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Bancos, listos para acompañar al próximo gobierno

18 Abr 2024
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Bancos, listos para acompañar al próximo gobierno Imagen tomada de: https://twitter.com/AsocBancosMx
  • La nueva administración debe plantear sus prioridades y el sector bancario tiene que exponer su visión para saber cómo colaborar con el gobierno entrante, explicó Patricio Diez, director general de Compartamos Banco

 

La banca está bien posicionada para atender las necesidades que existan de financiamiento a nivel local, regional y nacional y su deseo es acompañar a la siguiente administración para materializar proyectos de inversión en el país, aseguró Patricio Diez, director general de Compartamos Banco.

 

A su llegada, las nuevas administraciones deben plantear cuáles son sus temas prioritarios. Es en este punto que el sector bancario, tanto en gremio como individualmente, tienen que exponer su visión para saber cómo pueden colaborar con el gobierno entrante a fin de que se una gestión exitosa.

 

“Si a la nueva administración le va bien es porque al país le va bien, y es ahí donde la banca juega un papel fundamental para dar financiamiento a todos estos proyectos en donde se vean beneficiados los mexicanos con un crecimiento económico por arriba de lo que hemos visto en los últimos años”, apuntó en el marco de la 87 Convención Bancaria.

 

El sector llega bien posicionado a esta transición, ya que el gobierno que está por finalizar dejó claro desde el inicio que no haría cambios a la forma de operar de los bancos a fin de que continuaran con sus esfuerzos, tanto de inclusión financiera como en acercar más productos a los mexicanos.

 

Pese a los avances todavía queda camino por recorrer, ya que aún hay comunidades aisladas que no tienen acceso a servicios financieros formales, reconoció, y es ahí donde se encuentra la responsabilidad y oportunidad para los bancos de desarrollar productos regulados, transparentes y eficientes.

 

“Seguimos viendo que hay un mercado potencial muy grande, una necesidad enorme de financiamiento y es donde creemos que tenemos la gran responsabilidad de seguir originando crédito de forma rigurosa, pero también desarrollar otros productos”, señaló.

 

A fin de alcanzar este objetivo, Patricio Diez sostuvo que la banca en general tratará de seguir migrando hacia una digitalización ordenada que busque acercar productos financieros a más personas y con esto cerrar las brechas de inclusión que persisten en el país.

 

“La digitalización de la oferta se vuelve fundamental para poder llegar a más gente a un menor costo, a comunidades aisladas y ese esfuerzo continuará vigente en los siguientes años”, concluyó.

 

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.