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De Cinco Estrellas. La alcaldesa de Anaheim, Ashleigh Aitken y Mike Waterman, CEO de Visit Anaheim, encabezaron la Misión de Ventas en CDMX. Por: Victoria González Prado Destacado

08 Oct 2025
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De Cinco Estrellas. La alcaldesa de Anaheim, Ashleigh Aitken y Mike Waterman, CEO de Visit Anaheim, encabezaron la Misión de Ventas en CDMX. Por: Victoria González Prado Alex Pace, Ashleigh Aitken, Mike Waterman, Pepe Ávila y Carlos Allende.
  • La alcaldesa de Anaheim, Ashleigh Aitken y Mike Waterman, CEO de Visit Anaheim, encabezaron la Misión de Ventas en CDMX 
  • El W Hotel ‘todo incluido´ y solo para adultos, abrió en la zona de Uvero Alto de Punta Cana en República Dominicana 

Ashleigh Aitken, alcaldesa de Anaheim y Mike Waterman, CEO de Visit Anaheim, encabezaron la Misión de Ventas de ese destino en California que llegó a Ciudad de México para reunirse con agentes de viajes, operadores y otros prestadores de servicios turísticos y compartir las buenas nuevas.

Los acompañaron, todos de Anaheim, Adriel Terbeche, VP International Sales; Firoozeh Tahmassebi, Director Tourism Development; Berenice Ballinas, Chief of Staff de la alcaldesa Aitken; Pepe Ávila, Senior Vice President Community Relations & Partnership; Bre Flores, International Communications Manager y, Carlos Allende, Director Industry Relations de GMS.

Alex Pace, CEO de Global Marketing & Sales (GMS), empresa que representa a Visit Anaheim en México, dio la bienvenida a todos los ahí reunidos y los invitó a conocer a detalle las novedades que los participantes presentaron esa mañana y los mencionó: Anaheim Aerolink, Grand Legacy at the Park, Hotel Lulu, Disneyland Resort, South Coast Plaza, Cross Border Xpress, The Westin Anaheim Resort  y JW Marriott, que, por medio de sus representantes dieron a conocer las buenas nuevas en experiencias, hospitalidad, compras, entretenimiento y conectividad.

En su oportunidad, la alcaldesa de Anaheim, Ashleigh Aitken, agradeció a todos su presencia e interés por las novedades que hay en el destino y dijo “estamos muy emocionados de estar aquí. México es el mercado internacional número uno para Anaheim y eso es gracias a los agentes de viajes y operadores turísticos que han apoyado al destino por décadas”.

Al mismo tiempo aseguró: “es muy importante que la gente sepa que Anaheim da la bienvenida a todos y que somos el lugar donde hay que ir. Tenemos un centro histórico vibrante, Disneyland y California Adventure, y cada visitante que llega desde otra ciudad o país enriquece el tejido de Anaheim”.

 
Alex Pace, Ashleigh Aitken, Mike Waterman, Pepe Ávila y Carlos Allende.

 

En su oportunidad, Mike Waterman, aseguró “apoyamos mucho a todos nuestros socios de viajes y operadores turísticos. Sabemos que no sería posible hacer lo que hacemos si no tuviéramos tan buenas relaciones con ellos. Más del 50 por ciento de nuestra población tiene raíces familiares en México, por lo que es una parte muy importante de nuestra cultura. Siento que la cultura de México está en la esencia de Anaheim “.

Pepe Ávila, se refirió a grandes a las bondades que ofrece Anaheim y la cantidad de eventos que se llevarán a cabo en los próximos meses y años. En este 2025, se celebra el 70 aniversario de Disneyland Resort, el parque original creado por Walt Disney. Y en sus dos parques: Disneyland Park y Disney California Adventure Park. En el Downtown Disney District, continuará su festejo hasta el verano del año entrante.   

En 2026: la Copa Mundial de la FIFA, con partidos en Los Ángeles y cercanía directa a Anaheim. En 2027, será el Super Bowl, en 2028, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, donde Anaheim será sede del voleibol y en 2030, el 75 aniversario de Disneyland Resort,

Lo anterior, dijo Pepe, consolida a Anaheim como destino estratégico para combinar entretenimiento, cultura, deporte y hospitalidad, atrayendo a viajeros de todo el mundo. Aseguró que la ciudad cuenta con ubicación privilegiada en el sur de California, tarifas competitivas y cercanía a playas, parques y ciudades icónicas, por lo que Anaheim se convierte en alternativa estratégica para el mercado mexicano, especialmente de cara a los grandes eventos internacionales.

