Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

De Cinco Estrellas. Turkish Airlines y Air Algérie, firman Memorando de Entendimiento. Por: Victoria González Prado Destacado

17 Oct 2025
237 veces
De Cinco Estrellas. Turkish Airlines y Air Algérie, firman Memorando de Entendimiento. Por: Victoria González Prado Después de la firma del memorándum.
  • Turkish Airlines y Air Algérie, firman Memorando de Entendimiento para fortalecer cooperación
  • PCMA México Chapter anuncia su nueva Mesa Directiva 2026 – 2028
  • Aeroméxico inauguró la nueva bahía de Check-In en la Terminal 2 del AICM

Turkish Airlines, aerolínea turca y Air Algérie, de Argelia, firmaron Memorando de Entendimiento (MoU) para fortalecer su cooperación y revisar su acuerdo de códigos compartidos con alcance ampliado. Los acuerdos fueron firmados por el CEO de la aerolínea turca, Bilal Ekşi, y el CEO la compañía de Argelia, Hamza Benhamouda, con la presencia de altos ejecutivos de ambas líneas aéreas. 

El MoU establece marco para cooperación más amplia, que incluye la expansión del acuerdo de códigos compartidos. Además de aumentar la conectividad, ambas compañías explorarán iniciativas conjuntas en servicios de carga interlineales, arrendamiento de aeronaves, catering, acceso a salas VIP, mantenimiento y operaciones en tierra.

Ambas aerolíneas también planean colaborar en proyectos ambientales, iniciativas de sostenibilidad y programas de capacitación. La asociación tiene como objetivo impulsar el crecimiento empresarial al tiempo que fomenta el intercambio cultural, social y económico entre Turquía y Argelia.

Al comentar sobre el acuerdo, el CEO de Turkish Airlines, Bilal Ekşi, declaró: “nuestra continua colaboración con Air Algérie refleja nuestro compromiso con una cooperación sostenible y a largo plazo. Este acuerdo representa un paso clave para profundizar los lazos entre ambas aerolíneas. Como la compañía que vuela a más países que cualquier otra, seguimos comprometidos con ampliar la cooperación en múltiples áreas para ofrecer mayores beneficios y opciones a nuestros pasajeros. Confiamos en que esta alianza enriquecerá las conexiones culturales y económicas entre ambas compañías y fomente el crecimiento mutuo.”

Por su parte, el CEO de Air Algérie, Hamza Benhamouda, expresó: “es un honor recibir a la delegación de Turkish Airlines en nuestra sede en Argel, mientras seguimos fortaleciendo los lazos entre nuestras dos aerolíneas y nuestros dos países. Nos complace enormemente este nuevo hito en nuestra asociación estratégica con Turkish Airlines. Este acuerdo integral, que abarca múltiples áreas de cooperación y el intercambio de experiencia, sin duda aportará beneficios mutuos tanto a nuestras compañías como a nuestros pasajeros.”

 
Después de la firma del memorándum.

 

***** Professional Convention Management Association (PCMA), la asociación más importante de Turismo de Reuniones a nivel global, anuncia la conformación de la nueva Mesa Directiva de su capítulo en México para el periodo 2026 – 2028.

Con más de 8 mil miembros y audiencia que supera 50 mil personas, PCMA es la red de negocios más extensa de la industria de reuniones, con presencia en Estados Unidos, Europa, Oriente y Asia, y actividad en 37 países. El capítulo México, constituido el 15 de octubre de 2010, cuenta actualmente con más de 100 miembros activos y promueve la importancia del sector a través de la inclusión de toda la cadena de valor, la profesionalización y el impulso de relaciones estratégicas que generan oportunidades de negocio.

