Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. Brugada, la peor jefa de gobierno. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

15 Ene 2026
120 veces
Desde San Lázaro. Brugada, la peor jefa de gobierno. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/ClaraBrugadaM

Desde 1997 la izquierda gobierna en la capital del país y desde ese entonces se han sucedido una serie de personajes como titulares de la jefatura de gobierno de la CDMX, entre los que destacan;  Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y Claudia Sheinbaum, quienes de una forma u otra cumplieron con la encomienda, sin embargo, al parecer ya se está acabando la inercia triunfadora de Morena con la gestión de Clarita Brugada a quien le ha quedado demasiado grande el cargo, lo que compromete el triunfo del oficialismo en las elecciones intermedias del próximo año.

Se acerca el mundial y la metrópoli padece las consecuencias de una gestión mediocre que se refleja en los altos niveles de inseguridad que alcanzó su vórtice con el asesinato de los dos colaboradores más cercanos de Brugada, Ximena Guzmán y  José Muñoz y que a ocho meses del artero crimen (20 de mayo 2025), no hay resultados para detener a los autores intelectuales y el esclarecimiento del móvil.

A plena luz del día y a unas cuadras de las oficinas de la titular de gobierno, sobre calzada de Tlalpan,  ambos funcionarios fueron acribillados por sicarios profesionales,  lo que puso en evidencia, primero, que si esto ocurrió a estos servidores públicos de alto nivel, pues que se espera a los ciudadano de a pie; y segundo, el mensaje del crimen organizado revela cuentas pendientes que no han sido cubiertas.

El cobro de piso asola a todas las colonias, tanto las populares como las de clase media y alta. Los malandros no se fijan en pequeñeces, ya que extorsionan al changarro de la esquina como al restaurante más fifí de Polanco o la Condesa.

Contar con la más numerosa corporación policiaca del país, no garantiza que los índices delincuenciales vayan a la baja, al contrario, van en aumento por los delitos que no se denuncian por el absoluto rechazo de las fiscalías que esgrimen cualquier pretexto para inhibir al ciudadano de presentarlas.

La novela del Castillo de Frank Kafka en donde se da cuenta de la terrible burocracia que prevalece en él, es cosa de niños comparada con lo que ocurre en los cuellos de botella que son las oficinas de la Fiscalía instaladas en las alcaldías, en las cuales puede ocurrir de todo, menos que se le brinde al ciudadano una justicia expedita, sobre todo cuando se carece de los recursos económicos para solventar los gastos y las mordidas.

Las principales arterias de la capirucha están intransitables, ya por los baches o por los carriles confinados para ciclistas y obras de relumbrón que entorpecen la vialidad. En las horas pico la capital se torna en un gigantesco estacionamiento en donde la movilidad de los automotores es a vuelta de rueda.

La benevolencia de la naturaleza, limpia a la ciudad de la polución ambiental y las lluvias llenan los embalses de las presas que surten del vital líquido a la urbe, porque las políticas públicas que se han diseñado e implementado para evitar la contaminación y la sequía, brillan por su ausencia y son un fracaso.

La CDMX está asentada sobre una bomba de tiempo en virtud de las placas tectónicas que la afectan y que a lo largo de la historia han provocado grandes terremotos como el de 1985 y el temblor de 2017, sin embargo, esto no es suficiente para frenar el crecimiento urbano desorbitado, desordenado y caótico.

El Metro es tan vulnerable que en cualquier momento nos amanecemos con la noticia de otro percance mortal como ocurrió el 3 de mayo de 2021 en la Línea 12, la Línea Dorada,  en los límites de Tláhuac e Iztapalapa, en donde, por desgracia fallecieron 26 personas.

La corrupción se enquista en las principales áreas del gobierno central y en varias alcaldías gobernadas por Morena y ello, seguramente, le pasará factura en los comicios del 2027.

La oposición en el Congreso capitalino ha denunciado en tribuna la mala gestión e ineptitud de Brugada, pero, al igual a lo que ocurre a nivel federal, se hacen como que la virgen les habla.

Si se hace el ejercicio de quitar los programas de asistencia social en la capital, esos que regalan dinero a los capitalinos,  quedaría al descubierto en toda su magnitud, la verdadera capacidad de gobernar que tiene la señora jefa de gobierno.

En más de una ocasión, la presidenta Sheinbaum ha tenido que entrar en acción para tapar las limitaciones y yerros de la ex titular de la alcaldía de Iztapalapa, como es el caso de acelerar los trabajos para tener una ciudad que de lustre a México con motivo del mundial de futbol que arranca en unos meses.

Los ojos del mundo estarán puestos el próximo 11 de junio en la inauguración de la gesta futbolera con cedes en la CDMX, Monterrey y Guadalajara y en donde además de la capacidad y habilidad de los futbolistas, se pondrá a prueba a Brugada, Samuel García y Pablo Lemus. 

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.