Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Crisis México-Ecuador

08 Abr 2024
374 veces
Crisis México-Ecuador Imagen tomada de: https://twitter.com/SRE_mx
  • La Secretaría de Relaciones Exteriores prometió acudir a organismos multilaterales para que la comunidad internacional condene la irrupción en la embajada

México acudirá este lunes 8 de abril a la Corte Internacional de Justicia para denunciar la responsabilidad de Ecuador por violaciones al Derecho Internacional, luego del asalto policial en la Embajada mexicana en Quito el pasado viernes 5 para la detención del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.

La secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, dijo este domingo 7 de abril en una conferencia de prensa que el país también acudirá a organismos multilaterales para que se condene el actuar del Gobierno de Ecuador y que provocó el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

“A partir de mañana (lunes) estaremos acudiendo a la Corte Internacional de Justicia, donde estaremos presentando este triste caso y por supuesto iremos a todos los foros multilaterales regionales e internacionales que corresponden para que realmente esto, primero que nada, se condene por toda la comunidad internacional”, dijo.

Bárcena agradeció la solidaridad de la comunidad internacional y señaló que al menos 18 países de América Latina y 10 países europeos han manifestado su respaldo, así como Estados Unidos y Canadá, en Norteamérica.

Agradeció también a organismos internacionales, múltiples parlamentarios y a la comunidad global por sus mensajes de respaldo, ante lo que calificó como un “hecho tan lamentable”. 

Bárcena también reconoció a las fuerzas políticas en México, pues admitió que, sin importar los colores e ideologías, todos los partidos políticos “unieron su voz en defensa de nuestra patria”.

Nos sentimos ultrajados, admite Bárcena

Respecto de la irrupción de policías de Ecuador a la Embajada de México en Quito y agresión a los diplomáticos mexicanos en la nación suramericana, la canciller mexicana afirmó que fue un ultraje y violación a la inmunidad del recinto diplomático y su personal.

“Nos sentimos francamente ultrajados porque fue violada la inmunidad de la Embajada y del personal diplomático y además el ingreso fue con una gran violencia y, sobre todo, y por supuesto, sin autorización”, expresó.

Por este hecho, México rompió de inmediato las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Ecuador, después de la instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador, que derivó en el cierre definitivo de la Embajada de México en Quito.

Diplomáticos en Ecuador regresan ‘con la frente en alto’

Bárcena también encabezó una ceremonia por el regreso a México de los diplomáticos en Ecuador y sus familias, quienes mencionaros regresar con la frente en alto luego del asalto del viernes pasado.

Con información de: El Financiero

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.