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Reafirma el SNTE su compromiso con la Nueva Escuela Mexicana Destacado

30 Jun 2023
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Reafirma el SNTE su compromiso con la Nueva Escuela Mexicana Imagen tomada de: https://snte.org.mx/
  • El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), maestro Alfonso Cepeda Salas, se reunió con el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda

En el encuentro, al que también asistieron la secretaria de Educación de la entidad, Sofialeticia Morales Garza, y los secretarios generales de las secciones 21 y 50 del SNTE en el estado, José Francisco Martínez Calderón y Juan José Gutiérrez Reynosa, respectivamente, se abordaron diversos temas relacionados con el mejoramiento de la educación pública, la infraestructura escolar, así como las condiciones laborales y, principalmente, de seguridad social y atención médica para los trabajadores de la educación.

Previamente, el maestro Cepeda Salas inauguró, ante unos 700 agremiados, el Foro “La Nueva Escuela Mexicana”, organizado por la Sección 50.

Ahí recordó que, desde su creación en 1943, el SNTE es un actor educativo y social que defiende cada día la educación pública, gratuita, laica, inclusiva y humanista.

Explicó que con la experiencia de supervisores, directores y asesores técnico-pedagógicos, reunidos en ese foro, se ampliará la mirada sobre los Planes y Programas de Estudio y profundizarán su análisis en las Sesiones de Consejo Técnico Escolar con las maestras y maestros.

Las conclusiones del foro, dijo, acompañarán al esfuerzo que ya realizan miles de maestras y maestros en las aulas, para hacer que en la Nueva Escuela Mexicana se formen ciudadanos críticos, solidarios y generosos con su Patria, “ese será el más sólido cimiento que aportemos a la transformación del país”.

En tanto, la secretaria Morales Garza, quien asistió en representación del gobernador, señaló que trabajará de la mano del Sindicato para asegurar el fortalecimiento constante de los aprendizajes fundamentales e imprescindibles de los estudiantes.

La funcionaria destacó la importancia de los docentes en la entidad y la responsabilidad que tienen para preparar a las futuras generaciones en Nuevo León con el objetivo de enfrentar los desafíos que demandan las nuevas inversiones en el estado.

“En todos nosotros reside la oportunidad de aprovechar el mejor recurso con el que cuenta Nuevo León, los maestros y maestras. Trabajemos de la mano y unidos para mejorar la calidad educativa, para mejorar las condiciones de los maestros y maestras”.

En su oportunidad, el secretario general de la Sección 50, Juan José Gutiérrez Reynosa, resaltó que el SNTE, bajo el liderazgo del maestro Alfonso Cepeda Salas, es un factor fundamental que participa activamente como una voz respetada en el diseño y ejecución de las políticas públicas nacionales en materia educativa.

“En la transformación de México, los trabajadores de la educación agremiados al SNTE estamos conscientes de la importancia de nuestra labor, por lo que trabajaremos incansablemente por hacer realidad los ideales que nos lleven a una sociedad más justa, más equitativa, plural e incluyente; pero, sobre todo, una sociedad en la que el amor a la patria, a nuestra historia y a quienes nos formaron, sean una constante”.

Asimismo, manifestó que del maestro Cepeda Salas “permanentemente recibimos el mensaje y el ejemplo de que estamos para sumar y servirle a México y a Nuevo León; además de poner por encima de todo la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes, el amor por nuestras comunidades escolares y el compromiso permanente con la vocación y con todos nuestros agremiados”.

El dirigente nacional del magisterio también hizo un recorrido por la clínica-hospital de la Sección 50. En el área de hemodiálisis, personal médico le informó que la próxima semana comenzará la realización de trasplantes renales.

Además, Cepeda Salas visitó la zona de pediatría, la Clínica de la Mujer y el área de quirófanos. Esta última se encuentra en remodelación, para equiparla con tecnologías de última generación, a fin de mejorar la atención a los trabajadores de la educación y sus familias.

Finalmente, el maestro Alfonso Cepeda se reunió con el Comité Ejecutivo Seccional para reiterar el apoyo de la dirigencia nacional en el cumplimiento de sus demandas y detallarle lo que el SNTE hace para mantener la certeza laboral de todos los compañeros, mejorar la atención médica, así como las pensiones para quienes se jubilen. En todos estos puntos, aseguró, se cuenta con el respaldo del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien ha demostrado en los hechos su aprecio y reconocimiento a los maestros de México, con incrementos salariales, casi 900 mil basificaciones y negociaciones para el tema de pensiones.

