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Como veo, doy. Senadores reconocen a la UNAM en muro de honor. Por: Jorge Luis Galicia Palacios Destacado

29 Abr 2024
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Como veo, doy. Senadores reconocen a la UNAM en muro de honor. Por: Jorge Luis Galicia Palacios Imagen tomada de: https://twitter.com/NoticiaCongreso
  • Senadores reconocen a la UNAM en muro de honor
  • Universidad que enorgullece a todos los mexicanos

Lograr consensos o votaciones unánimes en un espacio del Congreso de la Unión no es fácil, sobre todo en tiempos políticos electorales como los que actualmente se viven en el país, y no es fácil porque a nuestros legisladores muchas veces los domina la pasión partidista, la política y hoy en día es muy común observar acalorados debates en las tribunas legislativas sobre cualquier tema.

En ese contexto de la actividad legislativa, hay que resaltar que en el Senado de la República sus representantes dieron una gran nota al ponerse de acuerdo y en votación unánime aprobaron un proyecto de decreto para inscribir, en el Muro de Honor de ese recinto y con letras doradas, la leyenda “Universidad Nacional Autónoma de México. Por mi raza hablará el espíritu”.

Con casi 124 años de actividad, lo anunciado por los senadores, sin duda, representa un reconocimiento a nuestra máxima casa de estudios porque, desde sus inicios y hasta la fecha, la UNAM sigue siendo el modelo académico de muchas generaciones de estudiantes, nacionales y de diversos países, asimismo ha nutrido el ámbito Iberoamericano de valiosos intelectuales y científicos, motivos que en su conjunto nos llenan de orgullo a todos los mexicanos.

Solo para darnos una idea del consenso que en el senado se logró en torno a la UNAM, aquí algo de las diversas expresiones: El coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, expresó que la UNAM ha sido formadora de grandes personalidades, “por eso me parece justo, correcto y noble” el que esta Cámara de Senadores pueda plasmar, con letras doradas, el nombre de “nuestra Máxima Casa de Estudios”.

Por el PRI, Beatriz Paredes Rangel afirmó que la magna casa de estudios tiene un gran significado para millones de mexicanos, por su contribución para brindar educación superior para el pueblo e impulsar la movilidad social, pues le abre sus puertas a la mayoría de los jóvenes que desean superarse.

Del PAN, Kenia López Rabadán afirmó que la UNAM es una muestra clara de cómo la educación genera mejores seres humanos y mejores países. Además, indicó que, ante los gobiernos antidemocráticos, la mejor forma de rescatar una nación es con un pensamiento libre e inteligente, de ahí la importancia de la Universidad.

El coordinador parlamentario del PRD, Miguel Ángel Mancera Espinosa, afirmó que la UNAM forma parte del grupo de universidades constructoras de Estado, tanto por su importancia ideológica, como por su impacto en la historia nacional; “esta inscripción confirma que los esfuerzos de la UNAM están a la altura de nuestros héroes nacionales”.

Del Grupo Plural, el senador Germán Martínez Cázares destacó que en la rectoría de la UNAM han estado renombrados personajes como José Vasconcelos Calderón, Manuel Gómez Morin, Javier Barros Sierra o Jorge Carpizo; en ese sentido, señaló que la Máxima Casa de Estudios tiene “sólo una deuda con México”, que es tener a una mujer a cargo de su rectoría.

LAS CARTAS HABLAN.- Fundada el 22 de septiembre de 1910 con el nombre de Universidad Nacional de México, hasta 1929 consigue su autonomía, en la UNAM han realizado sus estudios profesionales numerosos personajes que han destacado en la política, la economía, la cultura y las artes, la historia y las humanidades, así como en el ámbito deportivo.

Al dar a conocer el dictamen, aprobado con 98 votos, las y los senadores destacaron que en el ciclo escolar 2022-2023, la UNAM contó con 373 mil 340 alumnos: 32 mil 550 de Posgrado, 233 mil 260 de Licenciatura, 106 mil 863 de Bachillerato y 667 a nivel técnico y propedéutico de la Facultad de Medicina. Lo anterior representa un aumento de matrícula en al menos los últimos 15 años.

