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De Cinco Estrellas. El Festival Gourmet Internacional Puerto Vallarta, celebra 30 años, se realiza del 13 al 23 de diciembre. Por: Victoria González Prado Destacado

03 Oct 2025
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De Cinco Estrellas. El Festival Gourmet Internacional Puerto Vallarta, celebra 30 años, se realiza del 13 al 23 de diciembre. Por: Victoria González Prado Thierry Blouet, Miguel Andrés Hernández, Carlos Guzmán y Guy Santoro.
  • El Festival Gourmet Internacional Puerto Vallarta, celebra 30 años, se realiza del 13 al 23 de diciembre
  • Aeroméxico une deporte y compromiso social en la 17a edición de su Torneo de Golf 
  • Ciudad de México se prepara para recibir la décima edición del Gran Premio de México
  • Delta cancela todos sus vuelos a Cuba debido a la caída en la demanda  

Puerto Vallarta transforma su costa en escenario de exquisitez, donde chefs nacionales e internacionales se unen para celebrar el arte del buen comer en el Festival Gourmet Internacional Puerto Vallarta, que en esta versión festeja 30 años y promete ser especial.

En conferencia de prensa, en el restaurante Almara del Hotel Galería Plaza, en Ciudad de México, el chef Thierry Blouet, presidente del Comité Organizador y fundador del festival; Carlos Guzmán, coordinador general del evento y, Miguel Andrés Hernández, subsecretario de Turismo de Jalisco dieron a conocer los detalles del festival. 

Thierry Blouet, detalló que el festival nació en 1995 con la visión de promover turísticamente a Puerto Vallarta a través de la gastronomía, en época en la que el destino era conocido casi exclusivamente por su oferta de sol y playa. Tres décadas después, este festival se ha consolidado como referente mundial y motor gastronómico de la región.

“Comenzamos con 12 restaurantes y pequeño evento de clausura, hoy contamos con una agenda que se extiende a lo largo de 10 días, con 28 restaurantes participantes y una amplia variedad de experiencias abiertas al público en general”, destacó Blouet, quien recordó a su socio fundador, el hotelero y chef Heinz Reize, con quien inició el proyecto.

Durante los 10 días de actividades, el público podrá disfrutar de cenas especiales, menús colaborativos y eventos exclusivos en distintas sedes de Puerto Vallarta, Riviera Nayarit y Tepic, con la posibilidad de elegir experiencias de acuerdo al presupuesto de cada persona. 

Al respecto Blouet comentó, “es un festival amistoso y abierto, donde cada comensal decide cuánto quiere invertir. No hay un paquete rígido: puedes asistir a un solo evento o recorrer varios restaurantes y vivir diferentes propuestas culinarias”.  

 Habrá más de 30 eventos gastronómicos en 10 días. Cenas con chefs invitados nacionales e internacionales en los 28 restaurantes participantes y actividades especiales organizadas por el Comité del Festival, que incluyen degustaciones, catas, tallares y distintas experiencias.   

Cabe destacar que durante las tres décadas el Festival ha reunido a más de 600 chefs invitados de 55 países, con lo que ha impulsado el intercambio cultural y la innovación en la cocina mexicana. Si bien en sus primeros años 8o por ciento de los chefs provenían del extranjero, hoy ocho de cada diez invitados son mexicanos, reflejo del auge que vive la gastronomía nacional en el mundo.

Carlos Guzmán, al hacer uso de la palabra aseguró que el festival no solo ha transformado la escena local, sino que ha colocado a Puerto Vallarta y a Bahía de Banderas como uno de los principales destinos gourmet de México: “El chef Thierry ha sido motor y pilar en este crecimiento gastronómico. Hoy, Puerto Vallarta no solo se reconoce por sus playas, sino como un referente culinario gracias a esta plataforma que ha impulsado a toda una generación de cocineros”.

Consolidado como escaparate internacional, el Festival Gourmet Internacional 2025 promete ser un homenaje a su propia historia, a la riqueza de la cocina mexicana y al talento de las nuevas generaciones que han encontrado en la gastronomía espacio de expresión cultural y desarrollo turístico.

Así la fiesta tendrá lugar del 13 al 23 de noviembre y entre los chefs participantes están: Romain Dupeyre (una estrella Michelin, Restaurante Racines, Hong Kong); Thalía Barrios (una estrella Michelin, Levadura de Olla, Oaxaca) y Víctor Howard (Ganador de cuatro campeonatos mundiales de Barbecue, incluyendo el prestigioso Rodeo de Houston).

En la inauguración todos los chefs participantes estarán cocinando al mismo tiempo en distintos stands y los visitantes podrán acudir y degustar los diferentes platillos.

Otros eventos son: Chef´s Table, Safaris Gourmet, Catas y maridajes con enólogos donde habrá vinos mexicanos e internacionales. Brunch Gourmet, vino, música y gastronomía al aire libre, foros culinarios, talleres y por primera vez el Sky Brunch, evento dedicado a la comunidad LGBTQ+.

 
Thierry Blouet, Miguel Andrés Hernández, Carlos Guzmán y Guy Santoro.

