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De Cinco Estrellas. Canirac y Prepa In otorgan 5 mil becas para el programa “Mujeres que Crecen” Por: Victoria González Prado Destacado

18 May 2026
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De Cinco Estrellas. Canirac y Prepa In otorgan 5 mil becas para el programa “Mujeres que Crecen” Por: Victoria González Prado Claudia Ramírez, Adán Escobedo, Ignacio Alarcón, Rodrigo Loeza y Hugo Vela.

 

  • Canirac y Prepa In otorgan 5 mil becas para el programa “Mujeres que Crecen”
  • Operadora Hotelera Norte 19 beneficiará con donativo a 22 organizaciones 
  • Grupo Lufthansa anuncia la adquisición de participación mayoritaria en la italiana ITA Airways

La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) y Prepa In firmaron convenio de colaboración para lanzar -Mujeres que Crecen-, iniciativa que otorgará 5 mil becas educativas con valor estimado de 11 millones 250 mil pesos, dirigidas a mujeres trabajadoras del sector restaurantero y sus familias.

La iniciativa busca ampliar las oportunidades educativas y laborales de miles de mujeres que forman parte de la industria restaurantera, mediante modelo flexible, 100 por ciento en línea y con certificación oficial de la SEP, que permite concluir el bachillerato en solo 16 semanas.

Actualmente, más de 39 por ciento del personal del sector restaurantero no supera la educación secundaria. Las mujeres representan alrededor de 60 por ciento de la fuerza laboral y, en muchos casos, son jefas de familia y principales proveedoras del hogar.

Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente Nacional de Canirac comentó: “estamos convencidos de que la profesionalización es clave para el futuro de nuestra industria. Hoy impulsamos acciones concretas para que más mujeres puedan concluir su educación y acceder a mejores oportunidades de desarrollo personal y profesional”.

El programa ´Mujeres que Crecen´ recibirá financiamiento por parte de Prepa In   de 11 millones 250 mil pesos., lo que permitirá que, a través de Canirac y sus afiliados, se refuerce su papel como impulsor del desarrollo del sector, apostando por el talento como eje central para elevar la competitividad de industria que representa 1.4 por ciento del PIB nacional.

“No tener el bachillerato concluido se traduce en menores ingresos a lo largo de la vida, entre 2 mil y 8 mil pesos mensuales menos, según datos del INEGI”, explicó Rodrigo Loeza King, CEO y fundador de Prepa In y agregó: “en México, tener un certificado de bachillerato concluido brinda movilidad social real. Sin embargo, hay dos causas principales de deserción: la económica y la falta de tiempo; 60 por ciento de los jóvenes que abandonan la prepa lo hacen para trabajar y aportar ingreso al hogar”. 

Prepa In fue diseñado para este perfil adulto, con la tecnología y los avances en modelos educativos necesarios: flexibilidad de horarios (24/7), usabilidad y accesibilidad; contenidos claros y mentorías, ya que brinda acompañamiento humano con tutores y profesores en línea, atención por WhatsApp y clases en vivo vía Zoom.

Una de las grandes ventajas del modelo de Prepa In es el respaldo de la certificación oficial de estudios por parte de la SEP, la cual se lleva a cabo a través del convenio con el Colegio de Bachilleres (ColBach). El modelo de Prepa In ha logrado más de 17 mil graduados con certificado oficial.

La certificación oficial se puede lograr en 16 semanas, en comparación con las alternativas tradicionales de educación a distancia que requieren dos años y cuatro meses dos años y cuatro meses. Para lograr el objetivo de terminar el programa en 16 semanas se requiere compromiso y dedicar dos horas al día, el compromiso es flexible y el participante puede marcar su ritmo de acuerdo con la disponibilidad de su tiempo.

La plataforma Prepa In tiene actualmente más de 30 mil estudiantes en diferentes ciudades del país y en comunidades mexicanas en los Estados Unidos. El Beneficio extendido a familiares de madres trabajadoras ´Mujeres que Crecen´ tiene objetivo claro en favor de este sector, por lo que el beneficio del programa creado por Canirac y Prepa In es extensible a los hijos y a la pareja de las mujeres trabajadoras de la industria.

