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Fecha:
Septiembre 2025
Para el 2030 se habrá incrementado en más de 22 mil megawatts la capacidad a través de centrales térmicas y de energías limpias
Publicado en Notas principales
Martes, 28 Octubre 2025 08:48

Aliento diario, martes 28 de octubre

Aliento diario, martes 28 de octubre
Una nueva época se abre asumiendo nuevos desafíos. ¡ Avancen 
y busquen superarse mucho más, día tras día !
 
Joyas del Corazón, martes 28 de octubre
Sería prudente observar la tendencia y el comportamiento de nuestros hijos en los primeros años, así, cuando crezcan e ingresen en la etapa difícil de la adolescencia, podremos entender mejor su realidad, con calma y compostura.
Publicado en Soka Gakkai
Desde luego, salvo honrosas excepciones, el grueso de los senadores y diputados representan una carga muy onerosa para las arcas públicas
Publicado en Notas principales
Lunes, 27 Octubre 2025 12:17

Aliento diario, lunes 27 de octubre

Aliento diario, lunes 27 de octubre
Si perdemos hoy, ¡ ganemos mañana ! El espíritu de un vencedor se manifiesta en esta disposición para el desafío continuo.


Joyas del Corazón, lunes 27 de octubre
Aunque se vanaglorien rodeándose de cosas espléndidas mientras son jóvenes, esto no tiene trascendencia. Más allá de la magnífica imagen que exhiben, con los años, la buena fortuna va desapareciendo. En otras palabras, la apariencia no hace a la felicidad. El camino que las conduce a la dicha es el esfuerzo cotidiano, modesto pero persistente.
Publicado en Soka Gakkai
El restaurante Alfredo Di Roma es cuna del mundialmente famoso Fettuccine all´Alfredo
Publicado en Turismo
Durante la glosa del I Informe de Gobierno, acudió a la Cámara de Diputados, el director general de PEMEX, Víctor Rodríguez Padilla, quien pasó las de Caín ante los duros cuestionamientos de los legisladores de oposición
Publicado en Notas principales
Viernes, 24 Octubre 2025 09:23

Aliento diario, viernes 24 de octubre

Aliento diario, viernes 24 de octubre
La verdadera ruta hacia la paz se traza a partir de las situaciones cotidianas concretas, creando nuevos lazos de simpatía con nuestros semejantes y extendiendo una red cada vez más amplia de solidaridad humana. Sin la paciente práctica de ese esfuerzo, el sueño de una paz perdurable quedará por siempre fuera de nuestro alcance.
 
Joyas del Corazón, viernes 24 de octubre.
Nada se iguala a la sinceridad, en donde está ausente este atributo, no hay amor, lógica, espíritu generoso ni sentido del humor, desaparece incluso la sonrisa y la sabiduría. La sinceridad es lo que conmueve el corazón de los seres humanos y es la llave para el triunfo en la vida.
Publicado en Soka Gakkai
Adicional a esto, los pasajeros pueden acceder a mayores beneficios como lo es la acumulación conjunta de millas o puntos en programas de viajero frecuente
Publicado en Turismo
Con 335 votos a favor, 127 en contra y cero abstenciones, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, el decreto relativo a la Cuenta de la Hacienda Pública Federal, correspondiente al Ejercicio Fiscal 2023
Publicado en Notas principales
Jueves, 23 Octubre 2025 12:00

Aliento diario, jueves 23 de octubre

Aliento diario, jueves 23 de octubre
Cada batalla que libremos enriquecerá nuestra experiencia de vida. Cada desafío que emprendamos fortalecerá nuestras capacidades. Solo cuando nos consagremos a superar una dificultad tras otra, podremos desarrollarnos como líderes verdaderos.

Joyas del Corazón, jueves 23 de octubre
¡ Qué hermosas son las personas que tienen sinceros deseos de crecer ! En la travesía de la vida, ahí donde detengamos nuestro andar, se convertirá en el punto final. Mientras estemos vivos prosigamos con nuestros esfuerzos para avanzar en búsqueda de algo más elevado, profundo y vasto.
Publicado en Soka Gakkai

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.