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Presentan informe sobre la aplicación de la Inteligencia Artificial

25 Abr 2025
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  • Contiene recomendaciones sobre su gobernanza y aplicación

 

La Comisión de Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la Aplicación y Desarrollo de la Inteligencia Artificial en México, presidida por el senador Rolando Zapata Bello, recibió el informe “Un modelo replicable para la gobernanza de la Inteligencia Artificial. Caso de uso de ANIA México”.

 

El documento, entre otros datos, contiene recomendaciones en materia de gobernanza sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA), así como el lugar que México ocupa en torno a la aplicación de esta tecnología.

 

Al respecto, la secretaria de la comisión, Juanita Guerra Mena, señaló la importancia para que las comisiones del Senado se coordinen e impulsen una ley en materia de IA. “La ciencia y la tecnología avanzan minuto a minuto, por lo que debemos trabajar de manera constante para mantenernos a la vanguardia en este tema”, agregó.

 

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Susana Harp Iturribarría, subrayó que el uso de la IA demanda acciones para que su aplicación se realice de manera responsable y ética.

 

Consideró que esa tecnología está transformando diversos ámbitos, por lo que se requiere una reflexión amplia y exhaustiva para conocer sus beneficios, pero también sus riesgos. “El tema nos demanda una discusión entre los ámbitos público y privado. Aún está en nuestras manos delinear las primicias para que su uso y aprovechamiento se guíe por la ética social y viabilidad democrática”, añadió.

 

La directora de la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), Alejandra Lagunes, comentó que la tecnología cambia de manera tan profunda que resulta necesario responder qué relación queremos tener con la IA. “Hay retos particulares y problemas históricos que se deben tomar en cuenta”, dijo.

 

Al presentar el informe, la directora general de PIT Policy Lab, Cristina Martínez Pinto, explicó de manera detallada diferentes alternativas para avanzar en la gobernanza de la Inteligencia Artificial.

 

En la presentación también estuvieron el consejero de Microsoft América Latina, Marlon Fetzner, el director de IA e Innovación de Microsoft Américas, Daniel Korn, y el coordinador de IA del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Enrique Zapata.

 

Con información de: https://comunicacionsocial.senado.gob.mx/

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El apunte del director

  • MAYO 2026
    **PACIFICACIÓN: SIN RENDICIÓN DE CUENTAS, NO HAY RUTA**

    La pacificación de México no admite atajos retóricos ni soluciones parciales. Es un objetivo legítimo, urgente y compartido, pero su cumplimiento exige algo más que despliegues operativos o ajustes discursivos: requiere reconstruir la confianza en las instituciones, cerrar espacios de impunidad y someter al escrutinio público a todos los niveles de gobierno.
    Durante años, la estrategia de seguridad ha oscilado entre la contención y la reacción. Se han fortalecido capacidades, sí, pero el fenómeno criminal ha demostrado una notable capacidad de adaptación. En ese contexto, la discusión de fondo no puede eludirse: ¿cómo garantizar que las autoridades —federales, estatales y municipales— actúen con integridad y sin interferencias indebidas?
    La respuesta pasa por un principio básico en cualquier Estado de derecho: rendición de cuentas efectiva. Esto implica investigaciones independientes, fiscalías con autonomía real, sistemas de inteligencia que funcionen y mecanismos de control que no dependan de la voluntad política del momento. No se trata de señalar sin pruebas, sino de construir condiciones para que cualquier sospecha fundada sea investigada con rigor y transparencia.
    El desafío es mayúsculo porque la percepción de impunidad sigue siendo uno de los principales factores que erosionan la legitimidad institucional. Cuando la ciudadanía percibe que las reglas no se aplican de manera uniforme, que hay zonas grises o que ciertos actores están fuera del alcance de la ley, la confianza se diluye. Y sin confianza, cualquier política de seguridad está condenada a resultados limitados.
    En este punto, la coordinación entre niveles de gobierno es indispensable. La seguridad no es una competencia exclusiva de la federación ni puede resolverse desde un solo frente. Los estados y municipios juegan un papel central, tanto en la prevención como en la reacción. Sin embargo, esa coordinación debe ir acompañada de estándares claros y de la capacidad de intervenir cuando estos no se cumplen.
    La cooperación internacional también es un componente clave. México no enfrenta este problema en aislamiento. El tráfico de drogas, armas y dinero ilícito es transnacional por definición. De ahí que la colaboración con socios estratégicos deba centrarse en inteligencia, control de flujos financieros y combate a redes logísticas, más allá de discursos o tensiones coyunturales.
    Pero incluso con mejores herramientas y mayor coordinación, la pacificación no será posible si no se atienden las causas estructurales que alimentan la violencia. Desigualdad, falta de oportunidades, debilidad institucional y economías locales capturadas por el crimen forman parte del ecosistema que permite la reproducción del problema. Ignorarlos sería perpetuar el ciclo.
    El reto para el gobierno federal es doble. Por un lado, sostener una estrategia de seguridad eficaz y medible. Por otro, enviar señales claras de que no habrá tolerancia para conductas indebidas dentro del propio aparato estatal. Esto último es particularmente sensible, porque implica asumir costos políticos en aras de fortalecer el Estado de derecho.
    La narrativa importa, pero los resultados importan más. La pacificación no se decreta: se construye con instituciones que funcionen, con justicia que llegue a tiempo y con autoridades que rindan cuentas. En esa ecuación, el combate a la impunidad es el factor decisivo.
    El país no necesita más promesas grandilocuentes, sino una hoja de ruta clara, con metas verificables y mecanismos de seguimiento. La ciudadanía, cada vez más informada y exigente, no se conforma con diagnósticos. Exige soluciones.
    En síntesis, la pacificación de México pasa por un principio irrenunciable: nadie por encima de la ley y todos sujetos a escrutinio. Sin esa base, cualquier estrategia será, en el mejor de los casos, insuficiente. Con ella, se abre la posibilidad real de avanzar hacia un país más seguro y más justo.