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“Mi lucha es rosa”, participa en la caminata-carrera el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama Destacado

05 Oct 2025
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“Mi lucha es rosa”, participa en la caminata-carrera el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama Sara Peredo, las doctoras Gabriela Luna Sandoval y Elisa Sarai Aguilar Ruiz
  • Fundación Natura, Avon y Fundación IMSS quieren concientizar cada vez a más mujeres y hombres apoyando la detección temprana   

Sara Peredo, directora de Reputación y Comunicación Corporativa de Natura & Avon, dio la bienvenida a todos los reunidos en el Grand Fiesta Americana Chapultepec, y agradeció a quienes hicieron posible que este año, 2025, la carrera tenga alianza con el IMSS para continuar apoyando y concientizando cada vez a más mujeres y hombres en la lucha contra el cáncer de mama.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la población femenina a nivel mundial, las fundaciones, conscientes de las estadísticas en México, deciden unir fuerzas en esta “Mi lucha es rosa”, que también tiene proposíto muy importante: los fondos recaudados serán para adquirir equipo ultrasonógrafo que continuará apoyando la detección temprana de la enfermedad. Labor ya se realiza en el Hospital de Diagnóstico de Cáncer de Mama del IMSS Tláhuac.

Las cifras de cáncer pueden ser alarmantes, sin embargo, existen otras que resultan alentadoras y dan sentido y propósito a movimientos como esta carrera. Por ejemplo, contar con el ultrasonógrafo es muy importante pues este equipo médico emite ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonido) para crear imágenes en tiempo real de órganos, tejidos y otras estructuras internas del cuerpo humano. Permite diagnosticar enfermedades, monitorear embarazos y realizar diversos procedimientos médicos de forma no invasiva.

El Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama se conmemora cada 19 de octubre. Esta efeméride fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con mensaje clave: sensibilizar a la población sobre la importancia de la detección temprana.

La realidad es que generar conciencia es tarea que requiere más de un día para cumplirse. Así todo el mes de octubre es mes de concientización sobre el cáncer de mama a nivel mundial.

La campaña tiene más de 30 años de historia. El 19 de octubre de 1983, en E.U., se organizó carrera en Texas, el objetivo fue recaudar fondos para la investigación, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

La doctora Gabriela Luna Sandoval, directora de la Clínica de Mama del IMSS en Tláhuac, destacó que la unidad en Tláhuac fue inaugurada el 19 de octubre de 2018, en su intervención dijo que en un día en esa clínica se realizan 180 mastografías de tamizaje, 36 citas de evaluación diagnóstica y la toma de cinco biopsias, que permiten confirmar la presencia de cáncer de mama.

La intención de hacer todo eso en un día es que los pacientes en una sola visita reciban la consulta, mastografía y de ser necesario, ultrasonido y toma de biopsia. De esta forma se evita que tengan que regresar en otra u otras ocasiones para continuar con las pruebas, aclaró la doctora Gabriela Luna.


Sara Peredo, las doctoras Gabriela Luna Sandoval y Elisa Sarai Aguilar Ruiz, Silvia Ojeda, Ana Lía de Fátima García García y Francisco Demesa. 

 

Asimismo, aseguró que el cáncer de mama puede darse en hombres y en mujeres por igual, de ahí la importancia de la detección oportuna.

Comentó que el donativo del equipo ultrasonógrafo permitirá fortalecer la capacidad diagnóstica de esa clínica del IMSS y la atención continua de los derechohabientes, donde cada año se llevan a cabo alrededor de ocho mil ultrasonidos.

Por su parte, la doctora Elisa Sarai Aguilar Ruiz, Mastóloga de esa Clínica, dijo que el ultrasonido es equipo de gran utilidad como complemento a la mastografía de tamizaje, en particular en mujeres menores de 35 años, que están embarazadas o están lactando y que en conjunto los equipos de ultrasonido y mastografía aumentan 87 por ciento la sensibilidad de diagnóstico.   

Mamografía anual y controles ginecológicos de rutina permiten que hasta 90 por ciento de los casos de cáncer de mama se detecten a tiempo y tengan tratamiento exitoso. La autoexploración, la revisión médica y el diagnóstico precoz son aliados fundamentales en esta lucha. Detectar a tiempo salva vidas.   

