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Información de los Estados: 8 de mayo de 2026

08 May 2026
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Información de los Estados: 8 de mayo de 2026 https://x com
Por "Mundial y calor", la SEP adelanta 40 días el fin de ciclo escolar
(08-05-2026) La Jornada
El ciclo escolar 2025-2026 tendrá un "ajuste" de 28 días hábiles de clases (40 días naturales) en educación básica y media superior: el cierre del año lectivo será el 5 de junio, y no el 15 de julio como estaba previsto, debido a las altas temperaturas y el Mundial de Futbol", informó la Secretaría de Educación Pública. 
 
 
 
Niega acusación de Maru Campos sobre persecución
(08-05-2026) La Razón de México 
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como falsas las acusaciones lanzadas por la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, quien reclamó que mientras a ella se le investiga por un operativo contra la delincuencia organizada, al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado de presuntos vínculos con la delincuencia organizada, se le “protege”. 
 
 
Crisis política en Sinaloa ocurre entre narco y violencia 
(08-05-2026) 24 horas
Mientras la crisis política de Sinaloa se concentra en el fuero, la extradición y la defensa de funcionarios señalados en Estados Unidos de lazos con el crimen organizado, el estado enfrenta otra contabilidad: homicidios, desapariciones, familias desplazadas y comercios cerrados en medio de la guerra entre las facciones de Mayitos y Chapitos. 
 
 
Alistan sancionar acordeones en NL para influir en voto
(08-05-2026) El Norte
La Comisión de Justicia del Congreso local proyecta dictaminar el lunes una iniciativa con la que se crea la Ley en Materia de Delitos Electorales, en la que se contempla establecer como un ilícito el uso de acordeones o de códigos QR en los procesos electorales para coaccionar o influir en los votos. De aprobarse, el nuevo ordenamiento, que iría al Pleno, abriría la puerta a que se proceda penalmente contra quienes implementen y hagan uso de "guías" de votación o verificación del voto, como sucede con los acordeones y los códigos QR, como los usados en la elección del Poder Judicial, promovidos por MC y Morena para influir en los resultados.
 
 
Incendio arrasa Feria de Tabasco; deja 5 muertos
(08-05-2026) La Razón de México
Un incendio ocurrido ayer en la madrugada, en la nave 1 del Parque Tabasco Dora María, en el marco de las actividades de la Feria Tabasco 2026, conocida como la máxima fiesta de los tabasqueños, dejó como saldo cinco personas muertas y cuantiosas pérdidas materiales. 
 
 
Maru vs. Rocha: Análisis de MilenIA da veredicto sobre el villano del momento en redes 
(08-05-2026) Milenio Diario
El morenista Rubén Rocha Moya y la panista María Eugenia Campos son los villanos del momento. Mientras los dardos de la justicia rozan sus orejas, una tormenta de rechiflas se cierne en redes sociales: nueve de cada 10 usuarios hablan mal de ellos, los ven como cómplices del narcotráfico o aliados del imperialismo yanqui, respectivamente. Ambos caminan a oscuras por el laberinto del desprestigio
 
 
Estiman llegada de 100 mil toneladas de sargazo a playas de Quintana Roo este 2026
(08-05-2026) Milenio Diario
Este 2026 la macroalga se presentó de manera temprana y en mayor cantidad, por lo que la Marina, en coordinación con todos los niveles de gobierno, refuerza acciones para disminuir el impacto económico y ecológico. 
 
 
 
Ampliarán red de gasoductos del país con inversión de $140,000 millones 
(08-05-2026) El Economista 
El gobierno federal anunció una inversión de 140,904 millones de pesos para aumentar en 8.2% la extensión de la red de gasoductos del país que llegaría a 23,289 kilómetros en 2030, lo que incluye la construcción de 11 nuevos tramos, con una extensión adicional de 1,750 kilómetros tanto de la CFE como del Centro Nacional de Control de Gas Natural, infraestructura que también recibirá acciones de mantenimiento. 
 
 
 
Banxico concluye ciclo de recortes a la tasa de referencia: Queda en 6.5 por ciento
(08-05-2026) El Financiero
La Junta de Gobierno del Banco de México decidió, por mayoría, recortar la tasa de referencia en 25 puntos base para ubicarla en 6.50 por%. Con ello, finalizó el ciclo de ajustes a la baja al considerar que con este grado se podrá hacer frente a los retos inflacionarios a futuro. 
 
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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.