De igual forma, mencionó que Anaheim cuenta con más de 100 hoteles, tiene el Centro de Convenciones más grande de la Costa Oeste, 42 millas de costa a solo unos minutos, cuatro aeropuertos cercanos, exquisitas y variadas opciones gastronómicas. Anaheim Packing District, es lugar culinario y recreativo. GardenWalk, centro comercial a cielo abierto. Compras en South Coast Plaza y The Outlets at Orange, por mencionar algunos

En otoño invitaron a la celebración de las fiestas de Halloween y Día de Muertos, y la temporada de Hockey.    

 
Regina Segura, Cathy Dutton, Eduardo Schutte y Dan Correa.
 

 

Posteriormente, los integrantes de la Misión de Ventas hablaron de los lugares que representan: 

Cynthia Ordyke, del Westin Hotel & Resort, indicó que es hotel Four Diamnd de la AAA, está frente a Disneyland Resort y junto al Centro de Convenciones. Cuenta con distintos restaurantes y desde la parte alta del inmueble se pueden observar vistas panorámicas del Disney California Adventure Park. 

Carlos Padilla, General Manager de Grand Legacy at The Park, dijo que cuenta con 227 habitaciones, ideal para familias y grupos, a cinco minutos de Disneyland Resort.

Eduardo Schutte de Cross Border Xpress (CBX), aseguró que es puente peatonal en el Aeropuerto Internacional de Tijuana, que conecta directamente a Terminal en San Diego y añadió que 50 por ciento de los viajeros que visitan California entran por el CBX. Mencionó que pronto iniciará la expansión de la Terminal e la que contarán con hotel, centros de consumo, transporte terrestre y otros.

Carina Betancourt, del JW Marriott Anaheim, comentó que está ubicado en el condado de Orange, es hotel de lujo galardonado con Cuatro Diamantes por la AAA. Se ubica, caminando, a tres minutos House of Blues Anaheim y a 14 minutos, Disneyland Resort.

Karla Alcayde, representante de South Coast Plaza dijo, ofrece experiencias de lujo para quienes buscan hacer buenas compras. Cuenta con más de 250 tiendas de marcas de diseñador, restaurantes, servicios de conserjería y acceso cercano a atracciones culturales como el Orange County Museum of Art y el Segerstrom Performing Arts Center.

Cathy Dutton, Director Sales & Marketin de Anaheim Aerolink, se refirió al servicio de transporte exclusivo que conecta de forma fácil a los diferentes sitios que deseas visitar y lo mejor es que puedes reservar en: https://anaheimaerolink.com/

Dan Correa, Director of Sales del Hotel Lulu Anaheim Resort detalló, que es inmueble de primera categoría, tiene todo lo necesario para que las familias disfruten durante sus vacaciones. Al estar junto a Disneyland, los huéspedes también pueden utilizar el rápido y cómodo tranvía de Anaheim Resort Transportation (ART).

Regina Osuna, representante de Disneyland Resort aseguró que siguen de fiesta por los 70 años del parque, donde además hay tres hoteles de clase mundial, Disneyland Park, Disney California Adventure Park y Downtown Disney. ¡Con atracciones como Wondrous Journeys, World of Color Happiness!, y mucho más.

La Misión de Ventas reafirmó la importancia de que los agentes de viajes y operadores mexicanos cuenten con información actualizada para ofrecer experiencias completas a sus clientes. Anaheim se posiciona como lugar ideal para familias y viajeros de lujo, grupos y convenciones, amantes del deporte y quienes buscan compras exclusivas.


Cynthia Ordyke, Eduardo Schutte, Karla Alcayde y Carina Betancourt.

 

 

***** El primer resort de la marca W Hotels bajo el concepto ‘todo incluido y solo para adultos’ del mundo abrió oficialmente sus puertas en la zona de Uvero Alto de Punta Cana en República Dominicana.

La inauguración contó con la presencia del presidente República Dominicana, Luis Abinader; el ministro de Turismo, David Collado, y representantes de Marriott International, Mac Hotels y Grupo Puntacana.

La apertura, marcó un hito para la industria hotelera mundial y para el destino dominicano. El presidente Abinader subrayó el impacto económico y turístico de la apertura, mientras que Collado, celebró la incorporación de marca icónica como W Hotels al portafolio de hoteles del país.

Asimismo, Brian King, presidente de Marriott para el Caribe y Latinoamérica, destacó la apuesta de la compañía por seguir consolidando al país como uno de los destinos clave del grupo, con proyectos “emblemáticos y transformadores”.

La CEO de Mac Hotels, Begoña Amengual, resaltó el diseño sostenible del complejo y la importancia de la alianza entre las tres compañías para impulsar la formación y el desarrollo profesional de la población local.

Con más de 340 habitaciones y suites, 12 restaurantes y Spa, el W Punta Cana se presenta como el nuevo buque insignia del lujo contemporáneo en el Caribe y modelo de referencia para los futuros desarrollos de la marca a nivel global.

 
Durante la inauguración del hotel en Punta Cana, República Dominicana.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.