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México cierra su embajada en Quito

08 Abr 2024
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México cierra su embajada en Quito Imagen tomada de: https://twitter.com/SRE_mx
  • El personal diplomático de México en Ecuador regresará al país en vuelos comerciales

La Embajada de México en Quito cerrará de forma indefinida y suspenderá los servicios consulares para más de mil 600 mexicanos y empresarios en la nación sudamericana, informó este sábado la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

En un comunicado, la SRE señaló que la comunidad mexicana y empresarial en Ecuador podrá recibir asistencia a través del Sistema de Registro para Personas Mexicanas en el Exterior (Sirme), así como en embajadas de naciones cercanas como la de Chile, Colombia y Perú.

La Cancillería del Gobierno mexicano también precisó que será un grupo de 18 mexicanos, integrado por los diplomáticos mexicanos en Ecuador y sus familiares, quienes retornarán en un vuelo comercial respaldado por embajadas amigas.

“El grupo de 18 personas viajarán el domingo 7 de abril en un vuelo comercial de Ecuador a Ciudad de México”, indicó.

Además, la dependencia del Gobierno de México señaló que una gran cantidad de países amigos y aliados con la Embajada en Ecuador ofrecieron su apoyo para velar por la integridad de las personas mexicanas que regresan a México.

Añadió que sus representaciones diplomáticas acompañarán a los mexicanos en su recorrido hasta el aeropuerto en la ciudad de Quito.

“Estamos pendientes de los diplomáticos de nuestra patria, no están solos”, sostuvo en un mensaje en X el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

En tanto, la canciller mexicana Alicia Bárcena indicó que coordina el retorno del personal diplomático acreditado en Ecuador por instrucciones del mandatario mexicano.

Además, aseveró que “México siempre velará por su seguridad y por el respeto de sus derechos”.

Senado de México hace un llamado a la Asamblea de Ecuador

El regreso de los diplomáticos mexicanos y el abandono de la Embajada mexicana en Ecuador se da tras el rompimiento de las relaciones diplomáticas de México con el Gobierno de Ecuador, luego del asalto al recinto diplomático en Quito para capturar al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.

En este contexto, la presidenta del Senado mexicano, Ana Lilia Rivera, advirtió que las autoridades ecuatorianas están obligadas a salvaguardar la Embajada de México, sus bienes y archivos, según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

“En el Senado mexicano nos mantendremos atentos de que así sea”, señaló en X, al tiempo que hizo un respetuoso exhorto a la Asamblea de Ecuador para establecer contacto y, juntos, “coadyuvar a la superación de esta sensible crisis diplomática privilegiando el diálogo y la solución pacífica de las controversias”.

México también ha anticipado que recurrirá a la Corte Internacional de Justicia para denunciar la responsabilidad de Ecuador por violaciones al Derecho Internacional.

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.