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Álvarez Máynez se ‘burla’ de oferta de ‘Alito’ Moreno: ‘Es un grito de desesperación’

14 May 2024
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Álvarez Máynez se ‘burla’ de oferta de ‘Alito’ Moreno: ‘Es un grito de desesperación’ Imagen tomada de: https://twitter.com/AlvarezMaynez
  • El candidato presidencial de Movimiento Ciudadano propuso que Beatriz Paredes quede como dirigente nacional del PRI en sustitución de ‘Alito’ Moreno

“¿Habían visto tanta desesperación?” Así fue como Jorge Álvarez Máynez contestó a la propuesta de Alejandro ‘Alito’ Moreno de renunciar a la dirigencia del PRI si el candidato presidencial de Movimiento Ciudadano declina a favor de Xóchitl Gálvez.

Álvarez Máynez hizo una contrapropuesta a ‘Alito’ Moreno: Entregar su renuncia inmediata al PRI y que designe a Beatriz Paredes, exaspirante a la candidatura presidencial de ‘Fuerza y Corazón por México’, como su reemplazo.

“Que se haga a un lado y que deje que Beatriz Paredes encabece la lista de candidatos al Senado y después del tercer debate platico con ella para que México sea un lugar mejor”, dijo en entrevista radiofónica con Azucena Uresti.

¿Jorge Álvarez Máynez declinará por Xóchitl Gálvez si ‘Alito’ Moreno renuncia al PRI?

Ni sí ni no... El candidato presidencial de Movimiento Ciudadano evitó contestar si desistiría de su intención de llegar a la Presidencia incluso si se cumple su condición de que ‘Alito’ Moreno se vaya de la dirigencia del PRI antes del tercer debate presidencial.

 “Después del tercer debate”, podríamos con Beatriz Paredes ver “con instrumentos de observación objetiva cómo incorporamos a los buenos priistas a la campaña”, agregó.

“Antes del tercer debate, que se haga la sustitución y con todo gusto platico con Beatriz Paredes. Que él (’Alito’ Moreno) dé el primer paso, pero no lo noto muy desesperado”, sumó.

¿Cuál fue la propuesta de ‘Alito’ Moreno?

Fue un combo 2x1: Si Jorge Álvarez Máynez declina públicamente a favor de la candidatura de Xóchitl Gálvez, Alejandro Moreno dijo que renunciará a la dirigente del PRI y dejará su candidatura al Senado de la República vía representación plurinominal.

La oferta ‘expira’ el próximo domingo 19 de mayo, fecha en la que Máynez, Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez se verán las caras en el Centro Cultural Universitario de Tlatelolco.

Moreno también pidió que MC y Álvarez Máynez cedan su tiempo aire en radio y televisión en favor de la campaña de la abanderad de ‘Fuerza y Corazón por México’. Según ‘Alito’, eso representa alrededor de 9 millones de spots.

La candidatura de Álvarez Máynez “es vista por millones como una muestra de terquedad y ambición política. Sin duda alguna la única opción viable para ganar la Presidencia es la candidatura de Xóchitl Gálvez”, declaró en conferencia más temprano este martes 14 de mayo.

