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Desde San Lázaro. Resiliencia ante la incertidumbre. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

27 Ene 2025
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Desde San Lázaro. Resiliencia ante la incertidumbre. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/

En medio del pesimismo que prevalece ante las acciones beligerantes de Donald Trump, es necesario mantener la calma y ser resilientes, es decir tener la capacidad de adaptación frente a situaciones adversas.

Cierto, la renegociación del T-MEC será antes de su conclusión en 2026, y ello, de suyo, con la eventual imposición de aranceles a los productos mexicanos, pone nervioso hasta el más templado de los empresarios, en particular a las Mi Pymes que son parte de las cadenas de valor de esas exportaciones.  

En este sentido, hay que ponderar las propuestas que se hacen desde diversos frentes para ser proactivos y no reactivos en el nuevo escenario económico, político y social.

Hay que recordar que las pequeñas y medianas empresas del país, representan más del 99% de las empresas con 72% de los empleos que se generan, según datos del Inegi.

Recojo las reflexiones que hace en este sentido Renato Consuegra, en torno, precisamente a convertir las adversidades en oportunidades.

La imposición de barreras comerciales, buscando priorizar el empleo estadounidense y reestructurar acuerdos como el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), parecen construir un panorama desalentador para las Mi Pymes que dependen en gran medida del comercio exterior y las cadenas de suministro transfronterizas.

Grupo Bimbo, el gigante de la panificación que, pese a su tamaño, ha apostado por la diversificación de mercados desde hace años con su presencia en Asia y Europa, lo que le ha permitido reducir su dependencia del mercado estadounidense. En 2023, la empresa reportó que más del 45% de sus ingresos provenían de mercados internacionales, lo que la coloca en una posición favorable frente a los posibles cambios en la política comercial de Estados Unidos. Este tipo de estrategias es el modelo a seguir para las Mi Pymes, que deben fortalecer su presencia en mercados alternativos y no depender exclusivamente del vecino del norte.

Sin embargo, en este contexto también surgen grandes áreas de oportunidad porque la política proteccionista de Trump puede abrir la puerta a una revalorización de la manufactura local y el consumo de productos nacionales. Las Mi Pymes que logren adaptarse a las exigencias del mercado interno, ampliando su oferta de productos y servicios, pueden encontrar en este cambio una fuente estable de demanda. Muchas de estas empresas podrían aumentar su presencia en mercados locales que históricamente han estado dominados por productos importados, especialmente de Estados Unidos y China. Así que uno de los primeros pasos debe ser el reforzamiento de sus capacidades de innovación, calidad y atención al cliente para aprovechar esta transición hacia lo nacional. Un ejemplo claro es la empresa Dunosusa, que se dedica a la producción y distribución de productos de consumo, y que ha capitalizado el creciente interés por productos mexicanos de calidad. En 2022, esta empresa incrementó sus ventas en el mercado interno un 12% gracias a su estrategia de fortalecer la producción local y apostar por la cercanía con sus consumidores.

Además, el impulso a las cadenas de suministro dentro de América del Norte puede ofrecer una ventaja competitiva a aquellas empresas mexicanas que logren optimizar sus procesos logísticos y de manufactura. La cercanía con Estados Unidos, aunque bajo un entorno más proteccionista, sigue siendo una ventaja en términos de tiempos de entrega y costos comparativos, por lo que las Mi Pymes mexicanas que apunten a ofrecer productos de nicho, de alta calidad y con tiempos de respuesta rápidos podrían encontrar en los cambios de políticas un espacio para diferenciarse y ganar competitividad. Un caso notable es Ternium México, una empresa del sector siderúrgico que, al ser parte de una cadena de suministro transnacional, ha sabido aprovechar la cercanía para mejorar su competitividad frente a mercados como el estadounidense, lo que ha permitido a la empresa incrementar sus exportaciones en un 20% en los últimos dos años, fortaleciendo su base de clientes tanto en México como en otras partes de América.

Sin embargo, para lograr superar estos desafíos y aprovechar las oportunidades, las Mi Pymes deben tomar acción y el primer paso es fortalecer su competitividad. Esto implica no solo mejorar la calidad de sus productos y servicios, sino también optimizar sus procesos internos, hacer uso de la digitalización para llegar a nuevos consumidores, y adoptar tecnologías que les permitan ser más eficientes y ágiles.

El segundo paso es la colaboración. Las Mi Pymes mexicanas deben unirse, formar redes de apoyo y asociaciones que les permitan compartir costos, conocimientos y mejores prácticas. Las alianzas con otras pequeñas y medianas empresas pueden ser clave para superar las barreras comerciales, ya que les permite acceder a economías de escala y aumentar su competitividad frente a actores más grandes.

Por último, una estrategia fundamental será el manejo adecuado de la incertidumbre económica, uno de los grandes enemigos de las Mi Pymes. Enfrentarla requiere una planificación financiera robusta, con una clara gestión de riesgos. Es vital que las empresas mexicanas tengan acceso a información de calidad sobre las políticas exteriores de Estados Unidos, así como a instrumentos de cobertura y financiamiento que les permitan protegerse de fluctuaciones inesperadas.

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.