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De Cinco Estrellas. Impresionantes y hasta mareadoras, las nuevas atracciones del Comcast Building. Por: Victoria González Prado Destacado

05 Feb 2025
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De Cinco Estrellas. Impresionantes y hasta mareadoras, las nuevas atracciones del Comcast Building. Por: Victoria González Prado La vista es sensacional.
  • Impresionantes y hasta mareadoras, las nuevas atracciones del Comcast Building, uno de los inmuebles del Rockefeller Center
  • The Beam y Skylift harán que sientas que estás en el vacío o flotando entre los rascacielos
  • Julia Hillenbrand, fue nombrada vicepresidente de Ventas de Lufthansa Group

Nueva York, Nueva York.- ¡Caray! Nunca pasó por mi mente que volvería al Rockefeller Center sólo para conocer las dos nuevas atracciones en el edificio Comcast Building: Skylift y The Beam, que abrieron el 1 de octubre del año pasado y, no por nada, fuimos de las primeras personas en disfrutar desde ellos magníficas vistas de esta urbe, que vive intensamente noche y día.

Para llegar a ellos debes abordar ascensor que sólo te lleva al segundo piso, donde hay sala con gran maqueta del Rockefeller Center y exposición de fotos relativas a la construcción del Comcast Building. Al final de la sala te sientas y puedes ver breve vídeo relativo al conjunto de edificios de dicho centro. Sales de allí y otro ascensor te lleva a: Top of the Rock. Sentí que mis oídos se tapaban porque el ascensor sube del piso 2 al 67 en pocos segundos.

 
The Beam recrea la famosa foto de 1932 “Almuerzo en la cima de un rascacielos”.

 

Teníamos listo el boleto de entrada. Yo iba con los nervios un poco alterados y cuando me preguntaron si subiría a las nuevas atracciones respondí: “quiero ver cómo son, sólo así puedo decidir”.

Mientras el ascensor subía mi corazón palpitaba más y más. Sentía que me sudaban las manos y me decía a mí misma “no subirás, las alturas no te gustan”.

Al abrirse las puertas en el piso 67 lo primero que hallas es gran ventanal y ves de inmediato gran parte de la ciudad e impresionantes rascacielos que llegan a las nubes frente a mí. Tuve sensación de seguridad a pesar de la altura en que estaba. 

En el piso 69, el observatorio es al aire libre, aunque la terraza está rodeada de cristales puedes ver la ciudad 360 grados. Y el piso 70 es totalmente al aire libre, no hay cristales que te separen del vacío y ahí empezó la temblorina. 

The Beam, es viga ubicada en la planta 69 y se eleva como a 3 metros y medio por encima de la terreza. La vi sencilla y dije. Sí. Me subo. Te sientas en la viga, te pones el cinturón y empieza a subir para poder admirar desde ahí los rascacielos. Pensé que desfallecía. Cerré los ojos por un instante y al abrirlos la viga giraba. Me quedé paralizada pero al mismo tiempo temblaba de la cabeza a los pies. No pude tomar una sola fotografía cuando de pronto alguién grito: ¡ahora va la foto!, y claro, salí con cara de susto. 

 
La vista es sensacional.

 

Es importante recordar que The Beam recrea la famosa fotografía de 1932 “Almuerzo en la cima de un rascacielos” en la que 11 obreros posaron sobre viga suspendida sobre las calles de Nueva York. La fotografía se tomó durante la construcción del Comcast Building. 

El Comcast Building es rascacielos estilo Art Déco. Se yergue en el número 30 de esas manzanas y muchas personas también lo llaman 30 Rock, alberga oficinas, entre ellas la sede mundial de la cadena de televisión NBC.

Luego siguió el Skylift. Esa atracción se veía muy sencilla. Nada impactante. Es plataforma giratoria que se alza tres pisos por encima de la planta 70 y, durante unos minutos, te da una panorámica 360 de la ciudad. Suben de 10 a 12 personas

Por supuesto me subí muy confiada. Te piden no sacar los brazos. No te sujeta nada, vas de pie formando un círculo con el resto de las personas. La plataforma empieza a subir lentamente hasta alcanzar los tres pisos. Una vez ahí gira 360 grados y la sensación es como estar en el vacío o flotar entre los rascacielos. No lo puedo expresar, será mejor que lo experimenten. Yo seguí temblando.

 
Aquí en este edificio, Comcast Building, están ambas atracciones.

 

La plataforma circular, al aire libre, del Skylift es de fibra de vidrio con niveles que imitan el mármol, evoca los motivos de diseño icónicos que se encuentran en todo el Rockefeller Center. Cuenta con 96 “flautas” de píxeles LED que proyectan espectáculo de luces mágico que se puede ver día y noche desde cualquier punto de la ciudad. Por supuesto, yo no volveré a subirme. Como experiencia fue suficiente y tengo por gran logro haberlo visto todo tan fácilmente. 