En la gira también participaron integrantes del Comité Ejecutivo Nacional y los representantes del CEN ante las secciones 21 y 50, Joaquín Echeverría Lara y Aquiles Cortés López, respectivamente.

Con información de: https://snte.org.mx/

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El apunte del director

  • MAYO 2026
    **PACIFICACIÓN: SIN RENDICIÓN DE CUENTAS, NO HAY RUTA**

    La pacificación de México no admite atajos retóricos ni soluciones parciales. Es un objetivo legítimo, urgente y compartido, pero su cumplimiento exige algo más que despliegues operativos o ajustes discursivos: requiere reconstruir la confianza en las instituciones, cerrar espacios de impunidad y someter al escrutinio público a todos los niveles de gobierno.
    Durante años, la estrategia de seguridad ha oscilado entre la contención y la reacción. Se han fortalecido capacidades, sí, pero el fenómeno criminal ha demostrado una notable capacidad de adaptación. En ese contexto, la discusión de fondo no puede eludirse: ¿cómo garantizar que las autoridades —federales, estatales y municipales— actúen con integridad y sin interferencias indebidas?
    La respuesta pasa por un principio básico en cualquier Estado de derecho: rendición de cuentas efectiva. Esto implica investigaciones independientes, fiscalías con autonomía real, sistemas de inteligencia que funcionen y mecanismos de control que no dependan de la voluntad política del momento. No se trata de señalar sin pruebas, sino de construir condiciones para que cualquier sospecha fundada sea investigada con rigor y transparencia.
    El desafío es mayúsculo porque la percepción de impunidad sigue siendo uno de los principales factores que erosionan la legitimidad institucional. Cuando la ciudadanía percibe que las reglas no se aplican de manera uniforme, que hay zonas grises o que ciertos actores están fuera del alcance de la ley, la confianza se diluye. Y sin confianza, cualquier política de seguridad está condenada a resultados limitados.
    En este punto, la coordinación entre niveles de gobierno es indispensable. La seguridad no es una competencia exclusiva de la federación ni puede resolverse desde un solo frente. Los estados y municipios juegan un papel central, tanto en la prevención como en la reacción. Sin embargo, esa coordinación debe ir acompañada de estándares claros y de la capacidad de intervenir cuando estos no se cumplen.
    La cooperación internacional también es un componente clave. México no enfrenta este problema en aislamiento. El tráfico de drogas, armas y dinero ilícito es transnacional por definición. De ahí que la colaboración con socios estratégicos deba centrarse en inteligencia, control de flujos financieros y combate a redes logísticas, más allá de discursos o tensiones coyunturales.
    Pero incluso con mejores herramientas y mayor coordinación, la pacificación no será posible si no se atienden las causas estructurales que alimentan la violencia. Desigualdad, falta de oportunidades, debilidad institucional y economías locales capturadas por el crimen forman parte del ecosistema que permite la reproducción del problema. Ignorarlos sería perpetuar el ciclo.
    El reto para el gobierno federal es doble. Por un lado, sostener una estrategia de seguridad eficaz y medible. Por otro, enviar señales claras de que no habrá tolerancia para conductas indebidas dentro del propio aparato estatal. Esto último es particularmente sensible, porque implica asumir costos políticos en aras de fortalecer el Estado de derecho.
    La narrativa importa, pero los resultados importan más. La pacificación no se decreta: se construye con instituciones que funcionen, con justicia que llegue a tiempo y con autoridades que rindan cuentas. En esa ecuación, el combate a la impunidad es el factor decisivo.
    El país no necesita más promesas grandilocuentes, sino una hoja de ruta clara, con metas verificables y mecanismos de seguimiento. La ciudadanía, cada vez más informada y exigente, no se conforma con diagnósticos. Exige soluciones.
    En síntesis, la pacificación de México pasa por un principio irrenunciable: nadie por encima de la ley y todos sujetos a escrutinio. Sin esa base, cualquier estrategia será, en el mejor de los casos, insuficiente. Con ella, se abre la posibilidad real de avanzar hacia un país más seguro y más justo.