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De Cinco Estrellas. Millones de aficionados planean su viaje para el Mundial 2026 a Washington, DC. Por: Victoria González Prado Destacado

28 Nov 2025
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De Cinco Estrellas. Millones de aficionados planean su viaje para el Mundial 2026 a Washington, DC. Por: Victoria González Prado The Warf en Washington, DC., para que lo recorras en el Mundial 2026.
  • Millones de aficionados planean su viaje para el Mundial 2026 a Washington, DC como sede del FIFA World Cup Final Draw
  • Premian a los Top Producers con ‘La Noche de Estrellas Brisas 2025’
  • Latam Cargo Group y sus filiales reconocidas como “Aerolínea de Carga del Año 2025” 

Millones de aficionados ya están planeando su viaje para el Mundial 2026 y Washington, DC como sede del FIFA World Cup Final Draw el 5 de diciembre en el Kennedy Center y como capital de Estados Unidos entra oficialmente al radar. Y hay una razón clave para poner el ojo aquí: DC es la mejor ciudad para hospedarse, ahorrar y moverse rápido a Nueva York y Filadelfia, donde se jugarán partidos del torneo.

Para los viajeros mexicanos, llegar a DC es tan fácil como subir al avión: la aerolínea de bandera opera un vuelo diario desde la Ciudad de México a Washington, DC.

Otra americana también cuenta con un vuelo diario desde la Ciudad de México a la capital estadounidense. Esto convierte a DC en puerta de entrada natural para los fans que quieren combinar futbol, buenas tarifas y experiencia urbana de primer nivel.

Mientras las ciudades sede estarán saturadas y con tarifas altísimas, el verano es temporada baja en Washington, DC, lo que se traduce en más disponibilidad de habitaciones. Mejores tarifas. Ambiente más relajado. Hoteles de alta calidad sin precios inflados por el torneo.

DC funciona como “base maestra”: duermes mejor, pagas menos, viajas cómodo y llegas al estadio sin estrés.

Moverse desde DC hacia las ciudades sede del noreste es facilísimo gracias a Amtrak, que será prácticamente el “transporte aliado” del Mundial: DC → Filadelfia: aproximadamente una hora 40 minutos en el Acela

DC → Newark / New Brunswick (Nueva Jersey/Nueva York): aproximadamente dos horas 30 minutos en el Acela

Además, Amtrak ya anunció que aumentará la capacidad de sus trenes entre DC y estas ciudades durante el Mundial, incluyendo más asientos y la llegada de los nuevos NextGen Acela, que incrementarán la capacidad del corredor alrededor del 15 por ciento Con la demanda que se espera, reservar con anticipación será clave, pero partir desde DC será la jugada más inteligente.

Hospedarte en DC tiene beneficio que no existe en ninguna otra ciudad sede: más de 100 actividades completamente gratuitas. Museos Smithsonian, monumentos, galerías, jardines, instituciones culturales y espacios icónicos que forman parte del viaje sin sumar nada a tu presupuesto.

Y en 2026, la oferta crecerá aún más con aperturas espectaculares como:

Lincoln Memorial Immersive Museum (2026): museo subterráneo de 15 mil pies cuadrados con experiencias interactivas bajo el monumento.

National Geographic Museum of Exploration (2026): espacio renovado con exhibiciones inmersivas y tecnología de exploración de última generación.

Reapertura del Sculpture Garden del Museo Hirshhorn (2026): proyecto de 88 millones de dólares que transformará el jardín en espacio artístico de clase mundial.

Si además viajas a inicios de julio, prepárate: DC celebra el 4 de julio como ninguna otra ciudad en Estados Unidos.

Los visitantes encontrarán ciudad llena de puntos para ver los partidos con ambiente único.

Por ejemplo: Whiskey Charlie ya anunció watch parties durante el Mundial y Happy Hour extendida en días de juego.

Más locaciones se sumarán conforme se acerque 2026. Hoteles listos para los fans y que preparan ofertas especiales, como:

Canopy & Hyatt House en The Wharf, con 10 por ciento de descuento del 12 de junio al 31 de julio de 2026 (con blackout del 1 al 4 de julio).

Nuevas promociones se anunciarán en los próximos meses.

Además de su excelente ubicación entre sedes, DC es ideal para extender el viaje hacia otros destinos de la Costa Este, o para usarlo como base central y ahorrar mientras las ciudades sede presentan ocupaciones históricas.

En resumen: Si vas al Mundial 2026, Washington, DC es la jugada maestra:

vuelos diarios desde la Ciudad de México. Hoteles más accesibles y con más disponibilidad. Conexión en tren rapidísima a Nueva York y Filadelfia. Más capacidad en Amtrak durante el torneo. Más de 100 actividades gratis de clase mundial. Nuevas aperturas en 2026. Ambiente futbolero vibrante. DC no solo es el punto de partida perfecto… es parte del viaje.

 
The Warf en Washington, DC., para que lo recorras en el Mundial 2026.