No existe forma ‘infalible’ de prevenir el cáncer de mama, hay medidas relacionadas con el estilo de vida que se pueden modificar para reducir el riesgo.

La prevención se enfoca en evitar factores de riesgo e incrementar la protección. Las mujeres que realizan suficiente ejercicio tienen menor riesgo e incrementan la protección. 

Limitar el consumo de alcohol. La lactancia mantiene concentraciones de estrógeno más bajas lo que se asocia a menor riesgo de cáncer de mama.  

El cáncer de mama es preocupación de salud global. En México,  es la primera causa de muerte en mujeres. 

Ana Lía García García, directora general de Fundación IMSS,  en su oportunidad, detalló que la carrera-caminata se realizará el domingo 19 de octubre a las 7:00 de la mañana; el banderazo de salida y la meta se ubica frente a las oficinas centrales del Seguro Social, en Paseo de la Reforma No. 476, colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.

Se prevé la participación de 5 mil personas, dijo Ana Lía y el donativo es de 550 pesos para participar en la caminata de 3 kilómetros o en las carreras de 5 y 10 kilómetros. Reiteró que con lo recaudado se podrá adquirir el equipo de Ultrasonido que favorece el diagnóstico oportuno del cáncer en la Clínica de Mama del IMSS en Tláhuac.

Así, por primera vez, Fundación Natura, Avon y Fundación IMSS firman alianza para esta carrera 'Mi lucha es Rosa', que suma la experiencia en este tipo de actividades y llegar a mayor número de participantes con la intención de sensibilizar a más personas en la importancia de la prevención del cáncer y convocan a la cuarta carrera con causa “Mi Lucha es Rosa” con el fin de promover la actividad física e impulsar la detección temprana en beneficio de la salud y el bienestar de mujeres y hombres.   

Por su parte, Silvia Ojeda, directora de la Fundación Instituto Natura, señaló que durante más de 30 años se han realizado diversas actividades para buscar la detección oportuna del cáncer de mama y brindar información que de esperanza de vida.

Recordó que han participado en la organización de 20 ediciones de la Carrera Avon y en este 2025 será la primera sinergia conjunta con Fundación IMSS; “queremos que cada paso y cada kilómetro que recorramos sea el recordatorio de que todas las mujeres necesitamos hacernos chequeo anual y tomar las riendas de nuestra salud y vida; ese es el mensaje que queremos compartir”.

Luego de la firma del acuerdo para fortalecer las acciones entre Fundación IMSS, Fundación Instituto Natura y Avon, así como organizar en forma conjunta más carreras con causa, el director general de Natura & Avon en México, Francisco Demesa, afirmó que unirse al propósito de la Fundación IMSS permite aliarse a buena causa a favor de la salud de las mujeres; por ello, invitó a la población a inscribirse en la caminata-carrera y que cada año se sumen miles de personas más para impactar a mayor número de participantes.

Para la carrera del próximo 19 de octubre la entrega de kits para quienes se inscriban se realizará el sábado 18 de octubre de 8:00 A.M., a 3:00 P.M., en las oficinas centrales del IMSS. El acceso será por la calle de Toledo.

El kit incluye: playera para el evento, medalla conmemorativa, número de competidor, bolsa de tela, hidratación en ruta y en la meta. Certificado oficial de participación.

Durante la carrera, los competidores contarán con servicio médico desde la salida hasta la meta, señalización por kilómetro, además de seguridad y vigilancia en todo el trayecto.

Sara Peredo, directora de Reputación y Comunicación Corporativa de Natura & Avon; las doctoras Gabriela Luna Sandoval y Elisa Sarai Aguilar Ruiz, directora y Mastóloga de la Clínica de Mama de Tláhuac, respectivamente; Silvia Ojeda, directora de Fundación Instituto Natura; Ana Lía de Fátima García García, directora general de Fundación IMSS y, Francisco Demesa, director general de Natura & Avon en México invitaron a inscribirse y participar en la carrera-caminata “Mi Lucha es Rosa en: Asdeporte o avonmx.com/carreraconcausa. Las inscripciones están disponibles hasta el 17 de octubre de 2025 o hasta agotar cupo. 


Antonio Juarez, titular de la coordinación de Vinculación de Fundación IMSS; Silvia Ojeda, Ana Lía García y Francisco Demesa, luego de la firma del acuerdo.



Con Información de: Cortesía

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.