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De Cinco Estrellas. UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit marca nuevo capítulo en el lujo todo incluido. Por: Victoria González Prado Destacado

01 Dic 2025
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De Cinco Estrellas. UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit marca nuevo capítulo en el lujo todo incluido. Por: Victoria González Prado Nuevo lujo todo incluido.
  • UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit marca nuevo capítulo en el lujo todo incluido
  • La aerolínea del Caballero Águila da “campanazo”, en la Bolsa de Nueva York 
  • IATI Seguros, presentó Escapadas, experiencias de aventura dentro de México 

UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit marca nuevo capítulo en el lujo todo incluido en México, presentándose como resort exclusivo para adultos donde el arte, la cultura, la gastronomía y la Mixología convergen para ofrecer experiencias auténticas, inmersivas y profundamente sensoriales. Inspirado en la esencia del Pacífico y la grandeza de la Sierra Madre, el resort encarna concepto contemporáneo de hospitalidad que honra la identidad mexicana con enfoque sofisticado y servicio excepcional.

La propuesta gastronómica del resort celebra la riqueza y diversidad culinaria del Pacífico mexicano a través de técnicas contemporáneas, productos de origen local y el talento del equipo que entiende la cocina como acto cultural. Bajo el liderazgo del Chef Ejecutivo Luis Quiroz, la oferta se expresa en sus tres restaurantes insignia que reinterpretan tradiciones desde visión moderna y profundamente respetuosa del producto. Lía re imagina la cocina italiana. KOBO propone fusión equilibrada entre la técnica japonesa y los sabores regionales. La cocina mexicana de autor del Chef Nicolás Cano en Agua Madre, utiliza ingredientes nativos y de temporada, del mar, hierbas silvestres y tubérculos de la región.

Café Inez complementa la experiencia con jugos frescos, café de especialidad, panadería artesanal y selección de platillos ligeros.

La Mixología es otra de las grandes expresiones del resort. Cócteles artesanales elaborados con licores Premium y selección de mocktails.  

Coquita Lounge Bar se transforma por la noche en punto de encuentro con música en vivo, bocados nocturnos y atmósfera envolvente.

El arte y el diseño definen el alma de UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit. Esculturas y piezas de artistas y artesanos mexicanos, incluyendo obras de Fidencio Benítez, Ismael Vargas y Sergio Bustamante, se integran al ambiente como galería viva que celebra la creatividad, el arte wixárika y la esencia del país.

Cuenta con 140 habitaciones, en dos categorías, alcobas y estancias se distinguen por su luz natural, vistas privilegiadas al mar y diseño minimalista. La Villa 20°105° eleva esta experiencia con concepto de exclusividad, privacidad y servicio personalizado que redefine el lujo relajado.

En lo alto del resort, Alto 20°105° está el rooftop más exclusivos de la región, con piscina panorámica, bar, lounge, DJ en vivo y coctelería insignia que acompaña atardeceres inolvidables sobre el Pacífico.

En el ámbito del bienestar, Esencia Wellness Spa ofrece tratamientos que invitan a conectar con la espiritualidad y las tradiciones curativas de Nayarit. Su experiencia comienza con extenso circuito de hidroterapia y continúa con rituales personalizados de bienestar y belleza que integran ingredientes nativos como el copal y el agave. 

Además, hay incluye talleres artesanales, catas de agave y mezcal, excursiones al aire libre para descubrir la región, su herencia y la belleza de su entorno natural.

También ofrece escenarios ideales para bodas, reuniones corporativas y eventos sociales. El servicio excepcional, los espacios versátiles y las vistas frente al mar crean ambiente perfecto para celebraciones memorables.

Ubicado en el corazón de Bahía de Banderas, entre las montañas de la Sierra Madre y el Océano Pacífico, el resort se encuentra a solo 20 minutos del Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta. 

 
Nuevo lujo todo incluido.

 

***** Aeroméxico realizó el tradicional 'toque de campana' como parte de su enliste en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés), hito que en palabras de la compañía es muestra el crecimiento sólido de la aerolínea.

El mejor conocido como “campanazo” se dio después de que el pasado 6 de noviembre, Aeroméxico colocará de manera dual sus acciones tanto en el mercado de valores estadunidense y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Antes del toque de campana, Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, expresó que es la primera colocación dual de valores de una empresa mexicana en 12 años, lo que es muestra del potencial de crecimiento en el mercado bursátil.