Solo es necesario ingresar a https://prepain.mx/canirac/ y leer la convocatoria para acceder a 50 por ciento de la beca. 

 
Claudia Ramírez, Adán Escobedo, Ignacio Alarcón, Rodrigo Loeza y Hugo Vela.

 

***** 22 organizaciones de la sociedad civil serán beneficiadas este año con donativo económico conjunto equivalente a 4 millones de pesos que entregará, Operadora Hotelera Norte 19 como parte de su estrategia de responsabilidad social y compromiso con el desarrollo sostenible en México.

Las organizaciones seleccionadas trabajan en distintos frentes, incluyendo educación, medio ambiente, desarrollo comunitario, seguridad alimentaria y fortalecimiento del tejido social, lo que permite amplificar el impacto de este apoyo en diversas regiones del país y seguir trabajando en apego a las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Las asociaciones beneficiadas en 2026 son: Ecopil Arte Crea Conciencia A.C., Reforestamos México A.C., Fundación Educa A.C. Fondo para la Paz I.A.P., Teach 4 All México A.C., Natura y Ecosistemas Mexicanos A.C., Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable A.C., Pronatura Noroeste A.C., Bécalos y Fundación Robótica para la Educación A.C.

También, Fundación Juárez Integra A.C., Juntos, una Experiencia Compartida A.C., Construyendo Comunidades Integrales A.C., Fundación Vive Mejor A.C., Colectivo y Jub Tomate A.C., Aldeas Infantiles SOS México, Comedor Santa María A.C., Nutriendo para el Futuro A.C., Fundación Alma I.A.P., Fundación Tarahumara José A. Llaguno ABP, Promesa I.A.P., Fundación Televisa A.C. (Posible – Cuantrix).

Con esta iniciativa, Norte 19 reafirma su compromiso de contribuir activamente al bienestar de las comunidades donde opera, impulsando proyectos que generan valor social y promueven oportunidades de desarrollo para distintos grupos de la población.

La compañía continuará fortaleciendo sus alianzas con organizaciones de la sociedad civil, convencida de que la colaboración es clave para construir un impacto positivo y sostenible en el largo plazo.

 
22 organizaciones serán beneficiadas con donativos.

 

***** Grupo Lufthansa anuncia la adquisición de participación mayoritaria en la aerolínea estatal italiana ITA Airways tras el pago de 325 millones de euros al gobierno italiano. Así, la compañía aérea más grande de Europa elevará 90 por ciento su participación en operación que se formalizará en junio próximo. 

Este movimiento es la continuación de la compra inicial de 41 por ciento de participación minoritaria realizada en enero de 2025. Según Carsten Spohr, CEO de Grupo Lufthansa, la integración ha avanzado con rapidez sin precedentes, logrando unificar sistemas de reserva, ventas, tarifas y el programa de viajero frecuente Miles and More en apenas un año.

La integración operativa de la red no solo afecta al transporte de pasajeros, sino que ya muestra resultados sólidos en el sector de carga. Actualmente, Lufthansa Cargo, comercializa la capacidad de ITA Airways, lo que equivale operativamente a añadir tres cargueros Boeing 777 a su flota. Además, la aerolínea italiana ya opera plenamente como miembro de Star Alliance, ofreciendo acceso a la red global de salas VIP premium del grupo.

A pesar del anuncio, la transacción definitiva está sujeta a la aprobación de organismos reguladores como la Comisión Europea y el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ). Se espera que el cierre financiero y organizativo total se produzca durante el primer trimestre de 2027. El gobierno de Italia conservará 10 por ciento de las acciones restante, aunque no se descarta que Lufthansa adquiera la totalidad de la compañía en el futuro.

La consolidación de la aerolínea en Italia podría alterar otros procesos de venta en el continente. Actualmente, el grupo alemán compite con Air France-KLM, por la compra de 49.9 por ciento de participación en TAP Air Portugal. 

Analistas del sector sugieren que este avance con ITA Airways podría facilitar el camino para Air France-KLM en Portugal, especialmente debido a las preocupaciones de los reguladores de la UE sobre la competencia en rutas intraeuropeas y transatlánticas.

 
El grupo aéreo adquiere la aerolínea italiana.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.