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De Cinco Estrellas. Verónica González, directora general del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes. Por: Victoria González Prado Destacado

05 Dic 2025
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De Cinco Estrellas. Verónica González, directora general del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes. Por: Victoria González Prado Agradeció la asesoría brindada por Fernando Compeán.
  • Verónica González, directora general del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes, presentó el, “tercer informe de resultados" en CDMX
  • Gonzalo del Peón ingresó al Consejo de Administración de Grupo Hotelero Santa Fe

Verónica González, directora del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes presentó la "Tercera Entrega de Resultados" en el restaurante Pelota Mestiza, en las instalaciones del Frontón México.

Luego de exquisita comida que no puedo dejar de mencionar por lo singular que estuvo: Tostadas de la Catrina Garbancera; chaskas (esquites) preparados de forma especial; sopa de tortilla en caldo de chile ancho y deliciosa pechuga de pollo con mole del convento. El maridaje, se hizo con vinos de Aguascalientes, de los que no nos quedó duda, tienen muy buen sabor.

Para endulzar el paladar, nada mejor que la degustación de dulces tradicionales de la entidad.

 
Verónica González.

 

Después, pasamos al auditorio donde la directora general del Buró de Convenciones y Visitantes dio la bienvenida a todos y cada uno de los concurrentes para luego asegurar que Aguascalientes ha logrado posicionarse porque ha sabido construir puentes, atraer congresos con visión estratégica y demostrar que destino sin mar, pero con rumbo, puede competir con la más alta escala.

Resaltó ante organizadores de eventos (meeting planners), agentes de viajes, operadoras mayoristas y profesionales del turismo del segmento, "los resultados del trabajo y compromiso que durante este año el BCV trabajo para que Aguascalientes siga siendo el gigante de México".

El Buró de Aguascalientes ha logrado generar oferta integral, elevar su tasa de captación de congresos y fortalecer su relación con actores clave de la industria. Pero lo más importante: lo ha hecho sin disfrazar sus limitaciones, entendiendo que la autenticidad también es un activo en el turismo de reuniones.

Verónica González, se refirió a la gastronomía, cultura, tradiciones y la gran infraestructura que tiene Aguascalientes, para realizar, convenciones, congresos y expos, entre otros eventos; haciendo mención de los proyectos realizados y los que vienen para el futuro cercano, ofreciendo a sus visitantes toda clase oportunidades e información para conocer realmente La directora general del Buró, dijo que el crecimiento ha sido sostenido, con agenda de eventos cada vez más robusta y sector que trabaja unido para fortalecer la industria de reuniones. Con más de 20 eventos de alto perfil ya confirmados, el próximo año perfila movimiento constante de congresos, convenciones y actividades especializadas que impactarán directamente en la economía turística.

 
Acompañada por sus hijos, Sebastián y Melissa.

 

El encuentro dejó mensaje contundente: Aguascalientes no sólo participa en el mapa del turismo de reuniones, lo lidera con visión, capacidad y resultados.

El Buró ha logrado generar oferta integral y elevar la captación de congresos en beneficio de la industria del turismo en forma auténtica y abierta, dando a conocer lo que significa crecer en sector que exige consistencia y planeación.

La competitividad de Aguascalientes dentro del turismo de reuniones no solo depende de sus recintos y oferta hotelera; también se sustenta en su capacidad para garantizar movilidad eficiente antes, durante y después de cada evento.

“la conectividad aérea, la modernización del transporte terrestre y la incorporación de tecnologías inteligentes se han convertido en factores estratégicos para consolidar al estado como destino clave para congresos, convenciones y encuentros deportivos”, aseguró Verónica González.

El Buró de Convenciones y Visitantes impulsa la construcción de alianzas estratégicas con aerolíneas y agencias de viajes en línea con la finalidad de promover paquetes integrados lo que facilita la planificación de viajes para participantes y delegaciones completas, además de incentivar flujo continuo de visitantes y resultados.

“Hoy en día el turismo de reuniones ha generado una derrama económica histórica, como no se había visto antes en Aguascalientes”, concluyó.

 
Recibió reconocimiento de la Federación Mexicana de Charrería. 

 

Antes de la presentación del polémico espectáculo de Nacho Cano, “La Malinche”, se realizó pequeño networking entre los concurrentes para después dar paso al pre-show y entrada a la obra musical, que dicen los que saben de ello es obra escénica del mestizaje, identidad y transformación.

Así concluyó, la jornada con la directora del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes, Verónica González.

 
Agradeció la asesoría brindada por Fernando Compeán.

 

***** Gonzalo del Peón ingresó al Consejo de Administración de Grupo Hotelero Santa Fe. La empresa informó la decisión al público inversionista y señaló los tiempos del proceso.

Además, indicó que su incorporación quedará sujeta a aprobación en la Asamblea General Ordinaria de Accionistas programada para finales de abril de 2026. Hasta ese momento, participará como invitado en las sesiones del Consejo.

La empresa resaltó que la llegada de Gonzalo del Peón busca reforzar su estrategia comercial en entorno donde la competencia del sector impone ajustes continuos y revisiones internas.

La compañía señaló que el ejecutivo suma cerca de cuatro décadas de actividad en turismo y hotelería en América, Europa y el Caribe. También destacó su trayectoria en el diseño de modelos de negocio que transformaron operaciones hoteleras en distintos mercados.

El comunicado emitido señala que Gonzalo del Peón cofundó AMResorts y dirigió su expansión durante varios años. Desde esa posición, estructuró portafolio de 99 propiedades en destinos turísticos de México, el Caribe y Latinoamérica.

Después, Hyatt Hotels Corporation adquirió ese portafolio como parte de proceso de consolidación internacional. Con ello, el modelo de negocio que impulsó el ejecutivo se integró a red global de operación.

El directivo asumió el cargo de Group President Americas & Global Commercial de Hyatt Inclusive Collection, donde dirigió estrategias para mercados de América Latina y el Caribe y participó en procesos de crecimiento regional.

Actualmente es vicepresidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras y forma parte del Consejo Consultivo del CNET. Ambos espacios concentran diálogo sectorial y seguimiento de políticas turísticas.

De igual forma, detalló que su integración al Consejo permitirá conocer mejor el comportamiento del mercado turístico desde perspectiva global. Indicó que su criterio fortalecerá evaluaciones relacionadas con desarrollo, operación y estructura comercial.

Finalmente, el comunicado asegura que este anuncio responde al cumplimiento del Artículo 50 de las disposiciones aplicables a emisoras de valores en México. Con esto, la compañía actualiza al público inversionista respecto a cambios en su gobernanza corporativa.

 
Gonzalo del Peón.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.