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De Cinco Estrellas. Delegación de Jamaica llega a Ciudad de México y presenta: ¡It’s time to comeback! Por: Victoria González Prado Destacado

25 Ago 2025
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De Cinco Estrellas. Delegación de Jamaica llega a Ciudad de México y presenta: ¡It’s time to comeback! Por: Victoria González Prado John Woolcock, Alex Pace, Philip Rose y Angelia Tulloch.
  • Delegación de Jamaica llega a Ciudad de México y presenta: ¡It’s time to comeback! (es momento pare regresar)
  • La aerolínea de bajo costo Vueling anuncia recuperación de rutas para la temporada de invierno 
  • Amdetur, reconoce que hay que castigar y acabar con los fraudes dirigidos a dueños   de tiempos compartidos  

Alex Pace, CEO de GMS Group, representante de Jamaica en México y Latinoamérica presentó a la delegación de Jamaica que visitó nuestro país para dar a conocer los atractivos que ofrece ese destino.

Ante agentes de viajes, tour-operadores y medios de información Alex Pace agradeció a todos los ahí reunidos su asistencia y dijo: “tengo un cariño muy especial a este destino porque, como saben, lo representamos desde hace mucho tiempo, fue una de mis primeras cuentas, así que gracias por apoyarla siempre”.

Asimismo, anunció que la nueva marca/campaña de Jamaica reza: ¡It’s time to comeback! Con la intención de que regreses una y otra vez a esta isla plena de gente amorosa que te recibirá siempre con los brazos abiertos”.  

Encabezó la delegación, Philip Rose, Deputy Director of Jamaica Tourism Board; Angelia Tulloch, gerente de Ventas Grupales de los hoteles Princess de Jamaica y John Woolcock, gerente de Grupos y Convenciones de la Oficina de Turismo de Jamaica, fueron quienes dieron a conocer las buenas nuevas de ese destino en el Caribe durante desayuno en el piso 51 de la Torre Mayor en Ciudad de México. 

En su oportunidad, Philip Rose, se mostró emocionado por representar Jamaica y contó la historia de cuando era niño. “Soy jamaiquino, y de niño, recuerdo que usaba brackets, después de cada entrenamiento de fútbol, comprábamos maíz tostado, y con los brackets era muy difícil comerlo. Así que fui y pedí sopa de maíz. Me prometí a mí mismo que todo lo que hiciera en la vida beneficiaría y serviría al vendedor de esta comida.

“Hoy, muchos años después, estoy aquí frente a ustedes y con orgullo digo que trabajo para beneficiar a quienes venden maíz tostado y a la señora que vende mango y naranjas en los mercados. También para los caballeros que tocan la guitarra mientras sus visitantes, mis visitantes, caminan por la calle o por la playa. Estoy aquí sirviendo a la gente de Jamaica.

¿Y por qué les cuento esto?, porque hoy hay mucha alegría y mucha felicidad en mi país, porque hemos comprendido que para que el turismo sea un éxito, debe beneficiar a todos”.

Detalló que en los próximos cinco años Jamaica contará con 8 mil habitaciones más de hotel que se sumarán a la gran oferta que hay actualmente. Hoy, tenemos grandes resorts todo incluido, hoteles boutique y otras muchas formas de hospedaje.

Jamaica es país de las Antillas Mayores con 240 km de largo y 80 km de ancho. Está a 630 km del subcontinente centroamericano, a 150 km al sur de Cuba, a 180 km al oeste de la Isla la Española en la que están Haití y República Dominicana.

Para visitar Jamaica no necesitas visa, tendrás que llenar cuestionario vía online en GoTo enterjamaica.gov.jm, incluyes tu correo electrónico, y recibirás Time Passcode, cuando este llegue completarás tu formulario y recibirás email de confirmación.

Además, todas las navieras llegan al paraíso jamaiquino, destino popular para cruceros debido a su ubicación estratégica en el Caribe, sus múltiples puertos (Montego Bay, Ocho Ríos, Falmouth, Kingston y Port Antonio) permiten a los barcos acceder a diversas áreas de la isla, y la variedad de atractivos naturales y culturales que ofrece.


John Woolcock, Alex Pace, Philip Rose y Angelia Tulloch. 

 

Para concluir, Philip reitero que su objetivo es que los viajeros disfruten de sus viajes a Jamaica para que la industria de ese país se beneficie. 

Así cedió la palabra a John Woolcock quien presentó de forma detallada a Jamaica como destino MICE y pregunto a los ahí reunidos –agencias de viajes, mayoristas y medios de información-- "¿por qué llevar sus viajes de reuniones y convenciones a Jamaica? Y respondió: Jamaica tiene importantes conexiones aéreas, grandes hoteles para el turismo de reuniones e incentivos, restaurantes, campos de golf, spas para cuidar la salud y el bienestar, más de 150 atracciones, diversidad de actividades y experiencias diseñadas específicamente para ese mercado”.  

En cuanto al servicio aéreo, actualmente se puede llegar a Jamaica desde México, haciendo una sola escala y sin necesidad de visa, volando vía Lima o Panamá. Además de conexiones desde muchas ciudades de Estados Unidos entre ellas, Miami y Atlanta.

Las principales zonas turísticas de Jamaica están repartidas a través de toda la isla: desde la vibrante energía de Kingston hasta el esplendor costero de Montego Bay, el encanto de Ocho Ríos, el ambiente relajado de Negril y las joyas ocultas de Falmouth, Port Antonio, South Coast y Mandeville, tienen innumerables atractivos.

