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De Cinco Estrellas. El Festival Gastronómico de Colombia en Café Urbano. Por: Victoria González Prado Destacado

03 Sep 2025
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De Cinco Estrellas. El Festival Gastronómico de Colombia en Café Urbano. Por: Victoria González Prado Chef Juan Jiménez Cuartas, Álvaro Rey y los chefs Braulio Juárez y Bladimir Álvarez.
  • El Festival Gastronómico de Colombia en Café Urbano al interior del Hotel Presidente InterContinental Ciudad de México
  • República Dominicana recibió de enero a julio de este año 7.2 millones de visitantes internacionales, 3.2 por ciento más que en 2024 

Tienes que darte prisa, buscar el mejor momento y acudir al Festival Colombiano, en Café Urbano, al interior del Hotel Presidente InterContinental Ciudad de México pues inició el lunes y concluirá el próximo 14 de septiembre. Dos semanas para disfrutar los sabores de la cocina colombiana y en especial de Cartagena. 

Y para darle gusto al paladar con sabores auténticos los chefs Juan Jiménez Cuartas y Bladimir Álvarez, llegaron desde el hotel InterContinental Cartagena, para mostrar las delicias de la cocina colombiana.

La gastronomía colombiana está ligada a sus fiestas, tradiciones y costumbres y son elementos esenciales para fortalecer y preservar el legado ancestral de la cocina, dijo el chef Juan Jiménez. 


Chef Juan Jiménez Cuartas, Álvaro Rey y los chefs Braulio Juárez y Bladimir Álvarez. 

 

Por cierto, su trayectoria revela su pasión por la gastronomía colombiana, que lo ha llevado a ser líder y su cocina se ha llevado también a festival londinense donde se elogiaron sus platillos, comentó Álvaro Rey, gerente general del inmueble en Polanco.

Asimismo, se refirió al chef Bladimir Álvarez, quien cuenta con trayectoria culinaria en constante crecimiento, forma parte del equipo de cocina del mismo hotel en Cartagena. Su pasión por la gastronomía se refleja en propuestas que combinan la riqueza de los sabores regionales con técnicas contemporáneas, por lo que ambos chefs, han creado experiencia muy especial para servir durante el festival.

Hay innumerables propuestas que se servirán en Café Urbano. Por ejemplo, las arepas de huevo, famosísimas y deliciosas aseguró Álvaro Rey, y el chef agregó que, durante los desayunos en Café Urbano, si lo solicitas te harán arepas de huevo que no solo son famosas también deliciosas, comentaron.


El chef muestra uno de los productos esenciales de Colombia el plátano. 

 

Luego el chef, durante la master class detalló que invitará a los comensales que acudan al festival a condimentar cada platillo con tips y recomendaciones que harán que la experiencia gastronómica sea todavía más exquisita.

De igual forma ambos chefs coincidieron en señalar que “en Colombia, el ajo, el cilantro, semillas de achiote y plátano verde, entre otros condimentos, son esenciales en la cocina y los utilizamos de forma distinta para darle sabor característico a los platillos”. 

La gastronomía de Cartagena, es muy diversa y se caracteriza por la influencia de las culturas africana, española e indígena, con sabores caribeños que resaltan el uso del coco y los mariscos. Platos imperdibles incluyen el pescado frito con arroz de coco y patacones (plátanos fritos), el sancocho de pescado y las carimañolas.

 
El chef Bladimir prepara la famosa arepa de huevo.

 

Cabe destacar que el chef Álvarez se ha involucrado activamente con la Fundación Sonrisas de León, proyecto comunitario dedicado al bienestar infantil. Con esta iniciativa, aporta su talento y vocación social, diseñando menús nutritivos y participando en eventos que benefician a niños de comunidades vulnerables. Su compromiso va más allá de la cocina tradicional, integrando responsabilidad social, creatividad y liderazgo profesional para crear gastronomía que trasciende el servicio y aporta impacto positivo en la sociedad.

En el menú, que se servirá en Café Urbano, destacan entradas como: las carimañolas costeñas, canasta de patacón, empanadas colombianas, arepitas con hogao y chicharrón y, de platos fuertes: ajiaco Santafereño, bandeja Paisa, arroz cartagenero, y sancocho trifásico.

 
Coctel de camarón, Carimañola, cazuela de frijoles y el delicioso postre.

 

Los postres que son esenciales para dar fin a buena comida también están disponibles y en el menú encontrarás: enyucado, torta María Luisa y pastel Gloria, entre otros. La experiencia culinaria estará disponible de lunes a sábado, de 2:00 a 9:00 P.M., y los domingos de 10:00 A.M., a 4:00 P.M., con delicioso brunch.

¡Ah!, no olvides echarle un ojo a las artesanías colombianas de Arte Verde que están presentes en este festival. Carolina Osorio también estará durante las dos semanas con exhibición y venta de bolsos, servilleteros, tablas para queso, sombreros y otros objetos.

 
Artesanía colombiana.

 

***** El ministro de Turismo de República Dominicana, David Collado, logró reunir a más de mil 600 agentes de viajes, tour-operadores, socios comerciales y prensa, durante cena, en el marco de IBTM Américas.

