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Grupo Presidente y SAP México se unen en proyecto digital que brindará a huéspedes, comensales y personal diversas experiencias Destacado

10 Oct 2025
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Grupo Presidente y SAP México se unen en proyecto digital que brindará a huéspedes, comensales y personal diversas experiencias Imagen tomada: Cortesía

La innovación empresarial hoy se traduce tecnología que inicia en la nube, con la inteligencia Artificial, información y resguardo datos y aplicaciones que se integran para transformar empresas. En esta perspectiva y con la intención de brindar mejor experiencia al sector turístico SAP y Grupo Presidente dan seguimiento al proyecto de adopción digital basado en servicios en la nube. Iniciativa segmentada en diferentes etapas, que concluirá con la integración de Inteligencia Artificial (IA) para mediados de 2026 con la intención de reafirmar su posición en el mercado de la hospitalidad.

En el restaurante Amaral, del Hotel Presidente Intercontinental Ciudad de México, se llevó a cabo reunión con Paola Becerra, presidente de SAP México y Braulio Arsuaga, CEO del Grupo quien comentó: “tenemos la misión de brindar experiencias memorables a nuestros huéspedes y comensales. Con RISE de SAP damos un paso importante hacia la nube, integrando nuestras operaciones con herramientas que nos permiten ser más eficientes e innovadores, sin perder la esencia de hospitalidad y excelencia en el servicio que nos caracteriza”.   

Cabe recordar que Grupo Presidente, empresa mexicana con más de cinco décadas en la industria de la hospitalidad, opera hoteles de lujo bajo distintas marcas y alrededor de 50 restaurantes en ciudades y destinos turísticos del país donde hay un hotel de la marca u operado por el grupo. Por lo anterior, cada espacio está diseñado para ofrecer hospitalidad de clase mundial, donde la atención personalizada y la excelencia son la esencia del servicio.

De esta forma, el Grupo Presidente con SAP México inició la modernización de sus operaciones mediante la adquisición de nueva tecnología que apoyará y dará a huéspedes, comensales y al personal experiencias en distintas áreas.

SAP se encarga de implementa paquete integral en la nube que acelera la transformación digital y marca hito en la operación del grupo hotelero y restaurantes, consolidando modelo de negocio más ágil, resiliente e innovador.

La transformación emprendida con RISE de SAP permitirá a la compañía integrar sus procesos de negocio de punta a punta, mejorar la eficiencia financiera y operativa y, habilitar innovación continua en sector donde la experiencia del huésped es el diferenciador.

El proyecto contempla la incorporación de SAP Ariba, para gestionar de manera más eficiente el ciclo de abastecimiento y la relación con proveedores. De SAP Business Technology Platform (BTP), para conectar datos, analítica avanzada e inteligencia artificial. Estas capacidades brindan mayor visibilidad y control, asegurando que cada decisión de negocio se traduzca en valor tangible para clientes y colaboradores.

Ejemplo concreto será la capacidad de planear de manera más precisa la cadena de suministro de alimentos y bebidas para sus restaurantes y banquetes, anticipando la demanda con datos en tiempo real. Esto se traduce en eficiencia y en la posibilidad de ofrecer menús adaptados a los gustos y necesidades de sus clientes, reforzando su promesa de experiencias únicas.

Paola Becerra, presidente de SAP México, dijo: “Grupo Presidente es referente de la hospitalidad mexicana que confía en la tecnología para seguir creciendo. Con RISE de SAP, Ariba y BTP, los estamos acompañando a modernizar sus procesos, optimizar su cadena de suministro y habilitar experiencias digitales más fluidas y personalizadas para clientes y colaboradores”. 

La implementación de RISE de SAP, en colaboración con el partner Seidtor

--encargado de garantizar la continuidad de operaciones críticas--. El proceso permite acelerar la capacidad de adaptación de la compañía frente a un mercado competitivo y en constante cambio.

La digitalización de procesos clave también refuerza su capacidad de crecer de manera sostenible y enfrentar desafíos propios de la industria, como la fluctuación de la demanda, gestión de personal especializado y la necesidad de mantener altos estándares de calidad en todo momento.

La compañía ha puesto énfasis en que esta transformación no se trata únicamente de tecnología, sino de fortalecer su modelo de hospitalidad. A través de la nube, busca garantizar que cada interacción —desde reservación en línea hasta cena en alguno de sus restaurantes— sea más ágil, confiable y personalizada.

Para Grupo Presidente, la adquisición de RISE de SAP significa también compromiso con su personal y con México. El proyecto está diseñado para generar beneficios que trascienden la operación interna: fortalecer las capacidades del equipo, impulsar la innovación en la industria de la hospitalidad y seguir contribuyendo a la calidad de vida de las comunidades donde opera.

Con esta apuesta por la tecnología, Grupo Presidente reafirma su liderazgo en el sector hotelero y restaurantero, abriendo nuevo capítulo en el que la hospitalidad, la innovación y la responsabilidad social se integran para crear modelo de negocio preparado para el futuro.

 

Con Información de: Victoria González Prado

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El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.