 

***** Con la intención de premiar a los Top Producers, Grupo Brisas celebró ‘La Noche de Estrellas Brisas 2025’ y destacó la contribución al posicionamiento del corporativo turístico que este año conmemora su 25 aniversario de operación hotelera en México. 

Así el grupo convocó a los mejores vendedores de su portafolio de exclusivas propiedades ubicadas en los principales destinos de playa y ciudades de México para reconocerles el esfuerzo, dedicación y lealtad por consolidar a Grupo Brisas como una de las cadenas 100 po ciento mexicana con mayor dinamismo y crecimiento.

La cena de gala, se llevó a cabo en el hotel Galería Plaza San Jerónimo, donde se reunieron más de 200 directivos de agencias de viajes y socios estratégicos del programa de lealtad ‘Brisas y Tú’ que celebró el talento y la pasión de los equipos de ventas de las agencias de viajes y operadores turísticos, pilares fundamentales en la operación del grupo. 

Al hacer uso de la palabra, Mariana Echanove, directora Corporativa de Ventas y Mercadotecnia dijo: “estamos realmente agradecidos con el sobresaliente desempeño de quienes con creatividad y pasión contribuyen directamente al éxito del Grupo y a la promoción de la hospitalidad mexicana”. 

De igual forma señaló que el prograde de lealtad cuenta con más de mil 300 socios activos en México y es programa que reconoce a los más importantes generadores de negocios para sus marcas hoteleras ofreciendo atractivos beneficios, tarifas especiales y descuentos en estancias, spas y restaurantes.

Mariana Echanove destacó que el grupo hotelero celebra sus primeros 25 años como operadora hotelera y se consolida como referente de la hospitalidad mexicana al ofrecer experiencias únicas en ambiente de exclusividad, servicio personalizado y excelente oferta gastronómica.

Cabe destacar que Grupo Brisas cuenta con 13 hoteles bajo las marcas insignia NIZUC, Las Brisas y Galería Plaza, con poco más de 3 mil habitaciones, y mantiene constante ritmo de crecimiento con la apertura de dos nuevos hoteles en los últimos meses.

“En diciembre pasado abrió Galería Plaza León, con 176 habitaciones y, en febrero Las Brisas Mérida, en el corazón de la capital yucateca”, señaló

Echanove, quien adelantó que hay nuevos proyectos hoteleros para los próximos años.

Actualmente, el grupo tiene presencia en Monterrey, León, Veracruz, Irapuato y la Ciudad de México Acapulco, Ixtapa, Huatulco, Manzanillo, Querétaro y Mérida.

 
Durante la “Noche de Estrellas Brisas 2025”.

 

***** Latam Cargo Group y sus filiales fueron reconocidas como “Aerolínea de Carga del Año 2025” por la publicación especializada británica Air Cargo News, referente en el sector a nivel mundial. Con esta distinción el grupo se convierte en el único ganador de Sudamérica entre todas las categorías, reflejando su posición como líder regional en carga aérea.

El premio, entregado en la ceremonia anual realizada en Londres, selecciona a través de jurado independiente a las aerolíneas que destacan por su desempeño operacional, innovación, servicio al cliente y contribución al desarrollo de la industria de carga aérea.

Andrés Bianchi, CEO de Latam Cargo Group, asegura "este reconocimiento es un testimonio de la confianza que nuestros clientes depositan en nosotros y del compromiso de nuestros equipos. La excelencia se construye a diario: cuestionamos lo establecido e impulsamos la innovación en todo lo que hacemos”.

En particular, Latam fue reconocida por los múltiples proyectos concretados en el último año donde completó importante expansión de flota, alcanzando los 20 Boeing 767 cargueros e incrementando 70 por ciento su capacidad de carga desde 2019. Además, modernizaron hubs de carga estratégicos en Miami, Santiago, Medellín y Quito, fortaleciendo la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad de sus operaciones.

Durante el último año, el grupo y sus filiales alcanzaron niveles históricos de conectividad entre Sudamérica y Europa, consolidándose como el operador líder entre ambos continentes, con 15 frecuencias semanales entre ambas regiones. Fortaleció su liderazgo en las conexiones entre Norteamérica y Sudamérica, ofreciendo a sus clientes la red más amplia de destinos en la región, con tiempos de entrega más rápidos y confiables. Mantuvo desempeño estable en los mercados donde cuenta con operación doméstica —Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú—, reflejo de su compromiso continuo con las comunidades de la región.

Latam Cargo Group y sus filiales reportaron ingresos por 1.67 mil millones de dólares en los últimos doce meses registrados hasta junio de 2025. Este sólido desempeño financiero refuerza su liderazgo en el transporte de carga aérea desde, hacia y dentro de Sudamérica.

Por otro lado, las filiales cargueras registraron crecimiento sostenido en su indicador de preferencia (NPS), reflejo del trabajo constante por mejorar la experiencia de todos sus clientes y de su enfoque en ofrecer un servicio cada vez más confiable y eficiente.

 
Latam Cargo Group y sus filiales reconocidas como “Aerolínea de Carga del Año 2025”

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.