“La isla cuenta con hoteles de distintas categorías y capacidad para grandes grupos, una red de carreteras eficiente, DMCs especializados, venues alternativos para eventos de gala, además de una variada oferta de tours y actividades de team building. A esto se suma la conectividad tecnológica, con internet de alta velocidad y cobertura móvil confiable, que permite realizar congresos presenciales e híbridos”, aseguró John Woolcock.

Al hacer uso de la palabra Angelia Tulloch, se refirió a los hoteles Princess en Jamaica, resorts de cinco estrellas que redefinen el lujo y garantizan experiencias únicas. “La hospitalidad jamaiquina, los exuberantes paisajes y la increíble felicidad que experimentarán en los resorts permitirá a los viajeros crear recuerdos que perdurarán toda la vida, al tiempo que atienden las necesidades de los huéspedes, garantizando vacaciones maravillosas que superarán todas las expectativas”. 

Alex Pace concluyó la reunión destacando que las presentaciones de Jamaica que se han hecho en México se realizan no solamente hablando de las bondades del destino, sino considerando primordialmente lo que necesitan los agentes de México para vender efectivamente el destino y poder ofrecer el mejor servicio a sus clientes.

 
La delegación de Jamaica con presidentes de asociaciones, agentes de viajes y operadores. Abajo: Claudia Góngora, Elisa Loyo y Gaby Jara.

 

***** La aerolínea de bajo costo Vueling perteneciente al grupo IAG, anunció la recuperación de varias rutas para la temporada de invierno, reforzando su oferta internacional y la conectividad nacional.

Entre las novedades destacan los vuelos a Zúrich desde Málaga y Santiago de Compostela disponibles durante la temporada navideña. La conexión   Málaga–Zúrich iniciará del 3 de diciembre al 10 de enero, con dos   frecuencias semanales: miércoles y sábados. La ruta Santiago de Compostela–Zúrich funcionará del 5 de diciembre al 9 de enero, con dos vuelos semanales: lunes y viernes.

En España, la aerolínea incorpora la ruta Barcelona-Valladolid, que comenzará a operar a partir del 28 de octubre con tres frecuencias semanales: martes, jueves y sábados.

La aerolínea también ha extendido a la temporada de invierno las rutas internacionales a Esauria (Marruecos) y Tirana (Albania), que operarán desde Barcelona, y en el caso de Esauria, también desde Sevilla.  De igual forma puso a la venta vuelos entre Barcelona y Córdoba para el invierno.

Además, Vueling anunció el lanzamiento de nuevas rutas internacionales desde Barcelona a Ljubijana (Eslovenia), Agadir (Marruecos) y Estrasburgo (Francia), consolidando a la ciudad Condal como uno de sus principales hubs en Europa.

Así, la compañía aérea refuerza su estrategia de ampliar su red durante la temporada baja y ofrecer a sus pasajeros más opciones de viaje en invierno y Navidad, dentro de España y hacia destinos.

 
La aerolínea recupera rutas.

 

***** Marcos Agostini, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Desarrolladores Turísticos (Amdetur), reconoce las acciones anunciadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Unidad de Inteligencia Financiera de México para castigar y acabar con los fraudes dirigidos a dueños estadounidenses de tiempos compartidos y miembros de clubes vacacionales en México. 

Recientemente, las autoridades de ambos países anunciaron sanciones conjuntas para personas y compañías pertenecientes a grupos criminales que estafan a propietarios de membresías en este segmento.

La Amdetur es la primera interesada en que las autoridades identifiquen y sancionen a empresas fraudulentas o personas que utilizan al segmento como fachada para engañar y afectar a propietarios de tiempos compartidos que se aprovechan de la buena fe de las personas que han adquirido estas membresías de forma legítima.

“Celebramos que se implementen acciones para castigar a aquellas empresa y personas que engañan y cometen fraudes a dueños de tiempos compartidos afectando la reputación de todo nuestro sector. Desde Amdetur reiteramos nuestra disposición para colaborar con nuestros desarrolladores y autoridades para impulsar mejoras enfocadas en proteger la seguridad y los datos de los vacacionistas y clientes de nuestros productos” aseguró Agostini.

“La prevalencia de estas prácticas perjudica tanto a las víctimas objetivo de este tipo de engaños como a las empresas y sus colaboradores que ofrecen esta alternativa vacacional dentro del marco regulatorio y que son afectados por ataques de phishing y malware utilizados para extraer datos personales de forma ilegal”.

Entre las acciones que promueve la Amdetur, que agrupa y representa al 90 por ciento de los desarrolladores e inversionistas del sector del Tiempo Compartido y la Propiedad Vacacional en México, destacan alianzas con compañías especializadas como Cybolt para fomentar la adopción de protocolos de ciberseguridad robustos en las plataformas y bases de datos de los asociados.

Asimismo, a través de la Asociación Americana de Desarrolladores Turísticos (ARDA por sus siglas en inglés) se ha colaborado con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) para implementar mejores protocolos de comunicación entre los clientes de membresías si hay sospecha de esquemas de fraude, con sus clubes vacacionales y las autoridades de Estados Unidos.

Amdetur también impulsa campañas de concientización para brindar a vacacionistas recomendaciones de seguridad que eviten caer en este tipo de estafas, como:

Antes de cualquier transacción, contactar al desarrollador a través de los canales oficiales para comprobar que cualquier solicitud es legítima.

Recordarles a quienes ya son miembros que no recibirán ninguna llamada solicitando dinero adicional al que viene en el contrato que firmaron.

Hacer caso omiso a cualquier solicitud que provenga de correos, páginas (plataformas y redes sociales) o aplicaciones ajenas a los proporcionados como oficiales por el Club Vacacional.


Marcos Agostoni. 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.