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De Cinco Estrellas. “Con 102 millones de visitantes, Francia, el país más visitado del mundo“ Por: Victoria González Prado Destacado

27 Feb 2026
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De Cinco Estrellas. “Con 102 millones de visitantes, Francia, el país más visitado del mundo“ Por: Victoria González Prado Serge Papin, ministro francés de Pequeñas y Medianas Empresas, Comercio, Artesanía, Turismo y Poder Adquisitivo.
  • “Con 102 millones de visitantes, Francia, el país más visitado del mundo “, Serge Papin
  • Park City presenta, en CDMX, su estrategia para Semana Santa y verano recordando que el destino no es solo nieve 

Con 102 millones de visitantes, Francia, el país más visitado del mundo, registra nuevo aumento significativo de sus ingresos turísticos (+9 por ciento), Serge Papin, ministro francés de Pequeñas y Medianas Empresas, Comercio, Artesanía, Turismo y Poder Adquisitivo, presentó el balance turístico de 2025, en el que Francia confirma su posición como primer destino turístico mundial.

El impacto económico del turismo en Francia aumentó considerablemente en 2025: con 9 por ciento de crecimiento respecto a 2024, el país alcanzó 77 mil 500 millones de euros en ingresos internacionales, récord histórico, así como saldo positivo en la balanza de pagos de 20 mil 100 millones de euros.

Frente a la competencia de otros destinos, Francia mantiene su liderazgo y reafirma su ambición de alcanzar 100 mil millones de euros en ingresos turísticos en 2030 y convertirse en el primer destino de turismo sostenible.

“Francia es un gran país turístico. Debemos estar orgullosos. En Francia, cada año contamos con más visitantes y más ingresos turísticos “, declaró Serge Papin.

En 2025, Francia recibió 102 millones de turistas internacionales (frente a 100 millones en 2024). Los visitantes europeos confirmaron su importancia (TOP 3: Alemania, Bélgica y Reino Unido), al igual que el mercado norteamericano, que registró fuerte crecimiento (más del +10 por ciento para Estados Unidos).

Si el aumento del número de visitantes ya es buena noticia, el incremento significativo de los ingresos turísticos internacionales es especialmente destacable: crecieron 9 por ciento en un año, alcanzando nivel récord de 77 mil 500 millones de euros.

El saldo de la balanza de pagos es positivo, con 20 mil 100 millones de euros. Este resultado de 2025 sigue a un año 2024 también muy favorable para el turismo, marcado por la organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos y la reapertura de Notre-Dame de París.

El dinamismo turístico en Francia es resultado de estrategia destinada a reforzar la contribución del turismo internacional a la economía francesa, mediante el desarrollo del turismo de saber hacer, el enoturismo y el agroturismo. Esto permite a Francia reafirmar su objetivo de alcanzar 100 mil millones de euros en ingresos turísticos para 2030.

Y para 2026: perspectivas alentadoras desde el primer trimestre En cuanto a los visitantes internacionales, el inicio del año es prometedor, con fuerte aumento de las reservas aéreas a tres meses respecto al año anterior (por ejemplo, México: +19 por ciento). En Europa, España también muestra fuerte dinamismo, con reservas en aumento del +8 por ciento.

Se espera que los destinos de montaña vuelvan a obtener buenos resultados. Las previsiones indican aumento de +1,3 puntos en las tasas de ocupación en el conjunto de los alojamientos para la temporada 2025/2026. Francia, es líder turístico. “El turismo es una apuesta ganadora: es un sector que funciona bien y sigue contribuyendo a la riqueza nacional. Debemos estar orgullosos de este primer puesto mundial, que muchos nos envidian. Algunos incluso logran generar más ingresos. El turismo es un sector competitivo como cualquier otro, y debemos luchar. Y vamos a hacerlo: somos una gran nación turística, y esto debe beneficiar a todos los territorios”, declaró Papin.

El ministro también presentó sus prioridades: turismo sostenible, protegiendo el medio ambiente y el patrimonio para responder a las expectativas de los viajeros. Francia aspira a convertirse en el primer destino de turismo sostenible en 2030, con la reducción del consumo de agua, seguimiento de la huella de carbono, protección de la biodiversidad, mejor gestión de los flujos turísticos y el desarrollo de sellos de accesibilidad y sostenibilidad.

También, turismo accesible para todos. La inversión en el sector turístico debe continuar: próximamente se lanzará misión para analizar las tendencias del sector durante los próximos diez años.