 

***** Aeroméxico realiza la 17a edición de su Torneo de Golf, que inició el miércoles 1 y concluye hoy viernes 3 de octubre en el Hotel Montage Los Cabos, con la participación de la golfista Gaby López y el apoyo de Comex como patrocinador oficial, con sede el exclusivo campo Twin Dolphin Club.

Este torneo, que se ha consolidado como tradición deportiva para la aerolínea, mantiene su propósito central: recaudar fondos en beneficio de causas sociales. En esta edición, los recursos se destinarán a dos fundaciones que representan retos actuales y prioritarios en México: Fundación Freedom, dedicada a la prevención, atención y erradicación del abuso y la trata sexual infantil y Zentro FDVT A.C., que impulsa la salud mental y el bienestar de los jóvenes, fomentando hábitos saludables y el diálogo abierto sobre temas como consumo de sustancias y prevención del suicidio.

Andrés Castañeda, vicepresidente ejecutivo de Digital y Experiencia al Cliente de Aeroméxico, Gaby López, el doctor Emilio Maus, director de Investigación de Fundación Freedom, y Eduardo del Villar, fundador de Zentro FDVT A.C., destacaron que el torneo es forma de sumar esfuerzos para transformar realidades. “Al apoyar a las fundaciones, reafirmamos nuestro compromiso de contribuir a un México más seguro, consciente y con más oportunidades para las nuevas generaciones. Nos enorgullece que Aeroméxico pueda trascender el vuelo para dejar una huella positiva en la sociedad”. 

Gaby López destacó: “definitivamente a mí el deporte me ha cambiado la vida, y eso es justamente lo que estamos incluyendo en este Torneo de Golf, que más jóvenes y adultos estén involucrados en el deporte, porque realmente es un espacio donde podemos descansar la mente del estrés e involucrarnos con otro tipo de actividades para poder sacar la mejor versión que tenemos de nosotros. Soy muy afortunada por tener esta alianza con Aeroméxico, Zentro y Freedom”.


Gaby López en la 17a edición del Torneo de Golf de Aeroméxico.   

 

*****La capital mexicana se prepara para recibir la décima edición del Gran Premio de México, que se llevará a cabo del 24 al 26 de octubre próximo. Reconocido por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) como el “mejor evento del año” por quinta ocasión, reunirá más de 400 mil aficionados en el Autódromo Hermanos Rodríguez, consolidándose como gran oportunidad para el turismo nacional.

Despegar -la empresa de tecnología de viajes- registró 65 por ciento de aumento en búsquedas de hoteles en Ciudad de México para las fechas del Gran Premio, lo que refleja el creciente interés de miles de viajeros en disfrutar la experiencia y la oferta turística que ofrece la capital.

Santiago Elijovich, VP y Country Manager de la empresa en México, dijo: “el Gran Premio de México es un motor de atracción turística que posiciona a la ciudad en el mapa mundial. En Despegar vemos un gran entusiasmo de los viajeros por explorar la gastronomía, la cultura y las tradiciones, y nos emociona ser la plataforma que los conecta con experiencias únicas dentro y fuera del circuito”. 

Con los boletos agotados, la capital también ofrece experiencias como la transmisión de las carreras en diferentes puntos y restaurantes, al igual que actividades relacionadas con las festividades de Día de Muertos. Además, se puede disfrutar de excursiones a sitios de interés, museos, centros comerciales, eventos culturales y parques.  

Despegar dirige todos sus esfuerzos en ofrecer las mejores opciones de viaje, impulsando tanto la experiencia de los asistentes, como a la industria turística nacional. A través de su asistente de inteligencia artificial, Sofía, los viajeros pueden planificar su itinerario con base en sugerencias y recomendaciones personalizadas, con un solo clic y desde cualquier dispositivo móvil, transformando el deporte en recuerdos que se viven más allá de la pista.

 
El Gran Premio de México del 24 al 26 de octubre.

 

***** Delta había retomado sus operaciones hacia La Habana en diciembre de 2016, tras más de cinco décadas de interrupción, en el marco del deshielo diplomático entre Estados Unidos y Cuba durante la administración de Barack Obama. Sin embargo, la compañía ya había reducido frecuencias en los últimos meses debido a la caída en la demanda y al encarecimiento de los costos de operación.

La decisión de Delta no es caso aislado. Otras aerolíneas estadounidenses han tenido que ajustar o cancelar sus servicios a Cuba en los últimos años. American Airlines y Southwest redujeron sus vuelos desde 2019 por motivos similares, mientras que JetBlue eliminó varias de sus rutas en 2022, alegando que la limitada infraestructura aeroportuaria en La Habana y las restricciones regulatorias hacían difícil sostener la operación.

El mercado aéreo entre Estados Unidos y Cuba, que vivió breve auge tras la apertura de 2016, se ha visto golpeado por las restricciones de viaje impuestas por Washington, la crisis económica en la isla y la falta de conectividad más allá de la capital cubana.

Aunque la aerolínea no descartó eventual regreso a la isla en el futuro, la compañía señaló que por ahora concentrará sus recursos en mercados con mayor estabilidad y rentabilidad. La suspensión representa nuevo golpe para la conectividad aérea de Cuba, que continúa enfrentando severas dificultades para recuperar sus niveles de tráfico internacional previos a la pandemia.


Delta suspende definitivamente vuelos a Cuba.

 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.