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Fecha:
Octubre 2025
El Plan Michoacán de la 4T se presentará terminado en los próximos días y con ello revertir la violencia y la inseguridad pública en Michoacán.
Publicado en Notas principales
Miércoles, 05 Noviembre 2025 11:32

Información de los Estados: 5 de noviembre de 2025

Sheinbaum revisa con gobernadores avance de apoyos por lluvias: La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo esta tarde una reunión virtual con los gobernadores de Veracruz, Rocío Nahle; de Hidalgo, Julio Menchaca; y de Puebla, Alejandro Armenta, para revisar los avances en los trabajos de reconstrucción y apoyo, por los daños ocasionados por las fuertes lluvias en esas entidades
Publicado en Estados
Miércoles, 05 Noviembre 2025 08:08

Aliento diario, miércoles 5 de noviembre

Aliento diario, miércoles 5 de noviembre
El diálogo requiere de valentía y de convicción. El primer paso es tomar la decisión de entablarlo y hacer el tiempo para ello y una vez que se inicia una conversación, es importante hablar con la verdad, sin temor. Este es el modo de cultivar una amistad verdadera.
 
Joyas del Corazón,  miércoles 5 de noviembre
Lo que conmueve el corazón de un niño no son las palabras, sino el estado interior de quien las emite, es más, la falta de seriedad, sinceridad y vehemencia no arranca ecos en el corazón del interlocutor.
Publicado en Soka Gakkai
El hotel, será reposicionado como resort de 4 estrellas, con alberca exterior, restaurante buffet, centro de buceo con embarcadero privado
Publicado en Turismo
Un estadista toma decisiones con altura de miras y no para un grupo de simpatizantes.
Publicado en Notas principales
Martes, 04 Noviembre 2025 11:23

Aliento diario, martes 4 de noviembre

Aliento diario, martes 4 de noviembre
O vemos las cosas con el corazón, o no vemos nada, pero si contemplamos el mundo con amor a la vida, ésta se nos revela en toda su belleza.

Joyas del Corazón, martes 4 de noviembre
Mi maestro Josei Toda decía: “Una mujer siempre debe tener la vitalidad para desafiarse con su máximo esfuerzo. […] La vitalidad es el origen de un espíritu juvenil”.
Hay jóvenes que tienen un aspecto tan marchito que parecen ancianos y personas mayores que cautivan con la chispa luminosa de su juventud, pese al transcurso de los años. La diferencia yace en su vitalidad y en su energía interior.
Publicado en Soka Gakkai
Damnificados por lluvias en Veracruz exigen apoyo oficial: Damnificados por las lluvias e inundaciones de hace tres semanas en el norte de la entidad se manifestaron ayer para exigir apoyo a las autoridades estatales y federales. Pobladores de El Higo, piden ser incluidos en los censos por su parte, reclamaron ser incluidos en los censos del Bienestar anunciados por el gobierno federal para la entrega de apoyos tras las inundaciones. Los manifestantes, provenientes de localidades como El Hoxton, Vega del Paso, Los Marcos, Emiliano Zapata, El Palmar y El Chote, bloquearon la carretera federal 127, tramo Tempoal-Pánuco
Publicado en Estados
Los ingresos propios del Estado más la contratación de más deuda pública en niveles inéditos, cubrirá el Presupuesto de Egresos
Publicado en Notas principales
En sesión pública, al resolver los juicios SCM-JRC-32/2025 y acumulados, el Pleno determinó desechar el juicio de revisión constitucional promovido por el PAN al carecer de legitimación activa
Publicado en Notas principales
El dirigente nacional subrayó que la estrategia del SNTE, iniciada en junio pasado, está orientada a promover la igualdad sustantiva, la equidad de género y el respeto a los derechos humanos
Publicado en Notas principales

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.