“Esta es la primera cotización dual de una empresa mexicana en más de 12 años, sí que es fácil decirlo, pero somos una de las mejores, y nos enorgullece decirlo”, señaló Conesa.

“El paso que damos hoy busca fortalecer la confianza de nuestros inversionistas, ese es el aspecto más importante de lo que vemos aquí. Aquí, en el NYSE, solo las mejores empresas del mundo están”, agregó.

Al mismo tiempo, comentó que su aterrizaje en la Bolsa de Valores de Nueva York, ayudará a la empresa a captar más capital, para de esta forma invertirlo en su personal operativo que, dijo, es de los factores más valiosos en la aerolínea.

“Estar en el NYSE nos ayuda a captar capital, como saben, el modelo de referencia del gobierno corporativo, nos ayuda a retener y atraer talento. Esto es fundamental porque, para nosotros, las personas son nuestro activo más valioso”, señaló.

“Tenemos muchísimo que hacer, contamos con una gran junta directiva que nos guía y además tenemos un gran plan para los próximos años”.

Añadió que su incorporación al mercado de valores refuerza la confianza de inversionistas y socios estratégicos en su desempeño.

“Brindamos la mejor experiencia al cliente, la mejor operación, la mejor confiabilidad, llevando a todos nuestros clientes seguros a donde viajan, fortaleciendo su confianza. Con todos nuestros empleados, amigos y la familia Aeroméxico”, concluyó.

 
La aerolínea regresa a la Bolsa de Valores de Nueva York.

 

***** A dos años de iniciar operaciones en México, IATI Seguros, empresa española con larga trayectoria en seguros de viaje, presentó IATI Escapadas, producto creado para recorridos nacionales, pueblos mágicos, viajes cortos y experiencias de aventura dentro del territorio mexicano.

La aseguradora responde al cambio evidente en las costumbres de los viajeros locales, quienes buscan respaldo confiable sin importar si el destino está a horas de distancia o al otro lado del mundo.  El seguro podrá adquirirse a partir de hoy 1 de diciembre de 2025 desde 155.47 pesos mexicanos por viaje de tres días.

Alfonso Calzado Desvalls, CEO global de IATI, asegura: “nuestro objetivo en México es acompañar al viajero en cada ruta, entendiendo que la exploración no siempre es internacional”.

Con esta visión, la empresa abre espacio a categoría que cobra relevancia entre quienes se mueven dentro del país. La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros dio a conocer que la contratación de seguros de viaje mantiene ritmo ascendente y anticipa 11.6 por ciento de crecimiento nominal y 8.4 por ciento real este año.

Además, el número de pólizas adquiridas pasó de 31 mil 700 en 2021 a casi 400 mil en 2023. El seguro de viaje dejó de ser producto reservado para salidas internacionales y empieza a formar parte de la planeación habitual de quienes recorren el país.

La aseguradora se integra en este contexto. El producto ofrece asistencia médica, legal y de viaje durante estancias de hasta 21 días dentro de México y protege más de 25 deportes de aventura, que van desde trekking y ciclismo hasta montañismo moderado o actividades de mayor riesgo mediante complemento adicional.

La propuesta se orienta al viajero que busca libertad y confianza durante sus recorridos, con la certeza de que habrá apoyo inmediato si surge algún imprevisto. La cobertura incluye beneficios como médico a domicilio, telemedicina las 24 horas, apoyo psicológico, hotel por convalecencia, acompañamiento de menores o mayores en caso de emergencia, localización de equipaje y asistencias legales.

Escapadas nace como respuesta a ese escenario. Mordor Intelligence anticipa que el mercado global de seguros de viaje alcanzará más de 50 mil millones de dólares en 2030, crecimiento que también influirá en la oferta local.

Con este lanzamiento, la aseguradora quiere posicionarse como aliado que entiende las nuevas formas de viajar dentro de México. La propuesta combina negocio y propósito, y plantea disfrutar el país con responsabilidad y acompañamiento real. La seguridad también viaja.

 
Es seguro de viaje para recorridos nacionales

 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.