En el vórtice del torbellino provocado por ellos mismos, la presidenta resiente el fuego amigo de los aliados políticos como el PVEM y de supuestos opositores como MC, ya que dos gobernadores emanados de esas franquicias políticas, se quieren pasar por el arco del triunfo la indicación presidencial de rechazar al nepotismo al pretender dejar el cargo que ostentan en las faldas de sus esposas.
Estamos hablando, por supuesto del ecologista el “Pollo” Ricardo Gallardo, gobernador de San Luis Potosí y del emecista Samuel García, mandatario de Nuevo León, quienes sin la menor vergüenza, acomodan las piezas del tablero para que sus cónyuges se queden en los cargos públicos que tienen, al dar por descontado que ambas mujeres ganarán la elección respectiva en el 2027.
No solo ignoran la voluntad presidencial, sino que a año y medio de las elecciones, se pitorrean de los electores potosinos y regios a quienes se les niega el valor de su voto porque desde ahora suponen que sus esposas ganarán en los comicios sin importar los candidatos que presenten Morena, PRI, PAN y partidos locales para disputar la gubernatura.
Para nadie es un secreto que el PVEM es un mercenario de la política al mamar de la ubre del partido que esté en el poder. Así sucedió con el PAN en tiempos de Vicente Fox y Felipe Calderón, luego con el PRI con Enrique Peña Nieto y después, sin prurito alguno, con AMLO, no obstante las diferencias ideológicas entre los verdes, azules, tricolores y al guindas.
Así, han consolidado su permanencia en el pandero político y acrecentado la enorme riqueza económica que ostentan sus dirigentes.
Los Verdes estarán con Claudia Sheinbaum hasta el límite de sus conveniencias y no de los principios doctrinarios y políticos que les dan sentido y pertenencia.
Defienden el medio ambiente cuando es conveniente, o acaso, estimado lector, se pronunciaron públicamente contra AMLO ante la devastación de la selva por el Tren Maya, por supuesto que no, eligieron guardar un ominoso silencio que puso al descubierto, una vez más, de qué tamaño son sus convicciones ecológicas.
En San Luis Potosí ya está en vigor la “Ley del Pollo Gallardo” o la “Ley Ruth” como ha sido bautizada popularmente por sus detractores y se refiere a una reciente reforma electoral en esta entidad que busca facilitar que la esposa del gober precioso, Ruth González Silva, sea candidata a la gubernatura en las próximas elecciones.
La ley en cuestión fue impulsada por el PVEM en el congreso estatal e incluye la obligación de que la candidatura a la gubernatura para el siguiente periodo sea ocupada por una mujer en cumplimiento con la paridad de género.
En el papel suena bien, aunque quien sea gobernador debe ser por sus capacidades y no por una cuestión de género, pero bueno, se vale en tiempos del empoderamiento político de las féminas, lo que no se vale es que sea tan obvio el deseo irrefrenable y inocultable de los tortolitos para mantenerse en el poder en SLP por los menos 12 años.
La reforma dinástica de los “Pollos” es nepotismo puro, además de establecer condiciones de inequidad en la búsqueda de la candidatura para gobernador de los Verdes a otras mujeres que tienen mayores merecimientos, ya por su trayectoria política, en la administración pública e incluso en los niveles de popularidad entre los potosinos.
Si el Pollo Gallardo impone a su esposa como candidata del PVEM para sucederlo, existen grandes posibilidades de derrota para esa franquicia, en virtud de que Morena apostará todo para castigar a este desleal por atreverse a jugar en contra de la presidenta Sheinbaum.
En Nuevo León, las cosas lucen más complicadas para Samuel García y su esposa Mariana Rodríguez Cantú, ya que aun logrando cumplir su sueño guajiro de heredarse el trono entre cónyuges, no existen condiciones para que MC mantenga en poder en este estado, toda vez que cuando decidió competir la FOFO en una elección local, perdió estrepitosamente, tal fue el caso en 2024 cuando se presentó como candidata a la alcaldía de Monterrey.
La Influencer ha cavado su propia tumba política al divulgar en redes sociales, la riqueza y los gustos exquisitos que tiene por el buen vestir y la buena vida. Todavía se recuerda la controversia causada en torno a los 120 pares de zapatos que presumió de su pequeña hija.
Se pone interesante el escenario político para el 2027 en donde todo puede suceder, hasta la implantación de monarquías en las entidades del país.
