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GP de Hungría – Sigue vivo el mundial. Por: Arturo Cardeño Gama Destacado

05 Ago 2025
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GP de Hungría – Sigue vivo el mundial. Por: Arturo Cardeño Gama Imagen tomada de: https://x.com/F1
Despues de una entretenida carrera en la que los McLaren volvieron a salir victoriosos, es más interesante buscar por donde están los demás equipos. Hay incógnitas sin resolver y muchos temas que salen carrera tras carrera que nos permiten especular. Por ejemplo: ¿Qué pasa con los Ferrari? ¿Y el poderío de Red Bull? ¿Mercedes cuándo va a volver a imponer respeto y “terror” dentro de la pista?
Empecemos por lo sucedido el fin de semana. McLaren muestra que empiece donde empiece va a ganar y lo hace con superioridad, autoridad y hasta soberbia. Ellos ya no buscan quién les compita, ambos pilotos están peleando su propio mundial y cada uno con sus herramientas. La escudería les ha permitido pelear limpio y hasta el momento ha resultado. Han encontrado la manera de mantenerse en la punta sin pelear agresivo.
Ferrari, a pesar de ser un equipo históricamente competitivo no ha encontrado el resurgimiento que tanto se esperaba esta temporada. Al inicio de año se hablaba de que tendrían mejoras importantes y buscaban renacer con el apoyo de Lewis Hamilton y el talento del Charles Leclerc. Hasta el momento, ninguno de los dos ha podido ganar ninguna carrera y además parecen estar más que molestos con sus ingenieros, y el equipo en general. El monegasco es quien ha tenido “mejores” resultados, sin embargo, no ha podido encontrarse estable ni “poderoso” dentro de la pista. Aunque este fin de semana se llevo la Pole, en carrera se vio que no hay apoyo detrás de él y eligen mal sus estrategias. En un momento, por la radio se quejó porque nadie lo escucha y no obedecen sus instrucciones a pesar de que él es quien analiza la carrera desde dentro. Por el otro lado, está el británico más histórico del deporte. Está visiblemente frustrado con su desempeño y con su equipo. Cada entrevista se culpa a él mismo por el desempeño del coche, menciona que no se ha prestado a buenas carreras y no encuentra la configuración necesaria. Todos sabemos que esto es debido a que el entorno del equipo no es favorable. Es increíble hacernos a la idea que Hamilton después de haber sido multi campeón no pueda desarrollar el coche y no pueda “encontrar” el balance, configuración y estrategia que necesita. Se está viendo afectado anímicamente y está perdiendo autoestima para seguir corriendo. Es bien sabido que para este deporte es importante tener la mente fuerte. 
Por su parte, el poderío de Red Bull se fue al sólo darle prioridad a un solo coche y a un solo piloto. Nunca evaluaron la situación que enfrentarían si perdían la manera de competir. En Hungría se pudo ver lo poco competitivo que es el equipo. Tsunoda simplemente no responde con resultados, no ha dado los números esperados, pero no ha sido criticado como Checo, quien fue subcampeón del mundo y escudero de Max en su primer campeonato. Pero ¿por qué lo mantienen y no lo relegan de su puesto? Simplemente por intereses del equipo y porque no hay quien se atreva a quemar esa posición. Hoy en día ir al equipo austriaco no es lo más atractivo, de hecho, es más llamativo el puesto de ambos equipos nuevos del deporte para 2026. Max estuvo a un contrato de salir del equipo este mismo año, pero obviamente por acuerdos internos no se dio dicho cambio. El simple hecho de que Max haya considerado salir de la escudería habla del momento actual del equipo. 
Mercedes es una incógnita, es evidente que tiene un equipazo, un gran ingeniero de carrera y saben lidiar con la presión. Desde nuestro punto de vista, el equipo alemán retomara poderío y ventaja el día que terminen la restructuración de pilotos. Ambos son jóvenes, con futuro por delante y con piel de campeón. Pronto veremos a estos dos alzar más trofeos y poner el nombre de la escudería en alto. 
Todo esto se vio en la carrera de Hungría. Media temporada se nos fue y es la conclusión que hemos podido encontrar hasta este momento. Hay mucho por ver aún y faltan carreras clave así como actualizaciones y mejoras, pero habrá que estudiar cada situación de cada uno de los equipos.

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El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.