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Trabaja Mara Lezama para saldar deuda histórica y dar bienestar a familias de Tulum y Mahahual con la regularización en colonias Destacado

19 Sep 2024
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Trabaja Mara Lezama para saldar deuda histórica y dar bienestar a familias de Tulum y Mahahual con la regularización en colonias Imagen tomada de: https://cgc.qroo.gob.mx/
  • Se trabaja para otorgar certeza jurídica en más de 70 hectáreas ocupadas de manera irregular en Tulum y 40 hectáreas en Mahahual

 

La gobernadora Mara Lezama Espinosa informó que se trabaja en la regularización de más de 70 hectáreas ocupadas de manera irregular en Tulum y en 40 de Mahahual, para garantizar bienestar social a las familias con la posesión legal de las tierras.

 

Dio a conocer que, a través de la Agencia de Proyectos Estratégicos (AGEPRO), a la fecha se han registrado más de 700 expedientes en Tulum, con 80 contratos firmados. “Para crecer con orden y saldar una deuda histórica en esta Nueva Era de la Transformación trabajamos en la regularización de la tierra con justicia social”, explicó la titular del Ejecutivo.

 

La Gobernadora añadió que en Mahahual la Agencia también ha fungido como intermediario entre los ocupantes y propietarios de tierras particulares, facilitando la firma de contratos de compraventa, lo que garantiza un proceso ordenado y transparente.

 

Desde el inicio de la administración, el crecimiento ordenado y sustentable de las comunidades se contempla en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, con el objetivo de saldar una deuda histórica y garantizar que cada familia tenga acceso a servicios públicos eficientes, lo que no es posible en la irregularidad. De ese modo se refleja la prosperidad compartida que impulsa este gobierno humanista y progresista.

 

Mara Lezama recordó que así como lo hizo cuando fue presidenta municipal de Benito Juárez, ahora en todo el estado “seguimos trabajando 24/7, en territorio, para regularizar estas colonias, para que cuenten con servicios de energía eléctrica, agua potable y drenaje de forma segura y legal”.

 

Con información de: https://cgc.qroo.gob.mx/

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.