Además, si es tu cumpleaños, si celebras  aniversario o cualquier tema de interés puedes solicitar personalizar las 96 “flautas” de píxeles LED y se proyectará lo que deseas. Por supuesto, yo, no volveré a subirme y mucho menos celebraré. Para mí fue gran logro haberlo visto tan fácil como experiencia fue suficiente. 

Necesito recalcar que el Skylift, eleva a los visitantes tres pisos por encima del piso 70 de 30 Rock, y sin lugar a duda, disfrutas de vistas 360 grados sin obstáculos.

 
Maqueta del Rockefeller Center.

 

La inauguración del Skylift marca la conclusión de la revitalización de varios años del Rockefeller Center. La transformación incluye nuevos restaurantes de lujo como Jupiter, Le Rock y NARO, nueva generación de destinos de compras que incluyen N.Peal, Todd Snyder, Rough Trade y McNally Jackson; y continua el “public art program” con obras contemporáneas e internacionales de artistas como Basil Kincaid, Melissa Joseph y Dominique Fung. 

Visitar Rockefeller Center en invierno es mágico. En el complejo se coloca el emblemático árbol de Navidad y la pista para patinar patinar The Rink.    Se colocan a partir del 12 de octubre y sólo vimos cuando empezaban a colocarlos, no pudimos patinar o conocer a Santa Claus.  

Es importante recordar que durante más de 90 años el Rockefeller Center ha sido icono mundial en el corazón de la ciudad de Nueva York. Concebido por John D. Rockefeller Jr. como “ciudad dentro de la ciudad”, el centro consta de 13 edificios conectados por un vestíbulo subterráneo. Alberga las principales atracciones de Nueva York, como The Rink, para patinar sobre hielo de octubre 12 al final de marzo de cada año, y el Top of the Rock Observation Deck, con The Beam y  Skylift.  

Hay entretenimiento en vivo durante todo el año en NBC Studios, Radio City Music Hall, Today Show Summer Concert Series e iNDIEPLAZA de Rough Trade. El centro se extiende a lo largo de la Quinta Avenida y ofrece casi 50 tiendas en dos niveles para compradores exigentes que buscan lo mejor en marcas globales y locales.

 
La vista desde el Skylift es completamente diferente de acuerdo a la hora.

 

El centro también es codiciado destino comercial para familias y niños, con tiendas insignia, alberga restaurantes de chefs con estrellas Michelin y ganadores del premio James Beard. Hay restaurantes informales, sitios para eventos privados de la ciudad, como Rainbow Room, y azoteas exclusivas como 620 Loft & Garden y Radio Park Rockefeller.

Ofrece experiencia de museo público al aire libre con más de 100 obras de arte permanentes en todo el campus, junto con exposiciones itinerantes y la galería de la legendaria casa de subastas Christie’s. El Rockefeller Center está abierto todos los días y ofrece programación pública, eventos y activaciones durante todo el año. En época navideña puedes ver activaciones como Aprés Skate Chalets y Christmas Spectacular con las Radio City Rockettes.

Gracias a Susana Salazar en Ciudad de México y a Mariana Marcone, Sales Manager Rockefeller Center, por el apoyo que nos brindaron para conocer The Beam y Skylift, a pesar del susto, en mi caso, fue gran experiencia. 

Para más información, comprar boletos de entrada y conocer programas: http://rockefellercenter.com


Comcast Building, en el Rockefeller Center.

 

 

***** Hace unos días Julia Hillenbrand, fue nombrada vicepresidente de Ventas de Lufthansa Group quien ocupará el cargo de Lorenza Maggio,  nombrada miembro del Consejo de Administración de ITA Airways.

Asume así la responsabilidad de todas las actividades comerciales y de ventas de todas las marcas de aerolíneas de Lufthansa Group  en todos los países europeos fuera de los mercados nacionales, la región de Oriente Medio y África (EMEA). Además, junto a sus equipos, gestionará y desarrollará programas de ventas globales y la comunicación de ventas del grupo en todo el mundo.

Hillenbrand cuenta con larga carrera dentro del grupo. Desde 2022, es responsable de marca y experiencia del cliente de Swiss. Entre 2019 y 2022, dirigió la división de ventas, inicialmente para España y Portugal, y más tarde para Europa Occidental como Senior Director Sales Western Europe. Antes, Julia ocupó diferentes puestos como directora de Ventas, Productos y Programas Asia Pacífico en Singapur y dirigiendo el equipo de marketing y precios de Swiss en Londres.

Frank Naeve, vicepresidente Senior de Ventas y Distribución del grupo aéreo señala: “Julia es una ejecutiva del sector extremadamente experimentada y creativa, con un fuerte espíritu innovador y de relaciones comerciales internacionales. Con su gran conocimiento de las necesidades de nuestros clientes y grupos de interés, reforzará aun más al grupo”. 


Julia Hillenbrand.   

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.