Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

De Cinco Estrellas. El Al, la aerolínea Israelí, volará, en 2024, de Melbourne a Tel-Aviv tres veces por semana. Por: Victoria González Prado Destacado

21 Mar 2023
549 veces
De Cinco Estrellas. El Al, la aerolínea Israelí, volará, en 2024, de Melbourne a Tel-Aviv tres veces por semana. Por: Victoria González Prado Iniciará la ruta Melbourne-Tel Aviv.
  • El Al, la aerolínea Israelí, volará, en 2024, de Melbourne a Tel-Aviv tres veces por semana
  • Prepara tus vacaciones en los barcos de Disney que recorrerán Bahamas, Caribe y México en 2024 
  • Importantes iniciativas encaminadas a reducir el impacto ambiental pretende grupo Heineken

El Al, aerolínea Israelí empezará a volar, en 2024, luego de firmar carta de intención con las autoridades de Victoria, el estado australiano del que depende la ciudad de Melbourne, e iniciará con tres vuelos semanales en esa dirección, utilizando el avión Boeing 787 Dreamliner.

Esta decisión forma parte de la estrategia de expansión que la aerolínea, llevada a cabo desde la pandemia del Covid-19. Luego de la apertura del espacio aéreo de Arabia Saudí y Omán, el tiempo para esta ruta se redujo a 17 horas en dirección oeste y 15 horas en sentido este.

El gobierno de Australia apoya esta medida de la compañía aérea israelí porque la ve como una posibilidad para el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre los países. También como una nueva fuente de trabajo para los locales.

Así lo explicó Ben Carroll, ministro de Industria e Innovación estatal: “Más vuelos internacionales hacia un país que es un importante socio comercial significarán un crecimiento económico y un impulso a nuestro estatus como destino clave para el turismo, el comercio y la inversión”.

Por su parte, Dina Ben Tal Ganancia, gerente de El Al, declaró: "estamos encantados de lanzar el primer vuelo sin escalas a Melbourne, posicionando a Victoria como la puerta de entrada de Israel hacia Australia”.

https://aurora-israel.co.il/la-aerolinea-israeli-el-al-informo-que-comenzara-a-volar-a-melbourne-a-partir-de-2024/


Iniciará la ruta Melbourne-Tel Aviv.

 

***** Con dos puertos base en el estado de Florida, incluyendo salidas desde Port Everglades en Fort Lauderdale, Florida, y viajes desde Texas, Luisiana y California, los cruceristas de todas las edades podrán escaparse de vacaciones en alta mar. Será a principios del año 2024, cuando los barcos de Disney Cruise Line harán distintos recorridos con gran variedad de itinerarios a las Bahamas, el Caribe y México.

Escapadas soleadas al sur de Florida. Disney Dream iniciará el 2024 con gran variedad de itinerarios, incluyendo escapes de tres y cuatros noches a las Bahamas, y viajes de cinco noches en el Caribe Occidental. Todos los cruceros cuentan con las experiencias clásicas de Disney Cruise Line como espectáculos tipo Broadway, innovación gastronómica, encuentros con personajes y fuegos artificiales en alta mar.

Todas las salidas desde Florida incluirán parada en Castaway Cay: pintoresca isla privada reservada exclusivamente para los huéspedes del buque. Rodeada de aguas turquesas en las Bahamas, Castaway Cay ofrece escapada perfecta para chicos y grandes llena de aventura, relajación y tiempo de calidad en familia.

Vacaciones tropicales desde la Florida Central. Disney Wish arrancará el 2024 con viajes desde Puerto Cañaveral, Florida, el puerto base del barco situado a sólo una hora de Walt Disney World Resort en Orlando. Itinerarios incluyen cruceros de tres y cuatro noches a Nassau, las Bahamas y Castaway Cay.

Los viajes combinan grandioso entretenimiento y numerosas primicias de Disney Cruise Line, dando vida a distintas historias en cada rincón de cada una de las embarcaciones:

Disney Fantasy zarpará desde Puerto Cañaveral y continuará con su itinerario de siete noches hacia las playas de arena blanca del Caribe Oriental y Occidental. 

Aventuras Caribeñas desde Texas y Luisiana. A principios del 2024, Disney Magic zarpará desde Galveston, Texas.

Escapadas mexicanas desde California. Al regresar de su temporada inaugural en Australia y Nueva Zelanda, Disney Wonder llegará a San Diego, California, en marzo de 2024; desde donde realizará viajes de tres y siete noches a México, incluida la península de Baja California.  Más información: DisneyCruiseLatino.com y para consultar más detalles sobre los itinerarios de 2024: DisneyCruiseLatino.com/Itinerarios2024 o visita a tu agentes de viajes favorito.


En los barcos la diversión es garantizada.

 

***** Importantes iniciativas encaminadas a reducir el impacto ambiental entre las que destacan menor consumo de agua en la elaboración, reducción de emisiones de carbono dentro de sus áreas de producción utilizando tecnología de punta en sus procesos, esta pasión y visión sustentable que se extiende a todas las marcas del grupo Heineken, productos y actividades, como resultado de la estrategia de Sustentabilidad de compañía, así lo aseguró Lino Villareal, director de marca Tecate al presentar la nueva Tecate 00.

“Estamos convencidos de que la nueva cerveza se encaminará rápidamente como una de las preferidas para los consumidores, construyendo verdaderas conexiones humanas y elaborada con los más altos estándares de seguridad, ética y responsabilidad social. Reafirmando así́ nuestro compromiso por brindar un mundo mejor, dejar una huella positiva en el planeta e impulsar el desarrollo social”, aseguró.  

Durante la presentación se contó con la participación de restaurantes como El Parnita. El Moro, Esquites Durango, Tacos Villamelón y El Pialadero de Guadalajara, que acompañaron el maridaje de la nueva cerveza con su sabor icónico representando la gastronomía mexicana.  

Con este lanzamiento, la marca busca atender a mercado cada vez más consciente, ofreciendo una opción más de consumo inteligente, que se suma a sus acciones de responsabilidad social que van en línea con los objetivos de la estrategia global de sustentabilidad de la empresa, “Brindar un Mundo Mejor”. Ejemplo de ello es la iniciativa “18+ Por un México sin consumo de alcohol en menores de 18 años”, que se lanzó en 2022.

 Se trata de una bebida para consumidores mayores de edad que puede combinarse con cualquier platillo y disfrutarse en todo momento. Tecate 0.0 es una cerveza clara tipo lager de color dorado con 0.0 por ciento de alcohol. Se caracteriza por su cuerpo robusto e ingredientes 100 por ciento naturales.

Este lanzamiento es uno de los más importantes de la cervecera en los últimos años y a través de todos sus activos la marca incluirá́ esta cerveza sin alcohol como opción para invitar al consumo inteligente en conciertos, festivales y partidos de futbol.

“Bajo el lema, “0,0 pretextos para darle más sabor a tus comidas” se busca que los adultos se atrevan a probarla y se vuelva la mejor compañía a la hora de la comida”, explicó Nicolás Álvarez, gerente de marca Tecate.

La nueva cerveza Tecate 0.0 está disponible en lata de 355ml y botella de 325 ml en tiendas de conveniencia, autoservicio, restaurantes y centros de consumo de todo el país. 


El grupo cervecero quiere que los menores de edad no beban alcohol.

 

“El Ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Twitter: @victoriagprado

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.