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De Cinco Estrellas. YA VAS celebra seis años de conectar a los mexicanos con el mundo. Por: Victoria González Prado Destacado

20 Oct 2025
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De Cinco Estrellas. YA VAS celebra seis años de conectar a los mexicanos con el mundo. Por: Victoria González Prado Se renueva el programa para beneficio de los usuarios.
  • YA VAS celebra seis años de conectar a los mexicanos con el mundo
  • OHLA y Mohari Hospitality, adquieren el Four Sesons Hotel Madrid
  • Aerolíneas Argentinas anuncia, que conectará por primera vez a Aruba 

Este mes, YA VAS celebra seis años de conectar a los mexicanos con el mundo, reafirmando su compromiso de hacer que viajar sea para todos. En el marco de su aniversario, la agencia de viajes oficial de Volaris presenta evolución integral que marca un capítulo más en su historia: nueva imagen, plataforma tecnológica completamente renovada y más beneficios exclusivos que fortalecen su promesa de ofrecer experiencias accesibles, confiables y personalizadas a sus clientes.

Como parte de esta nueva etapa, YA VAS, lanzó la campaña “Viajar es para todos” creada con inteligencia artificial como propuesta innovadora dentro la industria turística. La iniciativa busca representar los distintos momentos, perfiles y motivaciones de los viajes que forman parte de su comunidad, mostrando que cada persona, sin importar su edad, estilo de viaje o destino, merecen la oportunidad de descubrir el mundo. El programa está convencido de que viajar es para todos.

En el comunicado de prensa emitido Froebel Omar Carrera, director Sr. Comercial de Volaris comenta “con más de 218 rutas activas y destinos nacionales el programa se consolida como aliado estratégico para los viajeros que buscan descubrir, planear y disfrutar sus vacaciones con facilidad. Su nueva plataforma refleja esa evolución: más moderna, rápida y personalizada, diseñada para que los usuarios puedan gestionar todo su viaje vuelos, hospedaje, renta de autos, traslados y actividades en un solo lugar y con el respaldo operativo directo de la aerolínea”.

El programa ofrece soporte en tiempo real, acceso prioritario a promociones aéreas y precios hasta 15 por ciento más bajos que la competencia. Además, todos los paquetes incluyen equipaje de mano sin costo adicional y convenios con más de 600 hoteles dentro y fuera del país a precios competitivos.

Consciente del impacto económico del turismo que representa 8.5 por ciento del PIB nacional, YA VAS también impulsa modelo más inclusivo y sostenible, que fomenta la participación de pequeñas y medianas empresas del sector, generando valor a lo largo de toda la cadena de viaje.

A pesar de los retos recientes de recuperación tras la pandemia, el turismo sigue siendo motor importante de la economía nacional. La eficiencia operativa, la innovación en plataformas digitales y la integración de servicios adquieren mayor relevancia para la comunidad viajera que demanda facilidad, competitividad y confianza.

El directivo agrega, “estamos muy orgullosos por el relanzamiento de nuestra nueva imagen y el fortalecimiento de nuestra plataforma tecnológica, pues además de reflejar nuestro compromiso permanente de ser más competitivos en beneficio de los clientes, también es muestra de los avances que hemos logrado en estos casi seis años de existencia. Nuestra oferta diferenciada se traduce en servicios más integrales, accesibles y atractivos para el mercado.”


Se renueva el programa para beneficio de los usuarios.
 

 

***** OHLA, compañía global de infraestructuras, y Mohari Hospitality, firman alianza global de inversión especializada en el sector hotelero de lujo, al llegar a acuerdo preliminar sobre la división de activos de Centro Canalejas Madrid, que tiene el Four Sesons Hotel Madrid.

Según los términos del acuerdo, OHLA asumirá la propiedad de Galería Canalejas y del estacionamiento principal, mientras que Mohari será propietaria del hotel operado por Four Seasons, del local comercial ocupado por Hermés y del estacionamiento asociado. Esta división estratégica de activos permite a OHLA y Mohari centrarse en sus respectivas áreas de especialización. 

OHLA ha intentado en distintas ocasiones deshacerse de la propiedad del inmueble que ocupa hotel de lujo desde comienzos de 2021, cuando intentó venderlo infructuosamente meses después de inaugurarlo, para reducir el endeudamiento acumulado durante la pandemia, que había obligado a retrasar la apertura del hotel. Dos años después reformuló 50 por ciento la oferta, ampliándola del Centro Canalejas, situado en plena Milla de Oro madrileña, y que incorpora 400 plazas de estacionamiento. 

Finalmente, OHLA y Mohari Hospitality, que actuó como socio financiero en la construcción y promoción del Centro Canalejas, deciden repartírselo, quedando el hotel en manos de esta última firma.

 
El inmueble tiene nuevos propietarios.

 

***** En respuesta al fuerte aumento de los viajes internacionales, Aerolíneas Argentinas anuncia nueva y ruta inédita a Aruba, que conectará por primera vez al país con esta isla del Caribe. Los vuelos operarán entre el 1º de enero y el 28 de febrero de 2026, con tarifas desde 799 dólares ida y vuelta más impuestos.

La aerolínea de bandera argentina ofrecerá tres frecuencias semanales desde Ezeiza (lunes, sábados y domingos), además de una desde Córdoba los jueves y otra desde Mendoza los viernes, en aviones Boeing 737 MAX. Así, competirá con aerolíneas como GOL, Latam, Avianca y Copa Airlines, que actualmente conectan Argentina con Aruba mediante escalas en Brasil, Perú, Colombia y Panamá.

La decisión responde a la creciente demanda de los argentinos por destinos caribeños. Según la Oficina de Turismo de Aruba, los argentinos representan entre 35 y 40 por ciento de las reservas hacia la isla. En 2024 llegaron 27 mil 416 visitantes procedentes de Argentina, 45 por ciento más que el año anterior, y se espera cerrar 2025 con 45 mil turistas.

“Esta incorporación refuerza la conectividad internacional de la compañía y posiciona al Caribe como uno de los destinos estrella para la temporada alta”, asegura comunicado emitido por Aerolíneas Argentinas. La isla, dependiente de los Países Bajos y ubicada frente a Venezuela, se suma así a los destinos directos de la compañía en el Caribe, junto a Punta Cana y Cancún.

Para Ronella Croes, CEO de la Autoridad de Turismo de Aruba, la nueva ruta, “acerca aún más a los viajeros argentinos y consolida la diversificación del mercado”.

En tanto, Jordan Schlipken, director para América de la entidad, destacó que el turista argentino es “el que más tiempo permanece en la isla, con una estadía promedio de 8,5 noches, y uno de los que más gasta por día”.

Con 360 días de sol al año, playas libres de huracanes y entorno seguro --Aruba encabeza el Índice de Seguridad de las Islas del Caribe—, el destino se consolida como uno de los favoritos de los viajeros del Cono Sur.

Para la compañía aérea, el nuevo servicio marca hito en su red internacional y refuerza su compromiso de ampliar la conectividad del país con los principales polos turísticos del continente.

 
Conectará Buenos Aires con Aruba.

 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.