Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. El difícil periplo para ser partido político. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

24 Ene 2025
307 veces
Desde San Lázaro. El difícil periplo para ser partido político. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/INEMexico

Ante el avasallamiento del oficialismo a los partidos políticos de oposición, existen grandes posibilidades que diversos colectivos tramiten ante el INE su registro como nuevas franquicias y con ello, tratar de recomponer el espectro político nacional al darle nuevas opciones al electorado y tal vez con ello, sacar del marasmo y apatía a más del 40 por ciento de electores de la lista nominal que se abstuvieron de votar en los comicios del año pasado.

La zanahoria es muy apetitosa para despreciarla, toda vez que las prerrogativas que otorga el Instituto Electoral a los partidos políticos, son por mucho, en exceso, considerando las graves carencias por las que transita la gente, en el entendido que más de la mitad de la población padecen marginación y pobreza.

El costo de la democracia en México es de los más altos del mundo y con el actual esquema de financiamiento a los nuevos partidos políticos, pues, por lo menos, se mantiene el rango de gasto para sostener al  régimen democrático que, por cierto, vive sus últimos estertores para dar paso a un régimen de una sola persona, la autocracia para que me entiendan.

Ahora más que nunca el obstáculo mayor para autorizar a nuevos partidos políticos, no vendrá del cumplimiento de todos los condicionantes que marca la ley para obtener dicho membrete, sino tendrá que pasar por el filtro de lo que ordene la presidenta de la República, ya que el tema supera y con mucho, las atribuciones que tiene el Consejo General del INE; y no nos referimos a las atribuciones constitucionales, sino a los poderes metaconstitucionales que ahora ostenta la Jefa del Ejecutivo Federal.

En un país en donde no se mueve nada sin la venia presidencial, pues es obligado que el palomeó final sobre las nuevas franquicias políticas las aprueben desde Palacio Nacional.

Tanto, Guadalupe Taddei, como los consejeros afines a la 4T, tratarán de hacer hasta lo imposible que aquellas agrupaciones como las de la Marea Rosa que ya tienen una fuerza evidente entre la sociedad, no tengan posibilidad de ganarse el membrete.

Así que señores del Frente Cívico Nacional deben estar preparados en todos los frentes no solo para obtener los apoyos necesarios entre la ciudadanía y en las 20 entidades que se requieren para cumplir con los requisitos que exige la ley electoral, entre otros temas, sino que deben estar preparados ante un posible veto presidencial.

Efectivamente, esta nueva opción política resultará muy atractiva para esos electores decepcionados por el PAN, PRI, PRD y MC, quienes armaron alianzas entre personajes non gratos como Alejandro Moreno y Marko Cortés, entre otros muchos, además del agandalle de los pluris para sus cuates, amén de los legisladores tránsfugas que se vendieron al oficialismo.

Así que los Guadalupe Acosta Naranjo, Emilio Álvarez Icaza, Gustavo Madero, Mariclaire Acosta, Rosario Guerra, Cecilia Soto, Macario Schettino y Fernando Belaunzarán, entre otros, todos de ellos de gran prestigio, están conscientes que enfrentarán la madre de todas las batallas para alcanzar la meta trazada, en el entendido de que si fracasan, pues prácticamente no tendrán espacios políticos para encauzar su actividad.

Está mucho en juego, aunque no se necesita tener dotes de agorero para pronosticar que el obradorato tiene todas las canicas del juego en su bolsa, es decir, salvo que ocurra una hecatombe, no hay poder humano, por lo menos en México, que los saque del poder.

Todo está diseñado por el actual régimen para evitar la alternancia del poder y ello incluye, por supuesto, marginar  a esas eventuales nuevas  fuerzas políticas que obtengan su registro oficial.

En la visión totalitaria del obradorato, luego de que termine la administración de Claudia Sheinbaum, seguirá el hijo pródigo, Andy López y luego vendrán otros miembros de la camada que conforma la estirpe de la 4T

Desde luego, entre las agrupaciones que buscan convertirse en nuevos partidos políticos hay de todo como en botica; unos como el Frente Cívico Nacional serán opositores al oficialismo, pero otros, buscan ser comparsa del poder al hacer labor en favor de la presidenta de México.

Bueno, hasta se habla que habrá un apéndice nacional del partido republicano que ahora domina Donald Trump.

Así que señores, mientras son peras o manzanas, diremos que la irrupción de nuevos partidos políticos en el escenario nacional, representaría un tanque de oxígeno a la democracia y al abanico de posibilidades que tendrá el electorado, por encima de los partidos tradicionales que ya perdieron su oportunidad dorada de volver a gobernar en nuestro país.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.