Por último, el ministro recordó la necesidad de atraer nuevos talentos al sector turístico. En este contexto, la Semana de las Profesiones del Turismo 2026 continúa, con más de 2 mil eventos organizados en toda Francia.

 
Serge Papin, ministro francés de Pequeñas y Medianas Empresas, Comercio, Artesanía, Turismo y Poder Adquisitivo.

 

***** Park City presentó en Ciudad de México su estrategia para verano recordando que el destino no es solo nieve. En reunión que combinó los atractivos del lugar y auténtica gin experience de montaña, Park City mostró su apuesta por posicionarse en el mercado mexicano más allá de la temporada invernal.

La presentación estuvo encabezada por Megan Wonderwood, International Marketing Manager de Park City; Juanita Arisa, directora de la cuenta en México y vicepresidenta de TM Americas para Park City; Gary Jones, ejecutivo de cuenta de Park City en TM Américas y, Sara Sergent, CEO de Alpine Distilling.

 
Gary Jones, Sara Sergent y Megan Wonderwood.

 

Megan Wonderwood, al hacer uso de la palabra dijo que el destino busca ofrecer algo más que actividades al aire libre. “Mantener una relación cercana con el mercado mexicano es clave para Park City. Queremos inspirar a más viajeros a descubrir un destino que ofrece experiencias auténticas durante todo el año, combinando naturaleza, cultura y hospitalidad de montaña”.  

De las experiencias destacó: tratamientos de spa. Sound baths, Hiking, ciclismo y yoga. En santuario de rescate equino interactuar con caballos dinámicas diseñadas para trabajar energía y conexión emocional. La experiencia, explicó Megan, genera sensación profundamente calmante y diferenciadora.

Park City se ubica a 35 minutos del aeropuerto, cuenta con vuelos directos desde cinco ciudades mexicanas. En gastronomía, el destino concentra: más de 150 restaurantes con diversa oferta culinaria y propuestas artesanales locales.

Gary Jones, detalló la estructura territorial del destino con zonas como: Deer Valley, Park City Mountain, Kimball Junction y Utah Olympic Park, zonas que pueden recorrerse en aproximadamente 15 minutos en auto, lo que permite combinar actividades deportivas, cultura y gastronomía en una misma jornada.

La oferta hotelera, aunque es diversa, también cuenta con alojamiento premium: St. Regis Deer Valley, Stein Eriksen Lodge, AC Hotel Park City, Sheraton Park City y Hyatt Place Park City. Hay residencias privadas de alto lujo con servicios personalizados que incluyen chef, chofer y transporte aéreo privado.

En verano, comentó Gary, Park City ofrece 240 kilómetros de senderos, rutas de ciclismo de montaña, trekking para distintos niveles, rafting y experiencias en lagos.

 
Megan Wonderwood, Juanita Arisa, Sara Sergent y Gary Jones.

 

En Main Street hay más de 100 tiendas independientes, 47 edificios inscritos en el Registro Nacional de Lugares Históricos, galerías y restaurantes de la Guía Michelin y, consolidando su evolución hacia destino integral donde naturaleza, lujo, historia y cocina convergen. 

El calendario de actividades incluye: Park City Market, Latino Festival, concursos de coctelería y el World’s Longest Shotski.

Gary confirmó gran noticia cuando dio a conocer la nueva ruta directa que une Guadalajara y Salt Lake City con Volaris, e iniciará operaciones el 1 de junio con tres frecuencias semanales. Así, se busca que más mexicanos lleguen al destino, posicionándolo como propuesta integral durante todo el año porque, “la montaña también se vive en verano “. 

Por su parte, Juanita Arisa destacó: “Esta Misión de Ventas reafirma el compromiso de Park City con México. Seguimos construyendo conexiones con la industria y los medios para mostrar un destino dinámico, accesible y lleno de experiencias para cada temporada.”

Y, el momento divertido fue “Mountain Mixer – Gin Experience”, donde los invitados prepararon su propio coctel y conocieron más sobre el Gin. La experiencia fue guiada por Sara Sergent, maestra destiladora de Alpine Distilling, galardonada destilería local de Park City, y por la empresa mexicana Purificación - Laboratorio de Destilados.

Cabe destacar que Sara es figura destacada en la destilación botánica en Estados Unidos, reconocida como semifinalista del premio de la James Beard Foundation y ganadora de múltiples certámenes internacionales.

 
Purificación - Laboratorio de Destilados, Sara y su experiencia, “Mountain Mixer – Gin Experience” y Christian Knippertz, quien siguió al pie de la letra las indicaciones para preparar su coctel.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.