Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. Un Año De Claroscuros. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

01 Oct 2025
212 veces
Desde San Lázaro. Un Año De Claroscuros. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/Claudiashein

Con sus matices, pero el año de gobierno de la presidenta Sheinbaum ha sido muy similar al de su antecesor, sobre todo en hacer de la mentira y medias verdades la piedra angular del ejercicio del gobierno.

Los datos duros que presentan son sesgados, ya que por ejemplo, señalan que bajaron los homicidios dolosos, pero no dicen nada del incremento de las cifras de desaparecidos; se menciona que ya  casi no hay desabasto de medicamentos, pero omiten señalar que los incumplimientos son culpa de proveedores extranjeros, o por el rechazo de los insumos médicos por parte de los almacenes del sector salud, o más grave, porque no se les paga a los laboratorios.

Tanto Pemex como el IMSS-Bienestar, o el ISSSTE, entre otros organismos,  contratan servicios y compran productos, pero no pagan.

Cuando se menciona al inédito endeudamiento que se ha hecho en los gobiernos de la 4T, la mandataria menciona que es culpa de  Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto.

Presume del nuevo Poder Judicial que ahora es del pueblo, pero omite señalar que hubo un nivel abstencionismo del 90 por ciento en la elección y el 10% restante de los empadronados que votaron  lo hicieron  con el acompañamiento de la música de los acordeones que implicó un fraude electoral sin igual en la historia democrática de México.

Con las reformas a la Ley de Amparo se fortalece el autoritarismo al dejar en total estado de indefensión a los ciudadanos ante el avasallamiento del  poder público.

Los derechos humanos de los mexicanos quedarán en entredicho.

Presumen que ya no hay corrupción cuando ha salido a la luz todo el asunto del huachicoleo fiscal que implicó en una primera evaluación, un daño al erario  de más 500 mil millones de pesos, además de muertos, desaparecidos y fugas de varios delincuentes, amén de que los peces gordos siguen despachando en el senado o disfrutando de lo mal habido en sus haciendas.

Si no fuera por el gobierno de Donald Trump, conoceríamos  muy poco de los narcopolíticos incrustados en la médula de la 4T o de las fechorías de los hijos de AMLO.

Siempre sale a la luz toda la mierda y así seguirá brotando por las alcantarillas del oficialismo, porque existen demasiadas evidencias e información en poder de las agencias de investigación e inteligencia de Estados Unidos que no descansarán hasta poner tras las rejas a todos esos narcoterroristas que atentan contra la seguridad interior de ese país.

Todo es tapadera y complicidad mientras no se demuestre lo contrario.

Elogio en boca propia es vituperio. Las cifras alegres del gobierno de la Cuarta Transformación son  muy lejanos a la modestia y a la autocrítica.

Vivimos en un México irreal construido en el aire desde Palacio Nacional.

El vórtice de la popularidad de la mandataria está compuesto por el regalo de dinero público a la población y párele de contar, porque no hay nada más que presumir.

Por supuesto, el viraje de la estrategia en materia de seguridad pública representa un gran avance al contrastarlo con el  “abrazos no balazos”, de AMLO, que fue una claudicación del gobierno para empoderar a los criminales que aún mantienen el control en buena parte del territorio nacional.

 De igual manera, el nombramiento de Omar García Harfuch ha sido un gran acierto de la presidenta, aunque requiere todavía más apoyo presupuestal e institucional para continuar la cruzada contra los criminales.

Lo hemos dicho en otras ocasiones, la gestión de la primera mujer presidenta podría ser muy exitosa en tanto  se quite la cadena de mando que viene desde Palenque.

Mientras no rompa con su mentor, sobre todo en llevar ante la justicia a esos funcionarios públicos de la 4T que han violentado la ley, pues el ejercicio de gobierno será muy limitado por la complicidad y la sumisión.

Ya pasó un año y ya padeció la doctora  lo que significa trabajar sin los márgenes de  maniobra económicos y presupuestales para emprender nuevos proyectos y corregir todo el desbarajuste que le heredaron y por desgracia seguirá así por el resto de su sexenio. Con un déficit fiscal creciente y con contratación de más deuda a un costo exorbitante, a tal nivel que el próximo año se pagaran 1.7 billones de intereses, no es posible revertir la pobreza y la marginación.

Se ahuyenta la inversión con un estado de derecho endeble y a modo del gobierno.

 AMLO repitió hasta el cansancio que ya habíamos alcanzado la soberanía energética cuando se importan más gasolina y gas de los que produce el país, pero eso que importa, si lo relevante es insistir en la mentira para que el pueblo bueno y sabio se trague el anzuelo, aunque con una carnada muy amarga, ya que el costo por litro de gasolina es de 24 pesos por litro, más cara que en Estados Unidos y Canadá.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.