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Dialogan en el Senado sobre la judicialización de la política

06 Ago 2024
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Dialogan en el Senado sobre la judicialización de la política Imagen tomada de: Comunicación Social de la Cámara de Senadores
  • Denuncia la senadora Citlalli Hernández una persecución de los poderes judiciales contra los gobiernos progresistas en Latinoamérica.

 

En el Senado de la República se realizó el Foro “La Judicialización de la Política contra los Proyectos del Pueblo”, organizado por la senadora Citlalli Hernández Mora, del Grupo Parlamentario de Morena.

 

Durante el encuentro, la senadora Hernández Mora declaró que el Poder Judicial es “uno de los grandes resquicios del poder conservador que busca eliminar lo que la voluntad popular decidió”.

 

Además, la legisladora del Grupo Parlamentario de Morena denunció que los poderes judiciales de Latinoamérica realizan una persecución contra los gobiernos progresistas, la cual tiene un trasfondo de machismo y misoginia.

 

En ese sentido, indicó que México atraviesa por un movimiento de transformación que ha traído bienestar a la ciudadanía, reflejado en el último triunfo electoral, el cual trajo la mayoría electoral para hacer realidad la Reforma al Pode Judicial.

 

En tanto, Galo Mora Witt, ex ministro de Cultura de Ecuador, denunció que existen resistencias al cambio en Latinoamérica, por lo que hay que luchar para evitar que los poderes judiciales menoscaben las transformaciones de la región.

 

A su vez, Anabel Fernández, senadora nacional de Argentina, dijo que los poderes judiciales deberían defender los derechos de todas las personas y no combatir la soberanía del Ejecutivo y el Legislativo, pues atenta contra la decisión del pueblo.

 

Por su parte, Óscar Parrilli, senador nacional de Argentina, insistió en la necesidad de que las y los legisladores trabajen para defender los derechos del pueblo, a fin de dejar a un lado los intereses de las y los empresarios, pues deben defender a sus representados y sus posibilidades de progresar.

 

Con información de: Comunicación Social de la Cámara de Senadores

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.