Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:
Enero 2026
La muestra presenta veinte obras de cinco artistas contemporáneos —Rebecca Bernau, Celeste Bejarano, Jules Carp, Rita Sánchez y Sofía Suárez
Publicado en Turismo
Las decisiones en Morena no solo  se toman en los consejos y en los comités locales; sino que hay un voto de calidad que baja en línea directa desde el Ejecutivo
Publicado en Notas principales
Durazo y Sheinbaum impulsan red hospitalaria en Sonora: En Sonora más de medio millón de personas han sido beneficiados con el fortalecimiento de la red de hospitales del IMSS e IMSS-Bienestar, con el impulso de la presidenta Claudia Sheinbaum, acciones que suman en conjunto una inversión de 40 mil millones de pesos en nueva infraestructura hospitalaria, equipamiento, médicos especialistas y medicamentos, indicó el gobernador Alfonso Durazo Montaño
Publicado en Estados
Martes, 10 Febrero 2026 09:47

Aliento diario, martes 10 de febrero

Aliento diario, martes 10 de febrero
Decídanse a ser un «sol» y verán que siempre amanecerá, por muchos problemas que existan; que siempre volverá el clima hermoso y que, más temprano que tarde, llegará la primavera.

Joyas del Corazón, martes 10 de febrero
Consejos para obtener una buena educación en el hogar:
* Sea ingeniosa para interactuar con sus hijos cada día.
* Evite discutir con su esposo frente a sus niños.
* No corrija a sus niños al mismo tiempo que su esposo.
* Sea imparcial, no haga comparaciones entre los niños.
* Transmita sus creencias y convicciones a sus hijos mediante su propio comportamiento.
Publicado en Soka Gakkai

El contenido del pliego es contundente y, sobre todo, razonable. Un incremento salarial de al menos 13 por ciento

Publicado en Notas principales
Según el informe On-Time Performance Review 2025: la aerolínea operó cerca de 190 mil en el año
Publicado en Turismo
La presidenta ha demostrado que tiene los tamaños políticos suficientes para no dejarse amedrentar ni por los criminales ni por aliados incómodos
Publicado en Notas principales
IMSS va por modernizar UMF en Querétaro: El Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, realizó una visita nocturna a la Unidad de Medicina Familiar No. 6 de San Juan del Río, Querétaro, donde supervisó los avances del proyecto de fortalecimiento del Primer Nivel de Atención, como parte de la estrategia nacional de salud impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum
Publicado en Estados
Viernes, 06 Febrero 2026 10:49

Aliento diario, viernes 6 de febrero

Aliento diario, viernes 6 de febrero
Para todos nosotros, ampliar el círculo del diálogo con la comunidad es ampliar el espacio de seguridad y de satisfacción, el espacio donde nos sentimos aceptados y donde sabemos que tenemos un lugar.

Joyas del Corazón, viernes 6 de febrero
¡ Jamás se permitan la derrota !
La felicidad es la meta de nuestras vidas.
¡ Esforcémonos para alcanzarla !
¡ Seamos perseverantes !
Vivamos al máximo, con plena alegría, pujanza y determinación.
Publicado en Soka Gakkai
Actualizaciones en aeropuertos estratégicos, incluyendo gran reforma en Filadelfia y la renovación de Clubs en Atlanta
Publicado en Turismo

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.