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Onda de calor ‘rostizará’ a estos 22 estados con temperaturas de entre 40 y 50 grados

13 Jun 2023
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Onda de calor ‘rostizará’ a estos 22 estados con temperaturas de entre 40 y 50 grados Imagen tomada de: https://twitter.com/conagua_clima
  • Todas las entidades del país superarán los 30 grados Celsius en algún momento del día

 

México sigue ‘en llamas’ debido a la tercera onda de calor que azota al país en 2023. Este martes 13 de junio se espera que 22 estados de la República alcancen temperaturas de entre 40 y 45 grados Celsius, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

 

Sonora probablemente sea el estado más afectado, ya que las autoridades locales esperan temperaturas de hasta 50 grados Celsius.

 

Además, se prevé que otras ocho entidades alcancen temperaturas de entre 35 y 40 grados y solo la Ciudad de México y Tlaxcala mantendrán temperaturas menores a 35 grados.

 

Todas las entidades del país superarán los 30 grados Celsius en algún momento del día.

 

Las entidades que se ‘rostizarán’ a casi 45 grados este martes son:

 

Baja California

Campeche

Chiapas

Chihuahua

Coahuila

Colima

Durango

Guerrero

Hidalgo

Jalisco

Michoacán

Morelos

Nayarit

Nuevo León (temperaturas máximas superiores a 45 grados)

Oaxaca

San Luis Potosí

Sinaloa

Sonora

Tabasco

Tamaulipas (temperaturas máximas superiores a 45 grados)

Veracruz

Yucatán

En tanto, se pronostica que Aguascalientes, Baja California Sur, el suroeste del Estado de México, Guanajuato, Puebla, Querétaro, Quintana Roo y Zacatecas registren temperaturas de 35 a 40 grados Celsius.

 

En cambio, por la mañana se esperan temperaturas mínimas de 0 a 5 grados Celsius en zonas montañosas de Baja California, Chihuahua y Durango.

 

Debido a las altas temperaturas, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) recomienda a la población evitar exponerse a la radiación solar por tiempos prolongados, hidratarse adecuadamente, poner especial atención en enfermos crónicos, niños y adultos mayores, así como atende las indicaciones del sector salud y de Protección Civil.

 

Lluvias ‘refrescarán’ un poco altas temperaturas

Por la tarde se espera que lluvias ‘refresquen’ varias entidades del país.

 

Se pronostican lluvias fuertes (de 25 a 50 milímetros), con descargas eléctricas y granizo en localidades de Chiapas, Durango y Oaxaca.

 

Intervalos de chubascos (de 5 a 25 mm) en Coahuila, Guerrero, Quintana Roo, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

 

Así como lluvias aisladas (de 0.1 a 5 mm) en Campeche, Jalisco, Nayarit, Nuevo León y Tabasco.

 

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • MAYO 2026
    **PACIFICACIÓN: SIN RENDICIÓN DE CUENTAS, NO HAY RUTA**

    La pacificación de México no admite atajos retóricos ni soluciones parciales. Es un objetivo legítimo, urgente y compartido, pero su cumplimiento exige algo más que despliegues operativos o ajustes discursivos: requiere reconstruir la confianza en las instituciones, cerrar espacios de impunidad y someter al escrutinio público a todos los niveles de gobierno.
    Durante años, la estrategia de seguridad ha oscilado entre la contención y la reacción. Se han fortalecido capacidades, sí, pero el fenómeno criminal ha demostrado una notable capacidad de adaptación. En ese contexto, la discusión de fondo no puede eludirse: ¿cómo garantizar que las autoridades —federales, estatales y municipales— actúen con integridad y sin interferencias indebidas?
    La respuesta pasa por un principio básico en cualquier Estado de derecho: rendición de cuentas efectiva. Esto implica investigaciones independientes, fiscalías con autonomía real, sistemas de inteligencia que funcionen y mecanismos de control que no dependan de la voluntad política del momento. No se trata de señalar sin pruebas, sino de construir condiciones para que cualquier sospecha fundada sea investigada con rigor y transparencia.
    El desafío es mayúsculo porque la percepción de impunidad sigue siendo uno de los principales factores que erosionan la legitimidad institucional. Cuando la ciudadanía percibe que las reglas no se aplican de manera uniforme, que hay zonas grises o que ciertos actores están fuera del alcance de la ley, la confianza se diluye. Y sin confianza, cualquier política de seguridad está condenada a resultados limitados.
    En este punto, la coordinación entre niveles de gobierno es indispensable. La seguridad no es una competencia exclusiva de la federación ni puede resolverse desde un solo frente. Los estados y municipios juegan un papel central, tanto en la prevención como en la reacción. Sin embargo, esa coordinación debe ir acompañada de estándares claros y de la capacidad de intervenir cuando estos no se cumplen.
    La cooperación internacional también es un componente clave. México no enfrenta este problema en aislamiento. El tráfico de drogas, armas y dinero ilícito es transnacional por definición. De ahí que la colaboración con socios estratégicos deba centrarse en inteligencia, control de flujos financieros y combate a redes logísticas, más allá de discursos o tensiones coyunturales.
    Pero incluso con mejores herramientas y mayor coordinación, la pacificación no será posible si no se atienden las causas estructurales que alimentan la violencia. Desigualdad, falta de oportunidades, debilidad institucional y economías locales capturadas por el crimen forman parte del ecosistema que permite la reproducción del problema. Ignorarlos sería perpetuar el ciclo.
    El reto para el gobierno federal es doble. Por un lado, sostener una estrategia de seguridad eficaz y medible. Por otro, enviar señales claras de que no habrá tolerancia para conductas indebidas dentro del propio aparato estatal. Esto último es particularmente sensible, porque implica asumir costos políticos en aras de fortalecer el Estado de derecho.
    La narrativa importa, pero los resultados importan más. La pacificación no se decreta: se construye con instituciones que funcionen, con justicia que llegue a tiempo y con autoridades que rindan cuentas. En esa ecuación, el combate a la impunidad es el factor decisivo.
    El país no necesita más promesas grandilocuentes, sino una hoja de ruta clara, con metas verificables y mecanismos de seguimiento. La ciudadanía, cada vez más informada y exigente, no se conforma con diagnósticos. Exige soluciones.
    En síntesis, la pacificación de México pasa por un principio irrenunciable: nadie por encima de la ley y todos sujetos a escrutinio. Sin esa base, cualquier estrategia será, en el mejor de los casos, insuficiente. Con ella, se abre la posibilidad real de avanzar hacia un país más seguro y más justo.