Además, resaltaron que la UNAM cuenta con 16 Facultades, cinco Unidades multidisciplinarias, nueve Escuelas Nacionales, nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria, cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades, 354 Institutos, 14 Centros y 13 programas universitarios.

VA MI RESTO.- ¿Cómo no te voy a querer?, ¿Cómo no te voy a querer? si mi corazón azul es y mi piel dorada, siempre te querré. Y hasta ahí porque como veo doy.

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El apunte del director

  • FEBRERO 2026

    FUERA JARDINE

    El crédito se agota cuando el equipo pierde identidad y eso es precisamente lo que hoy le ocurre al América. Después de conquistar tres campeonatos de liga consecutivos, el gigante de Coapa atraviesa una etapa que no solo preocupa por los resultados, sino por el funcionamiento gris, predecible y profundamente distante de su historia.

    El ciclo de André Jardine parecía consolidado tras el tricampeonato. Sin embargo, el fútbol es memoria corta y exigencia permanente. Cuando se dirige al club más ganador y mediático del país, la vara siempre está en lo más alto. Hoy, el equipo arrastra la cobija, suma actuaciones deslucidas y exhibe una preocupante falta de reacción desde el banquillo.

    No se trata únicamente de perder partidos; se trata de cómo se pierden. El funcionamiento es espeso, sin profundidad, con una defensa vulnerable y un medio campo que ha perdido dinámica. El planteamiento conservador del técnico brasileño contrasta con la tradición ofensiva que históricamente ha distinguido al América. La institución que construyó su prestigio a partir de la iniciativa, el protagonismo y la contundencia no puede conformarse con esquemas especulativos.

    El empecinamiento en sostener a jugadores que atraviesan bajo nivel competitivo también empieza a pasar factura. La insistencia con Sebastián Cáceres y Kevin Álvarez en el cuadro titular ha generado cuestionamientos crecientes. Errores puntuales, desatenciones y bajo rendimiento han costado puntos valiosos. En un club donde la competencia interna debería ser feroz, la titularidad no puede convertirse en concesión automática.

    Más grave aún es relegar a jóvenes con talento y hambre de trascender. Cuando se deja en la banca a futbolistas como Ramón Juárez —que han mostrado carácter y condiciones— el mensaje interno es contradictorio. El América no puede darse el lujo de desperdiciar frescura y determinación mientras en la cancha se repiten fórmulas agotadas.

    La reciente derrota en el Clásico ante su acérrimo rival, Club Deportivo Guadalajara, fue el golpe más doloroso. No solo por tratarse del partido de mayor carga emocional en el calendario, sino porque evidenció carencias tácticas y anímicas. La afición, que acompañó el proceso del tricampeonato con orgullo y fervor, hoy expresa desencanto. Y en el América, cuando la tribuna duda, el proyecto tiembla.

    Los refuerzos brasileños, promovidos como solución inmediata, no han marcado diferencia sustancial. Apostar por la nacionalidad como criterio de confianza técnica resulta simplista. Lo que el equipo necesita es funcionamiento colectivo, liderazgo en la cancha y claridad estratégica. Nada de eso se resuelve únicamente con fichajes.

    El problema de fondo es la identidad. El América históricamente ha sido sinónimo de grandeza, presión alta, vocación ofensiva y mentalidad arrolladora. Un esquema defensivo, reactivo y temeroso no solo contradice esa prosapia; erosiona la conexión emocional con su afición. El ADN azulcrema no admite medias tintas.

    En el fútbol profesional los ciclos se agotan. La dirigencia debe evaluar con serenidad, pero también con firmeza. El crédito ganado por Club América en la etapa reciente no es un cheque en blanco. La grandeza no se administra; se defiende cada jornada.

    Si el equipo no recupera pronto el funcionamiento y la convicción, la continuidad de Jardine quedará seriamente comprometida. En Coapa no basta con el pasado inmediato. La exigencia es permanente. Y cuando el presente traiciona la historia, la presión se convierte en sentencia.

    La afición ya lo grita en redes y en la tribuna: el América no está para especular ni para resistir. Está para imponer. Si el timonel no puede devolverle ese sello, la institución tendrá que tomar decisiones. Porque en el club más grande del país, el fracaso nunca es opción