Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. Marcha Z; golpe de realidad a la 4T. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

18 Nov 2025
175 veces
Desde San Lázaro. Marcha Z; golpe de realidad a la 4T. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/BotDe20Millones

La movilización convocada por la Generación Z del pasado 15 de noviembre en diversas plazas del país y del extranjero trastocó los endebles cimientos del gobierno de la 4T y develó su talante represor y autoritario, al tiempo de enraizar la polarización social y por ende el riesgo de ingobernabilidad que ya asoma en diversas entidades como Michoacán, Sinaloa y por supuesto en la CDMX.

Ni las encuestas cuchareadas, ni la propaganda goebbeliana han protegido a un proyecto político que se infló artificialmente con mayorías calificadas creadas artificialmente desde el Tribunal Electoral. Se ha  encuerado a un movimiento que está sustentado en el aire, la trampa  y en los programas sociales.

Está claro que para el oficialismo solo hay una prioridad y esta es la de mantener el poder a toda costa y a través de todos los medios y ello, por supuesto incluye la represión violenta y brutal contra las opositores, tal como ocurre en otras dictaduras de la región como Cuba, Venezuela y Nicaragua, entre otras.

El rostro descompuesto, la irritabilidad y el temor de la presidenta no se pudo ocultar y menos ahora que los jóvenes están envalentonados y ello es de suma preocupación, porque era un sector de la población que tradicionalmente se mantenía alejado de expresiones políticas contra el gobierno.

Ya le rascaron los “huevos al tigre” y lo despertaron, veremos ahora como transita el oficialismo sobre la delgada línea que separa la paz social con la ingobernabilidad en donde las movilizaciones tumultuarias contra el gobierno es el vórtice de la descomposición social.

A pesar de que el gobierno de Claudia Sheinbaum sacó del baúl del populismo de izquierda todas las herramientas para desacreditar la marcha Z, como la infiltración de grupos violentos, la represión policiaca, el cierre de casi todos los accesos al zócalo, la estigmatización de los jóvenes como carne de cañón de intereses extranjeros, la siembra de miedo, la desacreditación de la marcha por parte de medios de comunicación afines al gobierno, una costosa campaña de boots en redes sociales y el espionaje, entre otros artilugios de las dictaduras, no logró su propósito, sino al contrario, inyectó un nuevo ánimo entre los opositores para volver a tomar las calles.

Dijo Sheinbaum que casi no acudieron jóvenes a la marcha y que ni siquiera llenaron la principal plaza pública del país, cuando fueron ellos los que impulsaron la movilización a través de las redes sociales y  resistieron estoicamente el embate de los granaderos y las agresiones de un gobierno represor que se jacta de respetar las libertades mientras estas sean de sus grupos afines.

La Jefa del Ejecutivo Federal pretendió tapar el sol con un dedo, pero las fotografías y videos de las protestas, la desmintieron de inmediato, además de la cobertura directa de varios medios de comunicación como TV Azteca de Ricardo Salinas.

Ni el más ingenuo cuatrotero cree que la movilización de la Generación Z mexicana pasó desapercibida en territorio nacional, en la Casa Blanca en Washington y en otros gobiernos democráticos del mundo y ello de suyo, representa una presión  más al que consideran como un narcogobierno.

Las protestas de los jóvenes en México, las conectan con las protestas recientes en Indonesia, Nepal y Filipinas, quienes utilizaron el símbolo de la Jolly Roger de “One Piece”      como expresión global de inconformidad juvenil y resistencia cultural.

Por supuesto, a l marcha Z se sumaron miles de ciudadanos opositores al gobierno como los integrantes del movimiento denominado de El Sombrero, cuyo líder, Carlos Manzo,  fue abatido arteramente;  campesinos; trabajadores de gobierno; madres buscadoras; familiares de pacientes enfermos; transportistas, clases medias y un largo etcétera que también incluye, por supuesto, a panistas, priistas, emecistas y Marea Rosa.

El principal error del binomio AMLO-Sheinbaum es subestimar las protestas del sábado 15 de noviembre, ya que es evidente que va en aumento el malestar de los jóvenes y en general de  la gente,  por la violencia, la inseguridad pública y el resquebrajamiento del andamiaje institucional que apoyaba a los sectores más desprotegidos con programas que probaron su valía como el Seguro Popular, el abasto oportuno de insumos médicos, vacunas y medicinas, educación gratuita y todos aquellos mecanismos oficiales que pugnaban por la inclusión social como las guarderías, alimentación gratuita y el apoyo a la población en caso de siniestros.

Hoy, todo es simulación y mentira para proteger con un manto de impunidad la corrupción que destila por todos sus poros el movimiento político de López Obrador con sus miembros más prominentes ensuciados por el lodo del huachicoleo fiscal y la connivencia con los narcoterroristas.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.