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De Cinco Estrellas. Club Skäl Ciudad de México celebra 75 años. Por: Victoria González Prado Destacado

05 Sep 2025
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De Cinco Estrellas. Club Skäl Ciudad de México celebra 75 años. Por: Victoria González Prado Gabriel Larrea, Susan Wilkinson, Cristina Vázquez y Andrés Hayes.
  • Club Skäl Ciudad de México celebra 75 años y Cristina Vázquez, su presidente pidió a los socios mirar hacia adelante con entusiasmo
  • Turespaña designa a José Miguel Machimbarrena Cuerda, como nuevo Consejero de Turismo para México y Centro América  

Fundada en 1934 en París, Skäl se ha posicionado como la asociación global más influyente para profesionales del turismo. Actualmente reúne a más de 12 mil miembros en 84 países y 312 clubes, integrados por directores, gerentes y empresarios líderes del sector, bajo el lema, “hacer negocios entre amigos”.

En agosto de 1950 Club Skäl llegó a Ciudad de México y, a lo largo de los años, se ha consolidado. Cuenta con 80 socios que han tejido y siguen tejiendo red de colaboración, hermanamientos y vínculos comerciales en ambiente de amistad.

Ahora en este 2025, Skäl Ciudad de México que preside Cristina Vázquez celebra 75 años y festejó en grande con cena de gala en el Casino el Campo Marte donde reafirmó su papel protagónico en la organización y fortalecimiento de la industria turística en el país.

Gustavo Bolio y Josué Meza, fungieron como maestros de ceremonias y dieron la bienvenida a invitados de honor: Marcela Camacho Lozano de la Dirección General de Innovación y Producto Turístico de la Secretaria de Turismo (Sectur) del Gobierno de México, en representación de Josefina Rodríguez Zamora, titular de Sectur Federal; Susan Wilkinson de Skäl Quebec; Andrés Hayes de Skål Washington, vicepresidente Mundial Skål 2025 y presidente Mundial electo 2026; Gabriel Larrea, presidente Nacional Skäl México. También mencionaron a presidentes de los clubes Skäl nacionales e internacionales, líderes empresariales y representantes de la industria turística.


Gabriel Larrea, Susan Wilkinson, Cristina Vázquez y Andrés Hayes. 

 

La presidente Cristina Vázquez, emocionada y orgullosa por representar a la agrupación en Ciudad de México, recibió a todos y cada uno de los invitados al tiempo que agradecía su presencia. Ya en el estrado, Cristina, recordó la importancia histórica de la capital en la red Skäl e invitó a todos los asistentes a mirar hacia adelante con entusiasmo.

Asimismo, comentó: “este aniversario nos impulsa a seguir construyendo un futuro aún más prometedor, lleno de oportunidades y desafíos. Estamos preparados para enfrentar los retos que vendrán, con la misma imaginación y espíritu de equipo que caracteriza a Club Skäl. Visualizamos un futuro donde nuestra organización logre ser líder de la industria, inspirando a los nuevos talentos con nuestra visión y, sobre todo, con nuestros valores. Sigamos trabajando juntos para construir un legado de éxito, innovación y compromiso con la excelencia”.  

“La celebración de los 75 años es mucho más que una fiesta: es símbolo de unidad, amistad y compromiso con el futuro del turismo. Noche donde la historia de Skäl está presente, pero sobre todo donde quedó claro que lo mejor está por venir. Así, Cristina pidió levantar las copas y brindar por los 75 años de Club Skäl Ciudad de México. El brindis se hizo en español, inglés y francés.


Andrés Hayes antes de entregar el reconocimiento a Cristina Vázquez. Abajo, miembros de Skäl y entrega de reconocimiento.

 

 

Más tarde, Andrés Hayes, vicepresidente de Skäl Internacional y presidente electo para 2026, entregó reconocimiento a la presidente Cristina Vázquez por su labor en favor del turismo y por mantener vivos los valores de la organización y leyó lo impreso en el reconocimiento:

“La junta de directores de Skäl Internacional felicita a la organización en Ciudad de México con motivo de su aniversario. Nos sentimos profundamente orgullosos de celebrar este importante logro, reconociendo al club como pionero del movimiento Skäl en el país. Valoramos su trayectoria, lealtad y liderazgo, por contribuir de manera significativa al fortalecimiento de la organización a nivel nacional y mundial”. 

Por su parte Gabriel Larrea, presidente nacional de la agrupación destacó la participación de los integrantes de Ciudad de México al subrayar su compromiso y aportación al fortalecimiento de la red nacional. “Lo que a Skäl Ciudad de México los hace importante es que tiene todas las ramas del turismo integradas en una sola asociación. En México somos 970 socios y estoy casi seguro de que para final de año vamos a cerrar con mil socios y la presencia de las 27 asociaciones a lo largo del país”.

