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Plan Maestro de Fiscalización y Recaudación del SAT

23 Oct 2024
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Plan Maestro de Fiscalización y Recaudación del SAT Imagen tomada de: https://x.com/SATMX
  • El SAT explica que lleva a cabo auditorías con un enfoque asertivo y se ha incentivado la autocorrección de los contribuidores.

 

El Plan Maestro de Fiscalización y Recaudación del SAT se propone incrementar la recaudación de grandes contribuyentes, con base en las siguientes estrategias:

 

  • Lleva a cabo auditorías para evitar planeaciones fiscales agresivas.

 

  • Incrementar la percepción de riesgo en los grandes contribuyentes.

 

  • Brindar certidumbre jurídica al contribuyente.

 

Para ello, se programan auditorías con un enfoque más asertivo y con menor tiempo de fiscalización; se incentivó la autocorrección y el cobro oportuno; y se reforzó la verificación de la aplicación de saldos a favor del impuesto al valor agregado (IVA).

 

Gracias a esto se han incrementado los ingresos tributarios sin aumentar impuestos o crear nuevos, con lo que se garantiza un piso parejo y justo en el cobro de contribuciones.

 

El Plan Maestro incluye la mejor atención al contribuyente, mediante acciones como el uso de medios digitales y tecnologías de la información, tendientes a incentivar el cumplimiento voluntario y así fortalecer la cultura contributiva en beneficio del país.

 

A fines de septiembre pasado el SAT informó que durante el sexenio pasado, el cual terminó en dicho mes, logró recaudar 3.5 billones de pesos por auditorías y promoción de cumplimiento, lo que representa 2.3 billones de pesos más que en el sexenio anterior, es decir, un crecimiento real de 120.2 por ciento, cifras al mes de agosto de este año.

 

De estos recursos, 1 billón 426 mil 725 millones de pesos se obtuvieron por auditorías a grandes contribuyentes, 1 billón 87 mil 476 millones de pesos por auditorías a pequeños y medianos contribuyentes, mientras que por promoción del cumplimiento se obtuvieron 989 mil 182 millones de pesos, al considerar en 2024 pagos únicos, por contribuyente y fecha de pago.

 

Domingo Ruíz López, presidente de la Comisión Fiscal de Coparmex Nacional, explicó que en su Plan Maestro de Fiscalización 2024, el SAT se propuso fortalecer la planeación de la fiscalización con inteligencia artificial.

 

En dicho programa estableció los sectores de la economía, las operaciones y actividades principales que revisaría.

 

“De forma tal que uno de los objetivos que se planteó fue precisamente incrementar la vigilancia profunda, por medio de la estrategia de citar a los contribuyentes para decirles que inconsistencias están detectando e invitarlos autocorregirse”, detalló.

 

“Entonces van a iniciar facultades de comprobación, o puede haber medidas de apremio como restringirles los certificados digitales”, agregó.

 

“Ante esa cuestión, los contribuyentes deciden autocorregirse por las obligaciones que incumplieron y a veces incluso por las que no incumplieron, pero con tal de quitarse el problema de encima, pagan”, subrayó.

 

“Por eso es que el SAT incrementa la recaudación de esta manera, porque esta vigilancia profunda, que no son propiamente auditorías, ni facultades de comprobación, sino son cosas digamos, amistosas entre comillas, porque no se pueden impugnar”, recalcó el especialista.

 

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.