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Coinciden en transición energética, pero no en Pemex

30 Abr 2024
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Coinciden en transición energética, pero no en Pemex Imagen tomada de: https://twitter.com
  • Xóchitl Gálvez se mostró a favor de restablecer las subastas de energía, mientras que Claudia Sheinbaum dijo estar en desacuerdo con las rondas petroleras, ya que, para ella, significan la privatización de Pemex

 

Las candidatas punteras a la Presidencia de México abordaron diversos temas en materia energética durante el segundo debate, y aunque hubo puntos en los que coincidieron, como los vinculados a la transición energética, también hay temas en los que piensan totalmente diferente, como es el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex).

 

Por una parte, Xóchitl Gálvez, candidata por la coalición ‘Fuerza y Corazón por México, prometió que el país generará el 50 por ciento de su energía con energías renovables para 2030, así como generar cero emisiones para el 2050. Además, se mostró a favor de restablecer las subastas de energía.

 

Respecto al sector petrolero, Gálvez se mostró a favor de restablecer las rondas petroleras establecidas en la reforma energética del sexenio pasado, así como cambiar el modelo de negocios de Pemex hacia una empresa de energía.

 

En tanto, Claudia Sheinbaum, candidata de la coalición ‘Seguimos Haciendo Historia’, coincidió con esta meta, ya que fue uno de los compromisos que firmó México durante la COP28.

 

Sin embargo, se mostró en desacuerdo con las rondas petroleras, ya que, para ella, significan la privatización de Pemex, por lo que no está de acuerdo con su restablecimiento.

Por su parte, el candidato de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, propuso colocar paneles solares en todas las escuelas del país, así como llevar a cabo la construcción de 2 mil 500 kilómetros de ciclovías en todo el territorio nacional.

 

Necesario, evaluar propuestas

En este contexto, Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de asuntos de competencia y regulación en México Evalúa, indicó que, aunque es una buena idea restablecer las rondas petroleras, México perdió mucha confianza entre inversionistas, ya que incluso, hay petroleras que ya regresaron bloques que ganaron tras la reforma energética.

 

“Se tendría que trabajar en recuperar esa confianza; sin embargo, respecto a las subastas de energía es un tema diferente, ya que en la industria sí hay un interés en participar en el Mercado Eléctrico Mayorista, hay jugadores que sí han manifestado sus intenciones claras de invertir, solo necesitan certeza jurídica para que México aproveche todo el potencial que tiene en energías renovables”, indicó.

 

Respecto a que Claudia Sheinbaum haya rechazado las rondas petroleras, es una señal de su visión estatista, por lo que no se vislumbra una estrategia de competencia económica y participación de privados, agregó Ana Lilia Moreno.

 

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • FEBRERO 2026

    FUERA JARDINE

    El crédito se agota cuando el equipo pierde identidad y eso es precisamente lo que hoy le ocurre al América. Después de conquistar tres campeonatos de liga consecutivos, el gigante de Coapa atraviesa una etapa que no solo preocupa por los resultados, sino por el funcionamiento gris, predecible y profundamente distante de su historia.

    El ciclo de André Jardine parecía consolidado tras el tricampeonato. Sin embargo, el fútbol es memoria corta y exigencia permanente. Cuando se dirige al club más ganador y mediático del país, la vara siempre está en lo más alto. Hoy, el equipo arrastra la cobija, suma actuaciones deslucidas y exhibe una preocupante falta de reacción desde el banquillo.

    No se trata únicamente de perder partidos; se trata de cómo se pierden. El funcionamiento es espeso, sin profundidad, con una defensa vulnerable y un medio campo que ha perdido dinámica. El planteamiento conservador del técnico brasileño contrasta con la tradición ofensiva que históricamente ha distinguido al América. La institución que construyó su prestigio a partir de la iniciativa, el protagonismo y la contundencia no puede conformarse con esquemas especulativos.

    El empecinamiento en sostener a jugadores que atraviesan bajo nivel competitivo también empieza a pasar factura. La insistencia con Sebastián Cáceres y Kevin Álvarez en el cuadro titular ha generado cuestionamientos crecientes. Errores puntuales, desatenciones y bajo rendimiento han costado puntos valiosos. En un club donde la competencia interna debería ser feroz, la titularidad no puede convertirse en concesión automática.

    Más grave aún es relegar a jóvenes con talento y hambre de trascender. Cuando se deja en la banca a futbolistas como Ramón Juárez —que han mostrado carácter y condiciones— el mensaje interno es contradictorio. El América no puede darse el lujo de desperdiciar frescura y determinación mientras en la cancha se repiten fórmulas agotadas.

    La reciente derrota en el Clásico ante su acérrimo rival, Club Deportivo Guadalajara, fue el golpe más doloroso. No solo por tratarse del partido de mayor carga emocional en el calendario, sino porque evidenció carencias tácticas y anímicas. La afición, que acompañó el proceso del tricampeonato con orgullo y fervor, hoy expresa desencanto. Y en el América, cuando la tribuna duda, el proyecto tiembla.

    Los refuerzos brasileños, promovidos como solución inmediata, no han marcado diferencia sustancial. Apostar por la nacionalidad como criterio de confianza técnica resulta simplista. Lo que el equipo necesita es funcionamiento colectivo, liderazgo en la cancha y claridad estratégica. Nada de eso se resuelve únicamente con fichajes.

    El problema de fondo es la identidad. El América históricamente ha sido sinónimo de grandeza, presión alta, vocación ofensiva y mentalidad arrolladora. Un esquema defensivo, reactivo y temeroso no solo contradice esa prosapia; erosiona la conexión emocional con su afición. El ADN azulcrema no admite medias tintas.

    En el fútbol profesional los ciclos se agotan. La dirigencia debe evaluar con serenidad, pero también con firmeza. El crédito ganado por Club América en la etapa reciente no es un cheque en blanco. La grandeza no se administra; se defiende cada jornada.

    Si el equipo no recupera pronto el funcionamiento y la convicción, la continuidad de Jardine quedará seriamente comprometida. En Coapa no basta con el pasado inmediato. La exigencia es permanente. Y cuando el presente traiciona la historia, la presión se convierte en sentencia.

    La afición ya lo grita en redes y en la tribuna: el América no está para especular ni para resistir. Está para imponer. Si el timonel no puede devolverle ese sello, la institución tendrá que tomar decisiones. Porque en el club más grande del país, el fracaso nunca es opción