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Como veo, doy. ¿Y si se somete a consulta popular el tema de los legisladores plurinominales? Por: Jorge Luis Galicia Palacios Destacado

28 Jul 2025
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Como veo, doy. ¿Y si se somete a consulta popular el tema de los legisladores plurinominales? Por: Jorge Luis Galicia Palacios Imagen tomada de: https://x.com/
  • ¿Y si se somete a consulta popular el tema de los legisladores plurinominales?
  • Vox populi: Unos piden que desaparezcan todos, otros hablan de reducirlos solo a la mitad.

A casi un mes de que inicie el segundo año de ejercicio de la LXVI Legislatura del Congreso de la Unión, en las sedes de los recintos parlamentarios, tanto en cámara de senadores y como en diputados, ya se empiezan a perfilar los temas de interés que sus integrantes someterán al análisis y posible votación en sus plenos para su aprobación, entre otros es el relacionado con la reforma al sistema electoral, y para ser más específicos nos referiremos a la propuesta que habla de desaparecer la figura de los legisladores plurinominales.

Como sabemos, en ambas cámaras, el partido de Morena cuenta con los votos necesarios para sumar una mayoría calificada requerida para que, en su caso, apruebe cualquier reforma, contrarreforma o iniciativa de ley que en su momento pudieran plantear en sus reuniones plenarias.

En ese tenor, es de observar que los legisladores del llamado grupo oficial han iniciado el cabildeo para que en la agenda del periodo ordinario de sesiones próximo se considere la propuesta que desde el Ejecutivo Federal se les ha planteado, como la iniciativa para modificar la composición del Congreso de la Unión, mediante la cual se propone la eliminación de los legisladores plurinominales.

En ese sentido, no hay que olvidar que hace unos meses, la Presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que un grupo de expertos ya se encontraba trabajando en una iniciativa para desaparecer a los legisladores plurinominales, así mismo se buscará que con dicha iniciativa de ley se reduzca el financiamiento a los partidos políticos y se disminuya el costo de las elecciones.

La iniciativa, se ha dicho, propone la eliminación los 200 diputados plurinominales, para que solo sean electos 300 diputados por mayoría relativa, es decir uno por cada distrito electoral a nivel nacional. En el caso de los senadores, al parecer, quedaría en número de 64, dos electos por cada entidad federativa, eliminando a 32 de la elección de primera minoría y otros 32 plurinominales.

En realidad, aún no hay una propuesta formal, pero se habla mucho de desaparecer la figura de los legisladores plurinominales. Idea que en principio nos parece adecuada, aunque con ciertos matices.

Y es que propuestas al respecto han surgido años atrás, y aunque en esta ocasión al parecer la iniciativa versará en el sentido de desaparecer a todos los pluris, también se han dado propuestas en el sentido de buscar una reducción en el número de integrantes en ambas cámaras legislativas pero las propuestas hechas han sido para que no se desaparezca la totalidad del número de legisladores plurinominales y también, en todo caso, que la decisión no sea del legislativo, sino que en este tema sean los ciudadanos quienes decidan el futuro de los llamados plurinominales a través de una consulta popular. Es vox populi, que conste.

LAS CARTAS HABLAN.- Ya que hemos mencionado el concepto de consulta popular, es importante recordar que en México existe una ley Federal de Consulta Popular que, entre otras cosas,  establece el procedimiento para que los ciudadanos participen en la toma de decisiones sobre temas de trascendencia nacional o regional. 

Dicha ley define qué temas pueden ser objeto de consulta, los requisitos para participar, y el proceso para convocar, organizar, desarrollar y declarar los resultados de la consulta. Además, establece que los resultados de la consulta son vinculantes para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales y para las autoridades competentes, y para ser vinculante, una vez realizado este mecanismo de participación ciudadana, el resultado deberá arrojar una participación de al menos 40% de la lista nominal.

En el caso que nos ocupa, al parecer el tema no tendría obstáculo alguno para ser atendido vía una consulta popular, ya que la ley dice que serán actos susceptibles de consulta los actos de carácter legislativo del Congreso de la Unión y los administrativos del Ejecutivo federal.

VA MI RESTO.- El tema de desaparecer sí o no a los legisladores plurinominales sigue creciendo en el interés de la vox populi, luego entonces no parece descabellada la idea de someter el tema a una consulta popular y que una mayoría ciudadana decida lo que considere más conveniente, porque una cosa es cierta, es la figura de los legisladores llamados pluris donde la mayoría de los partidos llamados chicos, o también de oposición, tienen la representación en el legislativo, legitimada a través del voto recibido en urnas a favor de los partidos políticos.

También es cierto que los pluris son muchos, como son muchos los recursos que se erogan en su funcionamiento, por eso no estaría mal que en una consulta se pregunte a los ciudadanos si están de acuerdo con reformar la Constitución para eliminar 100 de los 200 diputados plurinominales y 32 senadores de representación proporcional, es decir solo la mitad en cada cámara, pero es una mera idea, y lo verdaderamente en este caso sería que la decisión al respecto la tomen los ciudadanos y que el resultado sea vinculante para el legislativo y el Ejecutivo, que conste, es vox populi, y hasta ahí porque como veo doy.

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El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.