La  Mesa Directiva electa 2026 – 2028 estará integrada por: Fernando Famanía presidente; David Hidalgo, presidente saliente; Ivonne Toquero, tesorera; Stephanie Haza, secretaria y los vicepresidentes: Francisco Cachafeiro de sostenibilidad;  Adriana Huerta, sostenibilidad social; Eduardo Yarto, eventos; Paulina Aguilar, relaciones institucionales; Rosa María Peña, marketing y comunicaciones; Laura Bassan, de patrocinios; Daniela Caballero, Desarrollo comercial y, Vanesa Salazar, de administración.

“Fernando, presidente electo, recibe legado que se ha construido con el esfuerzo de todos los presidentes, mesas directivas y líderes que han formado parte del capítulo en México. Estoy seguro de que sabrá darle continuidad a ese camino y mantener vivo el espíritu de construcción compartida. Para nosotros, como mesa directiva en funciones hasta enero de 2026, es un orgullo ver que Fernando Famanía y su nuevo equipo tomarán la estafeta para seguir poniendo en alto el nombre del Capítulo”, expresó David Hidalgo, presidente actual del capítulo.

La toma de protesta de este nuevo equipo de liderazgo se llevará a cabo el próximo 15 de enero de 2026, con la presencia de representantes y líderes de la industria.

Al hacer uso de la palabra el presidente electo dijo: “me llena de orgullo y emoción asumir la presidencia del PCMA México Chapter. Este nuevo ciclo representa una gran responsabilidad, pero sobre todo una oportunidad para seguir construyendo comunidad, impulsando el talento local y fortaleciendo nuestra industria en el país. Estoy convencido de que, junto con el board 2026–2028, lograremos dejar huella trabajando con pasión, colaboración y propósito”.

La Mesa Directiva reflejará la continuidad y el crecimiento que caracteriza a PCMA México. Hasta entonces, la actual Mesa Directiva seguirá trabajando con el mismo compromiso para fortalecer al capítulo y preparar transición ordenada hacia el nuevo equipo de liderazgo.

 
Fernando Famanía, presidente electo de PCMA.

 

***** Aeroméxico inauguró la nueva bahía de Check-In en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), reforzando su compromiso de transformar cada etapa del viaje en experiencia extraordinaria para sus clientes.

El espacio fue diseñado para ofrecer más privacidad y comodidad para los pasajeros Premier One y miembros SkyTeam, con la hospitalidad Premium que caracteriza a la aerolínea.

Entre los principales atributos que podrán disfrutar los pasajeros destacan: espacios accesibles para todo tipo de pasajeros. Nuevos mostradores individuales. Mejoras en estética, acústica e iluminación. Nuevas pantallas y señalización digital. Kioscos digitales para realizar procesos de forma ágil y cómoda. Nuevas amenidades como zona de espera y servicio de café.

La presentación de este espacio representa la primera fase de una serie de remodelaciones que Aeroméxico realizará, en colaboración con el AICM, para mejorar la experiencia de check-in en la Terminal 2, que se espera concluir a finales del año 2026 y abarcará todas las bahías.

En comunicado de prensa, Andrés Castañeda, vicepresidente ejecutivo de Digital y Experiencia al cliente comenta: “gracias a este proyecto, esperamos generar un impacto positivo en el indicador que mide la satisfacción y lealtad de nuestros clientes, al mismo tiempo que nos preparamos para recibir a millones de viajeros que llegarán a nuestro país para la celebración del Mundial 2026. Con ello, elevamos la experiencia de nuestros pasajeros Premier One y socios SkyTeam, llevando los conceptos de hospitalidad y servicio de calidad a lo más alto.”

De igual forma, Santiago Diago, vicepresidente ejecutivo de Operaciones indica: “A través de la implementación de este espacio, mejoraremos los tiempos de procesamiento y atención para cada viajero. Además, ofreceremos mayor privacidad en cada transacción, así como mejores flujos dentro de la bahía. Contar con inversiones tan significativas suma a los esfuerzos que realizamos todos los días para garantizar la eficiencia operativa y llevar a nuestros clientes a tiempo al destino que han seleccionado. “

 
En la inauguración de la nueva bahía en la T-2 del AICM.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Twitter: @victoriagprado

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.