Como ya lo ha hecho en otras ocasiones, el ministro mostró la riqueza de su país durante la presentación en la que hablo con pasión de la riqueza natural, los destinos turísticos y experiencias ante público ávido de buenas noticias,

David Collado, aprovechó la oportunidad para presentar la nueva campaña internacional “Dominicana te Sonríe”, que refleja la hospitalidad y alegría de su gente que se vuelve contagiosa. Es invitación a descubrir el alma del Caribe: playas turquesas noches llenas de música y baile, exquisita gastronomía, aventuras y momentos que serán difíciles de olvidar.  

La reunión, sirvió también para dar a conocer las cifras del turismo en República Dominicana que recibió de enero a julio de este año 7.2 millones de visitantes internacionales lo que se traduce en 3.2 por ciento más que en 2024 y aseguró contundente: “México es parte importante de este logro y crecimiento”. 

En IBTM Américas, el estand más grande fue el de República Dominicana que quiere ser referente en turismo MICE, segmento que a decir del ministro Collado, “crece aceleradamente”.  

Antes de su presentación, Jacqueline Mora, viceministra técnica de Turismo en ese país caribeño al referirse al segmento MICE aseguró: “tenemos 150 hoteles, 452 salones de eventos con capacidad máxima de 10 mil personas.

Del segmento MICE, en 2024, viajaron al país alrededor de 327 mil visitantes y se realizaron 10 mil 854 actividades. Los visitantes fueron de Estados Unidos, México, Colombia, Puerto Rico y Canadá organizando reuniones, eventos, congresos y viajes de incentivos.

“Se realizaron 5 mil 650 reuniones, 396 congresos, 643 incentivos y 4 mil 166 eventos, dejando importante derrama económica”.

Asimismo, la viceministra recordó que “con inversión público-privada de alrededor de 70 millones de dólares, inició la construcción del Centro de Convenciones de Santo Domingo, principal destino MICE y contará con 5 mil metros cuadrados de pabellón ferial, vestíbulo y oficinas, auditorio para 2 mil 800 personas y 15 salas de 100 a 6 mil metros cuadrados donde podrán sesionar de 100 a 500 personas.

“Con el nuevo Centro de Convenciones de Santo Domingo, República Dominicana continuará al alza en el segmento MICE, mercado donde el congresista deja entre 600 y mil 200 dólares por estancia lo que se convierte en importante derrama económica”.

Jacqueline Mora señaló que esa derrama económica, “impulsará no solo el turismo sino también la economía y la inversión extranjera en el país. Las ventajas de Santo Domingo como destino MICE y de Negocios son ideales para este segmento ya que cuenta con extraordinaria ubicación, conectividad aérea a Estados Unidos, América Latina y Europa. Importante infraestructura hotelera con más de 7 mil habitaciones en la ciudad y amplia oferta histórica, cultural y gastronómica.

Así, República Dominicana busca fortalecer portafolio diverso de ciudades y regiones capaces de albergar grandes eventos: Santo Domingo, Punta Cana, La Romana, Puerto Plata y Miches. 

 
Jacqueline Mora.

 

Al concluir, la viceministra, David Collado, con el entusiasmo que lo caracteriza detalló que, “el crecimiento del turismo dominicano desde México ha sido notable. Pasamos de 33 mil pasajeros a 117 mil en poco tiempo gracias a nuevas rutas aéreas. Aeroméxico vuela todos los días a Punta Cana y Santo Domingo; Arajet opera vuelos desde Ciudad de México y Cancún. A estas rutas se suman las de Copa Airlines vía Panamá y que, a partir de enero también conectarán con Santiago y Puerto Plata.

De esos 117 mil visitantes recibidos en 2024, “hoy sumamos más de 85 mil en lo que va de este año 2025 con crecimiento de 26 por ciento. Estas cifras consolidan a México como uno de los mercados estratégicos y de mayor potencial en América Latina, impulsado por conexión aérea en expansión e interés creciente por descubrir las experiencias únicas que ofrece ese país ubicado en el Archipiélago de las Antillas Mayores.

“A nivel global, el turismo dominicano también vive un momento histórico, con más de 7.2 millones de visitantes internacionales a julio de 2025, 3.2 por ciento de crecimiento en comparación con el año anterior.

Señaló que el país cuenta con ocho aeropuertos, y siete puertos de cruceros que impactan directamente a 32 provincias, lo que lo posiciona como destino estratégico en la región, con densidad turística de 231 visitantes por kilómetro cuadrado.

Este crecimiento también, señaló, ha sido impulsado por políticas de conectividad, como la ley que incentivó, la creación de aerolíneas locales, entre ellas Arajet y Sky High, y por la diversificación de su oferta turística hacia segmentos como lujo, deportes, salud y bienestar. Bajo la visión de proyectarse como parte integral del Caribe.  

El ministro también compartió las novedades en cuanto a apertura de hoteles de lujo que dijo, “reforzarán la posición del país como referente de excelencia en la región”.

La República Dominicana, se ha consolidado como verdadero gigante turístico en el Caribe. En 2023 alcanzó récord histórico con 11.2 millones de visitantes, superando su propia población de 10.8 millones de habitantes, dijo el ministro de turismo.

 
David Collado.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.