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Pone en marcha Alfredo Del Mazo el laboratorio de realidad virtual y edición digital en la facultad de arquitectura y diseño de la UAEM Destacado

12 Jun 2023
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Pone en marcha Alfredo Del Mazo el laboratorio de realidad virtual y edición digital en la facultad de arquitectura y diseño de la UAEM Imagen tomada de: http://edomexinforma.com.mx/
  • Se trata de un nuevo espacio de realidad virtual, aumentada y mixta, con impresión y escaneo en 3D, donde se desarrollarán escenarios aplicables a la docencia, la capacitación y la investigación
  • Permite esta nueva infraestructura brindar servicios de realidad virtual a clientes externos, como microempresas, startups y diversos sectores industriales
  • Destacan que, con este tipo de proyectos, el Gobierno del estado y la máxima casa de estudios mexiquense fortalecen la infraestructura universitaria

Con la finalidad de otorgar a los universitarios mejores herramientas que impulsen su formación profesional en sus centros de estudio, el Gobernador Alfredo Del Mazo Maza entregó el Laboratorio de Realidad Virtual y Edición Digital, ubicado en el Centro de Innovación y Diseño de la Facultad de Arquitectura, de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

Este laboratorio es un nuevo espacio de realidad virtual, aumentada y mixta, con un área de impresión y escaneo en 3D, donde se desarrollarán escenarios inmersivos y digitales aplicables a la docencia, la capacitación y la investigación.

Tras un recorrido que hizo por este Laboratorio, junto al Rector de la UAEM, Carlos Eduardo Barrera Díaz, el mandatario mexiquense conoció los pormenores para habilitar este nuevo espacio, el cual, entre otros objetivos, detonará el desarrollo de sectores estratégicos como el industrial, médico y académico.

A partir de la puesta en operación de este laboratorio, el Centro de Innovación y Diseño podrá brindar servicios de realidad virtual a microempresas, startups y diversos sectores industriales, al tiempo de fortalecer la infraestructura universitaria y orientar la educación de las y los jóvenes hacia las nuevas necesidades globales del mercado.

El Gobierno del Estado de México respalda con este laboratorio el desarrollo tecnológico y la innovación, pues son herramientas que fortalecen los procesos en diversos sectores y son fundamentales en los programas educativos al brindar a la comunidad académica medios para competir en la economía actual.

En el recorrido que realizó por este laboratorio, situado en la Facultad de Arquitectura y Diseño de la UAEM, en Toluca, el Gobernador saludó a docentes y alumnos de este campus, donde también conoció algunos proyectos de becarios de la UAEM, entre ellos, el sendero interpretativo virtual Cerro del Dios Tolo, simuladores virtuales de punción lumbar, además del scanner láser de objetos.

En su visita, también recorrió las áreas de impresión 3D, de inmersión, site y diseño de contenidos, donde estuvo acompañado por los Secretarios de Finanzas y Educación, Rodrigo Jarque Lira y Gerardo Monroy Serrano, respectivamente, por el Director General del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología, Bernardo Almaraz Calderón, entre otros funcionarios y académicos de esta universidad.

Con información de: http://edomexinforma.com.mx/

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El apunte del director

  • MAYO 2026
    **PACIFICACIÓN: SIN RENDICIÓN DE CUENTAS, NO HAY RUTA**

    La pacificación de México no admite atajos retóricos ni soluciones parciales. Es un objetivo legítimo, urgente y compartido, pero su cumplimiento exige algo más que despliegues operativos o ajustes discursivos: requiere reconstruir la confianza en las instituciones, cerrar espacios de impunidad y someter al escrutinio público a todos los niveles de gobierno.
    Durante años, la estrategia de seguridad ha oscilado entre la contención y la reacción. Se han fortalecido capacidades, sí, pero el fenómeno criminal ha demostrado una notable capacidad de adaptación. En ese contexto, la discusión de fondo no puede eludirse: ¿cómo garantizar que las autoridades —federales, estatales y municipales— actúen con integridad y sin interferencias indebidas?
    La respuesta pasa por un principio básico en cualquier Estado de derecho: rendición de cuentas efectiva. Esto implica investigaciones independientes, fiscalías con autonomía real, sistemas de inteligencia que funcionen y mecanismos de control que no dependan de la voluntad política del momento. No se trata de señalar sin pruebas, sino de construir condiciones para que cualquier sospecha fundada sea investigada con rigor y transparencia.
    El desafío es mayúsculo porque la percepción de impunidad sigue siendo uno de los principales factores que erosionan la legitimidad institucional. Cuando la ciudadanía percibe que las reglas no se aplican de manera uniforme, que hay zonas grises o que ciertos actores están fuera del alcance de la ley, la confianza se diluye. Y sin confianza, cualquier política de seguridad está condenada a resultados limitados.
    En este punto, la coordinación entre niveles de gobierno es indispensable. La seguridad no es una competencia exclusiva de la federación ni puede resolverse desde un solo frente. Los estados y municipios juegan un papel central, tanto en la prevención como en la reacción. Sin embargo, esa coordinación debe ir acompañada de estándares claros y de la capacidad de intervenir cuando estos no se cumplen.
    La cooperación internacional también es un componente clave. México no enfrenta este problema en aislamiento. El tráfico de drogas, armas y dinero ilícito es transnacional por definición. De ahí que la colaboración con socios estratégicos deba centrarse en inteligencia, control de flujos financieros y combate a redes logísticas, más allá de discursos o tensiones coyunturales.
    Pero incluso con mejores herramientas y mayor coordinación, la pacificación no será posible si no se atienden las causas estructurales que alimentan la violencia. Desigualdad, falta de oportunidades, debilidad institucional y economías locales capturadas por el crimen forman parte del ecosistema que permite la reproducción del problema. Ignorarlos sería perpetuar el ciclo.
    El reto para el gobierno federal es doble. Por un lado, sostener una estrategia de seguridad eficaz y medible. Por otro, enviar señales claras de que no habrá tolerancia para conductas indebidas dentro del propio aparato estatal. Esto último es particularmente sensible, porque implica asumir costos políticos en aras de fortalecer el Estado de derecho.
    La narrativa importa, pero los resultados importan más. La pacificación no se decreta: se construye con instituciones que funcionen, con justicia que llegue a tiempo y con autoridades que rindan cuentas. En esa ecuación, el combate a la impunidad es el factor decisivo.
    El país no necesita más promesas grandilocuentes, sino una hoja de ruta clara, con metas verificables y mecanismos de seguimiento. La ciudadanía, cada vez más informada y exigente, no se conforma con diagnósticos. Exige soluciones.
    En síntesis, la pacificación de México pasa por un principio irrenunciable: nadie por encima de la ley y todos sujetos a escrutinio. Sin esa base, cualquier estrategia será, en el mejor de los casos, insuficiente. Con ella, se abre la posibilidad real de avanzar hacia un país más seguro y más justo.