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • 15 ABRIL 2026
    JARDINE HUNDE EL PRESTIGIO Y LA IDENTIDAD DEL AMÉRICA
    En el fútbol, la memoria es corta, pero la exigencia es permanente. Y en un club como el Club América, la historia no sólo pesa: obliga. Por eso, lo que hoy ocurre bajo la dirección técnica de André Jardine no puede analizarse desde la nostalgia de los títulos, sino desde la realidad inmediata de un equipo que ha perdido rumbo, carácter y, sobre todo, identidad.
    El tricampeonato conseguido por Jardine no está en discusión. Es un logro histórico que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del americanismo. Pero en el fútbol de alta competencia, los éxitos pasados no otorgan inmunidad permanente. Y lo ocurrido en el último año —con la eliminación de la CONCACAF Champions Cup y el riesgo latente de quedar fuera de la liguilla— confirma que el ciclo está agotado.
    El América de hoy no se parece al equipo dominante que impuso condiciones en la liga. Es un conjunto predecible, conservador y, por momentos, temeroso. Un equipo que ha cambiado la vocación ofensiva que lo caracterizaba por un enfoque defensivo que no sólo no le garantiza resultados, sino que además traiciona su esencia.
    Porque el América no está diseñado para especular.
    Históricamente, el club ha construido su grandeza sobre una premisa clara: ser protagonista, imponer condiciones y jugar con autoridad. El ADN del América no admite medias tintas. Y, sin embargo, bajo Jardine, ese ADN parece diluirse en planteamientos cautelosos que reducen al equipo a una versión menor de sí mismo.
    El problema no es sólo táctico. Es estructural.
    La responsabilidad no recae únicamente en el banquillo. La directiva, encabezada por Emilio Azcárraga Jean, ha mostrado una paciencia que comienza a ser contraproducente. En cualquier otro club, los resultados recientes habrían detonado una evaluación profunda. En el América, en cambio, se ha optado por la continuidad sin ajustes de fondo.
    Y esa complacencia tiene costos.
    Desde el punto de vista deportivo, el equipo ha perdido competitividad. Desde el punto de vista económico, el riesgo es evidente: un América fuera de liguilla o sin protagonismo internacional afecta ingresos, audiencia y valor de marca. Pero más allá de los números, lo que está en juego es algo más importante: la identidad de la institución.
    Permitir que el equipo transite hacia la mediocridad competitiva es, en sí mismo, una contradicción con la historia del club.
    El otro gran problema está en la plantilla.
    Los refuerzos recientes, particularmente en el frente extranjero, no han estado a la altura de las exigencias del club. Lejos de marcar diferencia, han pasado desapercibidos en momentos clave. En un equipo que aspira a ser protagonista, los extranjeros deben ser determinantes, no complementarios.
    Y hoy, simplemente, no lo son.
    El América ha perdido peso en la cancha. Ha dejado de intimidar. Ha dejado de ser ese equipo que, incluso antes de jugar, imponía condiciones. Esa pérdida de jerarquía no es casualidad; es el resultado de decisiones acumuladas que no han sido corregidas a tiempo.
    Desde luego, cambiar de técnico no es una solución mágica. Pero en el fútbol, los ciclos existen y, cuando se agotan, insistir en ellos sólo profundiza el problema. Jardine ya no transmite la intensidad ni la claridad que el equipo necesita. Su propuesta se ha vuelto previsible y su margen de maniobra parece limitado.
    El mensaje del vestidor también importa. Y cuando un grupo percibe que el liderazgo se desgasta, el rendimiento colectivo inevitablemente se resiente.
    Por eso, la discusión no debe centrarse en si Jardine merece o no reconocimiento por lo logrado. Eso ya está en la historia. La discusión es si hoy tiene la capacidad de revertir la inercia negativa del equipo. Y la evidencia reciente sugiere que no.
    El América no puede darse el lujo de esperar a que la crisis se profundice.
    La exigencia de su historia obliga a tomar decisiones a tiempo. Decisiones que no siempre son cómodas, pero sí necesarias. Mantener un proyecto agotado por inercia o gratitud es una forma de renunciar a la competitividad.
    Y ese no es el sello del América.
    La salida de Jardine, junto con una revisión profunda de su cuerpo técnico y de la plantilla, no debe verse como un acto de ruptura, sino como un proceso de renovación. El club necesita recuperar su esencia, su agresividad, su ambición.
    Necesita volver a ser el América.
    Porque en este club, los títulos no se celebran eternamente; se defienden todos los días. Y cuando el equipo deja de hacerlo, la responsabilidad de corregir el rumbo recae en quienes toman las decisiones.
    Hoy, más que nunca, el América necesita menos complacencia y más carácter.
    Porque la grandeza no se administra.
    Se exige.