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Desde San Lázaro. Ernestina Godoy sin reelección y ante el paredón. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

10 Nov 2023
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Desde San Lázaro. Ernestina Godoy sin reelección y ante el paredón. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://twitter.com/ErnestinaGodoy_

Los números no le dan al oficialismo en el Congreso local de la CDMX para sacar la reelección de Ernestina Godoy como Fiscal General de Justicia  de la capital, pero además de eso, trascendió la petición que hiciera a  Teléfonos de México para espiar las conversaciones telefónicas de varios personajes de la oposición y de Morena,  después de la derrota electoral que sufrieron en las elecciones del 2021.

Según The New York Times,  Santiago Creel, Santiago Taboada, Ricardo Monreal, Lilly Téllez  y otros tantos incomodos al régimen, fueron monitoreados por Telcel a petición de Godoy,  sin mediar autorización de un Juez para realizar las intervenciones telefónicas.

En la lista publicada por el diario neoyorkino aparecen también Higinio Martínez y Horacio Duarte, ambos personajes vinculados con la gobernadora Delfina Gómez.

La Fiscalía General de Justicia  de la CDMX es un instrumento político y represor de la Jefatura de Gobierno no tan solo en la persecución de adversarios al oficialismo, sino para judicializar asuntos que tienen que ver, por ejemplo, con los panistas que gobiernan en diversas alcaldías de la CMDX, como en Benito Juárez.

Por ello, el desmedido interés de Martí Batres por impulsar la reelección de la fiscal, sin cuidar las formas y la propia autonomía e independencia que tiene que tener esa institución, en el ejercicio de sus atribuciones.

Después de una reunión cupular de los priistas con su dirigencia nacional y local de la capital del país, los ocho diputados tricolores en el Congreso local expresaron públicamente su rechazo a la reelección de Ernestina Godoy, con lo que se hace virtualmente imposible que alcance los 44 votos de 66 que necesita para mantenerse en el cargo.

Luego de la reunión con Alejandro Moreno, dirigente nacional del Revolucionario Institucional, anunciaron que tras “un profundo análisis” en el que se expusieron argumentos a favor y en contra, consideraron fijar su postura en rechazar la reelección de la funcionaria.

Cuando se veía que, con la conclusión de la gestión de Godoy como Fiscal, se nombraría a otro perfil que vendría a recobrar la independencia de la Fiscalía de la capital en relación con la bota aplastante de poder de la Jefatura de Gobierno, se interpuso Martí Batres, para, a toda costa y en uso de todas sus facultades institucionales y meta constitucionales, presionar por todos los medios a los legisladores locales de oposición para votar en favor de la continuidad.

El proceso de ratificación  “se ha  caracterizado por la violación sistemática de la legalidad del proceso legislativo” por parte de Morena y sus aliados quienes “han convertido este procedimiento jurídico en un acto de simulación para afianzar sus intereses partidarios”, puntualizaron los tricolores.

En estos momentos Morena y sus aliados cuentas con 37 o 38  votos, en contraparte el PAN, PRI  y Movimiento Ciudadano con el PRD, tendrían 29 votos, aunque lo relevante es que para el oficialismo tienen que remontar para llegar a la cifra mágica de 44 votos  y con ello lograr el continuismo de Ernestina Godoy.

No hay forma que Godoy se quede en el cargo, salvo que exista una traición mayúscula entre los opositores por parte de algunos diputados locales del PRI y del PRD.

Más allá de la aritmética legislativa, diremos que al igual de lo que ocurre a nivel federal, el autoritarismo pretende someter a los órganos autónomos que por antonomasia deben ser contrapesos del Ejecutivo.

Hay que decirlo con todas sus letras, Ernestina Godoy se ha plegado a los designios del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, sin importar quien sea el titular y con ello transita por la  tenue línea que divide cumplir con sus obligaciones como servidora pública, y el servilismo que implica torcer la ley a gusto de los jefes.

Para nadie es un secreto lo que ocurre al interior de la Fiscalía General de la capital, en torno a los expedientes que se arman en contra de los opositores del régimen, poniendo en riesgo el propio trabajo de esos trabajadores de esta institución que se ven obligados por sus superiores para tergiversar la ley.

En el peor momento para Ernestina Godoy, se dice que en política no hay casualidades, sale la publicación de The New York Times en torno al escándalo de las intervenciones telefónicas y con ello ha complicado aún más su reelección. A eso se le llama justicia divina.

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El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.