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GP de Singapur. Por: Arturo Cardeño Gama Destacado

20 Sep 2024
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GP de Singapur. Por: Arturo Cardeño Gama Imagen tomada de: https://twitter.com/

Singapur = historia

A estas alturas de la temporada, con tantas sorpresas que se han dado, es muy difícil predecir qué es lo que pasará en las próximas carreras, aunque si nos remontamos a la historia y mezclamos con lo que ha acontecido en este año podríamos llegar a algo interesante. Red Bull en la temporada pasada, a pesar de ser el equipo dominante con un monoplaza RB19 increíblemente veloz no pudo ganar la carrera de Singapur, en mi opinión el circuito más complicado del calendario. Sainz les arrebató el triunfo dejando a ambos pilotos de la escudería del Toro en quinto y en octavo, respectivamente. En la temporada antepasada fue Checo quien se llevó la victoria. Recordemos que esta pista es la más exigente físicamente. Este año, McLaren es el equipo dominante, sin embargo, el propio circuito parece no estar a su favor ya que, en curvas lentas, los papayas no han mostrado ser fuertes pero los Tifosi sí. Ferrari se perfila a ser el ganador de este gran premio por la manera en que han desarrollado el auto para esta temporada.

Muchos de los pilotos dicen que dentro del coche se siente como “conducir en un sauna” ya que las temperaturas son muy altas y la humedad también. Se debe entrenar suficiente y muy duro para poder aguantar toda la carrera. Ha habido ocasiones en las que los pilotos deciden abortar la carrera porque comienzan a sofocarse por la humedad.

Otro dato importante de esta carrera es que en Singapur existe un récord negativo. En todas las carreras desde el 2008 (año en que se inició a correr en Yas Marina) aparece el “safety car”. Siempre se presenta un accidente que provoca ya sea bandera amarilla o bandera roja. Los accidentes son muy comunes en este circuito y creo que este año no será la excepción. En Yas Marina, una buena clasificación puede dar el 80% de la tónica para la carrera del domingo, sin embargo, los rebases son muy viables y este año la F1 agregó un cuarto punto para abrir DRS que va a permitir a los pilotos seguir más de cerca a sus contrincantes.

Todo parece indicar que tanto Red Bull como Mercedes AMG van a sufrir este fin de semana, antes del “parón” de un mes sin carreras. La escudería de la bebida energética actualmente tiene un piso compuesto por las 3 actualizaciones que han hecho. Checo pareció más cómodo en el último GP, mientras que Max pareció no encontrar nunca el balance que le convenía. Mercedes tiene un paquete pendiente de mejoras, pero a lo largo de la temporada no ha parecido nunca que hayan hecho una gran diferencia. Ferrari comunicó que tomó la decisión de usar un alerón delantero flexible. Todo esto después de que la FIA dijera que el alerón de McLaren es flexible, pero no es “ilegal”. Aunque también se agregó que para este fin de semana la FIA evaluará todos los alerones de todos los equipos. Si resulta que McLaren tiene un alerón ligeramente ilegal, ¿qué pasaría? Serían castigados sin lugar a dudas, aunque la decisión final la tomaría la FIA. Nuevamente, en mi opinión, no pienso que el auto MCL38 tenga algún compuesto fuera de lo reglamentario, creo que acusar de “ilegal” es demasiado demeritar al trabajo que McLaren ha hecho por 10 años.

El clima, estrategias, safety car y talento van a ser, sin duda, parte fundamental para ganar este fin de semana. Esta vez me animo a dar un podio: en primer lugar, pongo a Charles Leclerc, un piloto fuerte, perseverante. Si bien suele equivocarse cuando siente presión, creo que este fin de semana todo se presta a su estilo de conducción. En segundo lugar, creo estará Lando Norris, piloto principal de los papaya y principal competidor contra Max por el campeonato de pilotos. En tercer lugar creo que estará Oscar Piastri, aunque puedo llegar a ver a Max Verstappen en ese tercer peldaño.

Veremos qué pasa.

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.