inversiones. Por: Alejo Sánchez Cano. Destacado

22 Sep 2025
199 veces
Desde San Lázaro. El amparo de la 4T ahuyenta inversiones. Por: Alejo Sánchez Cano. Imagen tomada de: https://x.com/Claudiashein

En aras de mantener un amplio y avasallador control sobre el Poder Judicial y del andamiaje jurídico en donde la figura del amparo es la piedra angular que tienen los ciudadanos para defender sus derechos; ahora se alistan con las reformas a la Ley de Amparo  a dejar en total indefensión a los quejosos ante una acción de la autoridad, como por ejemplo, una expropiación, congelación de cuentas bancarias o imponer multas y sanciones derivadas de un supuesto adeudo fiscal.

Con la reforma al amparo se logra consolidar el régimen autoritario en detrimento del desarrollo del país en virtud de que los inversionistas no tienen la certeza jurídica de que sus inversiones no solo sean rentables, sino que se mantengan protegidas por el estado de derecho de México

Sin un estado de derecho robusto no hay forma que los grandes capitales busquen invertir en México ante la vulnerabilidad de su patrimonio y sobre todo, al carecer de recursos legales ante el mismo Estado para defenderlos.

El quid del asunto, desde la óptica del oficialismo, es establecer un mecanismo en el juicio de amparo que impida cualquier defensa de los ciudadanos ante acciones de la autoridad que buscan “preservar el interés social o disposiciones de orden público”, particularmente en materia administrativa y fiscal o de otro tipo como cancelar concesiones.

La figura del amparo, tal como se conoce al día de hoy, es el último bastión jurisdiccional para frenar los abusos e injusticias contra un ciudadano o un ente empresarial, empero, ahora  está por ser destruido por la 4T con la reforma que se discutirá en los próximos días en el Senado,  tal como ha sucedido con el Poder Judicial  y que se refleja en la inoperancia de los  tribunales en donde han sido nombrado los juzgadores del oficialismo.

El amparo en nuestro país es un recurso legal, o juicio, que protege los derechos humanos y las garantías constitucionales de las personas frente a actos u omisiones de autoridades o particulares que los violen. Es un medio de control de la constitucionalidad de las leyes y de un instrumento fundamental para garantizar  el respeto a la Constitución y a los tratados internacionales, restituyendo a los gobernados en el goce de sus derechos.

El amparo revisa la legalidad de los actos y reconstruye el tejido social al permitir que los individuos se reconozcan como sujetos de derechos y exijan respeto, el amparo contribuye a la estabilidad social.

El Colegio de Abogados expresó su grave preocupación hacia la iniciativa de reforma de Amparo por constituir un retroceso histórico en el acceso a la justicia, el litigio estratégico y la defensa de los derechos humanos en el Estado mexicano.

Dicen los litigantes agrupados en este organismo  que rechazan de manera contundente esta iniciativa y formulan un enérgico llamado al Congreso de la Unión para frenar la reforma regresiva, con el firme propósito de preservar al juicio de amparo como el medio de defensa más efectivo frente al poder y asegurar que siga cumpliendo su función histórica de salvaguardar los derechos fundamentales y la democracia.

Las tajantes limitaciones al interés legítimo que incorpora la iniciativa presidencial, elaborada por Arturo Zaldívar y Ernestina Godoy, pretende erosionar la eficacia al juicio de amparo y obstaculizar el acceso a la justicia de millones de mexicanos. La iniciativa, dice el Colegio de Abogados, confunde de manera catastrófica la naturaleza del interés legítimo, el cual fue diseñado para permitir el acceso al amparo a quienes, por  su situación frente al orden jurídico, resienten una afectación real que puede proyectarse hacia el futuro, pero que sigue siendo cierta, pretendiendo equiparar dicha naturaleza a la del interés público.

No es menos alarmante el debilitamiento de la institución de la suspensión (amparo) –como medida cautelar por excelencia- pues la iniciativa pretende nulificar su otorgamiento en casos de enorme relevancia para los gobernados. Invocando un supuesto “interés social”. La iniciativa busca blindar al Estado frente al control constitucional.

Es decir con el amparo de la 4T se busca proteger al Estado y no a los ciudadanos.

Lo anterior contraviene directamente el artículo 107 constitucional y los estándares de la Corte Interamericana de Derechos humanos, resultando en una profunda regresión en la protección de los derechos humanos y siendo incompatible con el artículo primero de la Carta Magna.

Advierten los abogados que callar frente a la erosión del juicio de amparo sería abdicar de su función esencial: defender el Estado de Derecho; los valores que los representan como Colegio y garantizar que la justicia permanezca al alcance de todas las personas.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.