Larrea destacó también “la organización trabaja por impulsar la innovación, la sostenibilidad y la integración tecnológica como ejes centrales para el futuro del turismo. “Estamos convencidos de que México es un referente mundial en turismo, y nuestra misión es seguir tendiendo puentes entre empresarios y profesionales para impulsar proyectos que fortalezcan al sector”.   

Cabe destacar que durante la cena de gala se reconoció a Skälegas de Ciudad de México que cumplieron más de 40 años de ser socios: Philip Gerondeau, Rafael Guerrero, Bernardo Otero, Rafael Millán y Josué Meza.

La velada fue amenizada por la Orquesta Clásica de México fundada por el maestro Carlos Esteva Loyola.

 
Andrés Hayes antes de entregar el reconocimiento a Cristina Vázquez. Abajo, miembros de Skäl y entrega de reconocimiento.

 

***** El Instituto de Turismo de España (TurEspaña) designó a José Miguel Machimbarrena Cuerda como nuevo Consejero de Turismo de la Embajada de España en México, con competencia también en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, y con residencia en Ciudad de México.

José Miguel Machimbarrena Cuerda toma posesión como nuevo Consejero de Turismo en la Embajada de España y Director de la Oficina Española de Turismo en sustitución de Fernando Villalba, cuyo mandato de cinco años expiró a finales del mes de agosto.

Bajo la dependencia del Embajador de España, Juan Duarte Cuadrado, tendrá como misión principal la promoción de España como destino turístico en México. Desempeñará esta misma función en las embajadas de España en los en los países de América Central en los que está también acreditado. Este nombramiento se enmarca en el proceso periódico de renovación de los puestos directivos de la red de Oficinas Españolas de Turismo.

En esta nueva etapa se impulsarán acciones dirigidas a reforzar el posicionamiento de España en los mercados de México y Centroamérica como destino turístico sostenible, diverso, innovador y de calidad, al tiempo que reforzará los vínculos y alianzas estratégicas con el sector. Este nombramiento coincide con el lanzamiento de la nueva campaña enfocada en el turismo sostenible: “Think You Know Spain? Think Again”, eslogan que pretende potenciar el slow travel y dar a conocer destinos turísticos más desconocidos para los viajeros internacionales.

El nuevo Consejero tiene amplia experiencia profesional tanto en materia de promoción turística como en el sector de la comunicación y la prensa. Antes de asumir su nuevo cargo, Machimbarrena se desempeñó como Subdirector Adjunto de Estrategia y Servicios al Sector Turístico en las oficinas centrales de Turespaña, con sede en Madrid, donde coordinó la red de las 33 Consejerías de Turismo en el exterior, distribuidas estratégicamente en los principales mercados emisores de viajeros hacia España.

“Este nombramiento es mucho más que un reto profesional: es el privilegio de trabajar en un país y una región que conozco y admiro profundamente. México, concretamente, se ha consolidado en los últimos años como uno de los mercados clave para la estrategia turística de España, con un perfil de viajero sofisticado y cada vez más interesado en productos y destinos de alta calidad que refuerzan la sostenibilidad de nuestro modelo turístico. Asimismo, considero un honor poder contribuir, desde el turismo, a estrechar los lazos que nos unen y a profundizar en el conocimiento mutuo entre nuestros países” señaló José Miguel Machimbarrena Cuerda.

El nuevo Consejero llega en un momento de gran dinamismo en la relación bilateral entre ambos países, marcado por el crecimiento sostenido del turismo mexicano hacia España. En 2024, México fue el segundo país emisor no europeo, con más de un millón de turistas y un gasto de 2 mil 940 millones de euros. A esto se suma conectividad aérea excepcional, con 73 vuelos semanales desde cuatro ciudades mexicanas y la incorporación de nuevas frecuencias desde Querétaro a partir de octubre. La ruta Ciudad de México-Madrid se mantiene como la más importante del Aeropuerto Benito Juárez en 2023, 2024 y el primer cuatrimestre de 2025, consolidando la relación estratégica en plena expansión.

Con visión enfocada en la sostenibilidad, la diversificación y la colaboración público-privada, Machimbarrena liderará iniciativas orientadas a diversificar la oferta, aumentar la conectividad aérea, fomentar el turismo de calidad y consolidar a España como el destino europeo preferido en el ámbito territorial de su competencia.

 
José Miguel Machimbarrena Cuerda, nuevo Consejero de Turismo de la Embajada de España en México.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.