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Fecha:
Enero 2026
Bajo la dirección de Zoé Robledo, el IMSS ha insistido en un discurso de eficiencia, transparencia y combate a la corrupción. Sin embargo, los hechos documentados en distintas áreas del instituto revelan una realidad preocupante
Publicado en Notas principales
Arrinconaremos el sarampión con vacunas y control: Tenemos que arrinconar el sarampión" con la aplicación de vacunas y el control epidemiológico, esto es, el estudio de cada caso y la búsqueda de personas con quienes el paciente estuvo en contacto en las 15 manzanas alrededor de su domicilio, para aplicarles el biológico, señaló Alejandro Svarch. Aunque hay brotes de sarampión en todo el país, de 234 contabilizados, las mayores cifras se han presentado en Guerrero (60), Sonora (43), Tabasco (18), estado de México (17), Michoacán (15), Baja California (14) y Oaxaca (10).
Publicado en Estados
Lunes, 16 Febrero 2026 11:33

El apunte del director

FEBRERO 2026

FUERA JARDINE

El crédito se agota cuando el equipo pierde identidad y eso es precisamente lo que hoy le ocurre al América. Después de conquistar tres campeonatos de liga consecutivos, el gigante de Coapa atraviesa una etapa que no solo preocupa por los resultados, sino por el funcionamiento gris, predecible y profundamente distante de su historia.

El ciclo de André Jardine parecía consolidado tras el tricampeonato. Sin embargo, el fútbol es memoria corta y exigencia permanente. Cuando se dirige al club más ganador y mediático del país, la vara siempre está en lo más alto. Hoy, el equipo arrastra la cobija, suma actuaciones deslucidas y exhibe una preocupante falta de reacción desde el banquillo.

No se trata únicamente de perder partidos; se trata de cómo se pierden. El funcionamiento es espeso, sin profundidad, con una defensa vulnerable y un medio campo que ha perdido dinámica. El planteamiento conservador del técnico brasileño contrasta con la tradición ofensiva que históricamente ha distinguido al América. La institución que construyó su prestigio a partir de la iniciativa, el protagonismo y la contundencia no puede conformarse con esquemas especulativos.

El empecinamiento en sostener a jugadores que atraviesan bajo nivel competitivo también empieza a pasar factura. La insistencia con Sebastián Cáceres y Kevin Álvarez en el cuadro titular ha generado cuestionamientos crecientes. Errores puntuales, desatenciones y bajo rendimiento han costado puntos valiosos. En un club donde la competencia interna debería ser feroz, la titularidad no puede convertirse en concesión automática.

Más grave aún es relegar a jóvenes con talento y hambre de trascender. Cuando se deja en la banca a futbolistas como Ramón Juárez —que han mostrado carácter y condiciones— el mensaje interno es contradictorio. El América no puede darse el lujo de desperdiciar frescura y determinación mientras en la cancha se repiten fórmulas agotadas.

La reciente derrota en el Clásico ante su acérrimo rival, Club Deportivo Guadalajara, fue el golpe más doloroso. No solo por tratarse del partido de mayor carga emocional en el calendario, sino porque evidenció carencias tácticas y anímicas. La afición, que acompañó el proceso del tricampeonato con orgullo y fervor, hoy expresa desencanto. Y en el América, cuando la tribuna duda, el proyecto tiembla.

Los refuerzos brasileños, promovidos como solución inmediata, no han marcado diferencia sustancial. Apostar por la nacionalidad como criterio de confianza técnica resulta simplista. Lo que el equipo necesita es funcionamiento colectivo, liderazgo en la cancha y claridad estratégica. Nada de eso se resuelve únicamente con fichajes.

El problema de fondo es la identidad. El América históricamente ha sido sinónimo de grandeza, presión alta, vocación ofensiva y mentalidad arrolladora. Un esquema defensivo, reactivo y temeroso no solo contradice esa prosapia; erosiona la conexión emocional con su afición. El ADN azulcrema no admite medias tintas.

En el fútbol profesional los ciclos se agotan. La dirigencia debe evaluar con serenidad, pero también con firmeza. El crédito ganado por Club América en la etapa reciente no es un cheque en blanco. La grandeza no se administra; se defiende cada jornada.

Si el equipo no recupera pronto el funcionamiento y la convicción, la continuidad de Jardine quedará seriamente comprometida. En Coapa no basta con el pasado inmediato. La exigencia es permanente. Y cuando el presente traiciona la historia, la presión se convierte en sentencia.

La afición ya lo grita en redes y en la tribuna: el América no está para especular ni para resistir. Está para imponer. Si el timonel no puede devolverle ese sello, la institución tendrá que tomar decisiones. Porque en el club más grande del país, el fracaso nunca es opción

Publicado en El apunte del director
Lunes, 16 Febrero 2026 11:28

Aliento diario, lunes 16 de febrero

Aliento diario, lunes 16 de febrero
La vida tiene un potencial verdaderamente insondable y por fin comenzamos a darnos cuenta del tremendo poder que posee, por eso, jamás descartemos o menospreciemos a nadie y, por empezar, no nos pongamos límites a nosotros mismos. En la mayoría de los casos, nuestras limitaciones no son más que la propia decisión de limitarnos.

Joyas del Corazón, lunes 16 de febrero
Mientras exista una persona que nos comprenda de manera cabal, podremos manifestar con confianza nuestro auténtico potencial. Así de importante son los lazos que unen nuestros corazones. En el transcurso de la vida forjamos un sinnúmero de vínculos: entre padre e hijo, entre profesor y alumno, entre maestro y discípulo. Con el pasar de los años y cuanto más maduramos, tomamos mayor conciencia de su valor.
Publicado en Soka Gakkai
Brand USA destacó la importancia de México como socio clave para el turismo estadounidense, subrayando que su liderazgo como mercado emisor convierte a este país en pilar fundamental
Publicado en Turismo
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la educación pública fue concebida como una herramienta de transformación social con un claro sello político
Publicado en Notas principales
El Festival de los Cerezos en Flor del parque Arakurayama Sengen, en Fujiyoshida (Japón), fue cancelado por primera vez en una década
Publicado en Turismo
El contexto no es irrelevante. La elección intermedia de 2027 se perfila como el primer gran examen político del nuevo gobierno
Publicado en Notas principales
En San Lázaro corren todo tipo de versiones que apuntan a modificar la integración del INE y del Tribunal Electoral,
Publicado en Notas principales
Miércoles, 11 Febrero 2026 11:04

Aliento diario, miércoles 11 de febrero

Aliento diario, miércoles 11 de febrero
Así como la brisa primaveral despierta el crecimiento de nuevos brotes verdes, el aliento sincero puede derretir la escarcha de los corazones y transmitir valentía, es el medio más potente para rejuvenecer el espíritu humano.

Joyas del Corazón, miércoles 11 de febrero
En ocasión de su último cumpleaños, el 11 de febrero de 1958, mi maestro Josei Toda dedicó el siguiente poema a mi esposa:
Sé interiormente tan dulce como la luz de la luna y tan invencible como la Ley Mística. Mi esposa se siente feliz de poder compartir, a través de este poema, el espíritu indomable forjado por el maestro Toda.
Publicado en Soka Gakkai

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.