Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

OPORMEX solicita limitar importaciones de carne de cerdo de Brasil Destacado

12 Dic 2025
202 veces
OPORMEX solicita limitar importaciones de carne de cerdo de Brasil Imagen de: Cortesía

El presidente Ejecutivo de la Organización de Porcicultores Mexicanos (OPORMEX), MVZ Jorge Iván Espinosa Vázquez y el presidente del Consejo Directivo de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) Ing. Homero García de la Llata, coincidieron en alertar sobre las importaciones de carne de res y cerdo desde países como Brasil, que sin tratado comercial desplazan a los proveedores tradicionales de esta proteína poniendo en riesgos las actividades nacionales. 

El MVZ Iván Espinosa Vázquez, confió en que el Gobierno Federal mantendrá el cupo de 51 mil toneladas para la importación de carne de cerdo proveniente de países con los que México no tiene tratados comerciales, como Brasil, criterio que deberá reflejarse en el próximo decreto del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). 

De no respetarse dicho límite, las importaciones podrían superar las 130 mil toneladas en 2026, poniendo en riesgo la producción nacional y la soberanía alimentaria. 

OPORMEX reconoció el valor del Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC) para proteger la economía familiar; sin embargo, advirtió que combatir la inflación no puede comprometer la sanidad ni la competitividad del sector, especialmente cuando los altos volúmenes de importación no han generado beneficios directos al consumidor y, por el contrario, han desestabilizado el mercado. 

“Los precios al consumidor final no se han detenido. Los volúmenes de importación no correlacionan con los precios monitoreados por la Procuraduría Federal del consumidor (PROFECO) y nos colocan en una situación muy complicada porque distorsionan el mercado de la carne”, señaló Iván Espinosa. 

La organización recordó que ya presentó al Gobierno Federal el Plan México para la Industria Porcina, que propone impulsar la producción doméstica para lograr un crecimiento del 6.7% en 2030, alcanzando el 70% de abastecimiento nacional y avanzando hacia la autosuficiencia en carne de cerdo. 

Finalmente, Espinosa subrayó que toda importación desde países sin acuerdos comerciales debe realizarse con prudencia técnica, pues permitir ingresos indiscriminados desde regiones sin equivalencia sanitaria ni trazabilidad homologada, representa un riesgo grave para la bioseguridad, además de afectar la estabilidad de precios tanto para productores como para consumidores. 

A su vez el Ing. Homero García de la Llata, comentó que, con cifras de Aduanas del Gobierno de México, a octubre del 2025 se han contabilizado poco más de 100 mil toneladas de carne de Brasil y se estima que para el cierre de año estas alcancen las 120 mil, desplazando a proveedores tradicionales poniendo en riesgo a 750 mil productores mexicanos. 

Sin embargo, los ganaderos dan un paso al frente, ofertando en el corto plazo cerca de 420 mil de cabezas de ganado de calidad de exportación, mismas que hoy, por el cierre unilateral del comercio de ganado en pie por el gobierno norteamericano, no han sido exportadas, a la industria de carne nacional. 

Aunado a lo anterior, la CNOG propone un cupo máximo de 70 mil toneladas anuales para países sin tratado de libre comercio, considerando que de entre las balanzas comerciales de proteína animal, la de bovinos ha presentado en los últimos 10 años un saldo superavitario y el sector bovinos carne puede abastecer el mercado nacional al 100%. 

Finalmente, García de la Llata confió que tras las pláticas que se han sostenido con las secretarías de Agricultura, Economía y Hacienda, además de la buena disposición de la presidenta de la República Claudia Sheinbaum Pardo, se pueda detener esta sobre importación de carne.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.