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De Cinco Estrellas. La hotelería informal creció 300 por ciento más en la Ciudad de México. Por: Victoria González Prado Destacado

13 Mar 2023
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De Cinco Estrellas. La hotelería informal creció 300 por ciento más en la Ciudad de México. Por: Victoria González Prado El presídium durante la celebración del Día de la Hotelería.
  • La hotelería informal creció 300 por ciento más en la Ciudad de México, Rafael García González
  • Se prevén 90 millones de pesos en derrama económica durante la Expo & Oil Gas México en Villahermosa, Tabasco 

En los últimos tres años la hotelería informal creció 300 por ciento más en la Ciudad de México sin que esté obligada a acatar las leyes de Turismo, establecimientos mercantiles y protección civil entre otras disposiciones a las que está obligada la hotelería formal, aseguró, Rafael García González, presidente de la Asociación de Hoteles de la CDMX durante la celebración del Día de la Hotelería y, agregó, es urgente regular el hospedaje informal actividad, que sin contar con marco normativo, ofrece 23 mil cuartos que se anuncian en plataformas digitales. 

Asimismo señaló que la Ciudad de México es el séptimo lugar en importancia a nivel mundial con 650 hoteles con 54 mil habitaciones y 300 hoteles de calidad turística en todas las ramas en las nueve zonas en las que está dividida la Ciudad de México.

El presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México dijo también, “en marzo cumplimos tres años del inicio de la pandemia, los tres años más difíciles del turismo y la hotelería en esta capital, ya que tuvimos ocupación hotelera promedio en 2020 del 20 por ciento, en 2021 de 30 por ciento y en el año 2022 de 50 por ciento”.

Para este año dijo, “esperamos alcanzar 60 por ciento de ocupación y vamos a tratar de igualar la tarifa de 2 mil pesos que se tenía en 2019 quedando solo por alcanzar tres años por inflación, qué hay que remontar”. 

Asimismo, García González indicó que esos tres años dejaron pérdidas millonarias al sector hotelero que fueron cubiertas, en muchos casos, con préstamos bancarios que en la actualidad “estamos pagando muchos de nosotros”.


El presídium durante la celebración del Día de la Hotelería.
 

Señaló que las mujeres ocupan 58 por ciento de las contrataciones en el sector hotelero y son contratados también muchos jóvenes que son la fuerza laboral.

Para este año 2023 se vislumbran otros horizontes, la realización del primer Tianguis Turístico en la capital del 26 al 29 de marzo en el centro Banamex y se espera romper todos los récords de los tianguis pasados en el número de ingresos, compradores, expositores y número de países que nos van a venir a visitar y servirá para que los habitantes de la ciudad tomen conciencia de la importancia del turismo”.

Aseguró que México es un país que tiene gran potencial turístico y económico, prueba de ello es lo que acabamos de ver hace días, que viene Tesla con grandes inversiones para el estado de Nuevo León, lo cual pone los ojos del mundo en Mexico y la próxima década seguramente será protagonista en inversión y en turismo”.


Nathalie Desplas y Rafael García González.
 

El secretario de turismo federal, Miguel Torruco Marqués, envió mensaje grabado en el que recordó que el Museo de la Hotelería Mexicana, ubicado en Orizaba, Veracruz  es porque en esa localidad, el 10 de octubre de 1525, de acuerdo con las actas de cabildo de la Ciudad de México, se establece el primer mesón de la Nueva España, propiedad de Francisco de Aguilar, a quien se le reconoce como uno de los precursores de la hotelería en el continente americano.

Felicitó a los hoteleros ahí reunidos y aseguró que en este 2023 el Tianguis Turístico en la capital del país romperá todos los récords de los tianguis antes realizados.

En su oportunidad, Nathalie Desplas, secretaria de turismo de la CDMX indicó, “estamos orgullosos de los hoteles y los frutos a mediano y largo plazo que se verán. Hoy tenemos una comunicación ordenada y muchos productos para ofrecer a los visitantes. Siempre hay que hablar bien de la Ciudad de México. Es ciudad reconocida con 39 premios, se han recuperado espacios públicos, contamos con cuatro sitios Patrimonio, deliciosa gastronomía, somos primer lugar en llegada de turistas, capital Cultural de América y estamos dando cursos de concientización para quienes tengan primer contacto con los turistas”.


Leovigildo Chávez, Christian García Romero y Alberto Albarrán.
 

A la reunión acudieron entre muchos otros, los presidentes de la Cámara Nacional de Comercio Ciudad de México, Jesús Rodríguez; de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, Germán González; de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Armando Zúñiga; de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras, Luis Barrios. También, la directora del Fondo Mixto de la CDMX, Christian García Romero; los alcaldes de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe; de Benito Juárez Santiago Taboada y de Cuajimalpa, Adrian Rubalcava.

 
Luis Barrios, Rosalinda González Quintanilla y Germán González.

 

***** En la tercera edición de la Expo Oil & Gas México a realizarse en Villahermosa, Tabasco, del 29 al 31 de marzo próximo en el Centro de Convenciones Tabasco   2000, se prevén más de 500 millones de pesos en acuerdos de negocios y 90 millones de pesos en derrama económica, aseguró Ricardo Ortega, director general de  Oil & Gas Alliance.

De igual forma indicó que una de las prioridades del evento es incentivar las alianzas estratégicas entre  las empresas mexicanas a través del programa ‘México va primero’, iniciativa que pretende hacer valer la oportunidad de negocios para los proveedores mexicanos en el sector de energía”.

Por su parte, Juan Carlos Calderón Alipi, director de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Tabasco (OCV) agradeció al equipo de Oil and Gas haber elegido Villahermosa como sede de la reunión, con el compromiso de que éste se consolide como evento bandera de la entidad y que impulse al sector energético, que es estratégico para la economía del estado.   

Señaló que la ciudad cuenta con 6 mil cuartos  de hotel y siete vuelos diarios desde la Ciudad de México a Villahermosa por lo que es considerado excelente lugar para realizar turismo de reuniones.

Aseguró que la ciudad de Villahermosa se caracteriza por ser “nodo logístico y regional con características que les permiten alojar este tipo de eventos, de gran alcance y magnitud. Villahermosa es la ciudad más importante en temas energéticos dentro del país.

Para esta versión de la Expo Oil & Gas se esperan alrededor de 5 mil asistentes de más de siete países, más de 50 empresas expositoras del ramo energético nacional e internacional. Participación en las mesas de negocios de las 11 operadoras, tractoras y contratistas (OTC) nacionales y extranjeras y el debate de 25 líderes sobre temas relevantes de la industria.

Por su parte, el biólogo José Ramón Silva Arizabal, comisionado de Energía de Tamaulipas, quien participó de forma virtual, se refirió a la importancia de reforzar las acciones para beneficio del sector energético mexicano y dijo que Tamaulipas está “bien puesto” para seguir contribuyendo en planes de acción alineados a la temática 2030, enfocando esfuerzos para garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna.


José Ramón Silva en la pantalla, Juan Carlos Calderón y Ricardo Ortega.
 

“El Ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”.

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.